La Perla del Atlántico…

El día 12 de Junio comenzábamos el viaje hacia nuestra última parada del itinerario, el viaje por Marruecos estaba llegando a su fin. Desayunamos tranquilos y sobre las 10 am ya estábamos subidos al coche para emprender un largo viaje de camino a la costa oeste del país, más precisamente a la ciudad de Essaouira.

De Merzouga a Essaouira nos separaban nada más y nada menos que 750km. Durante este extenso recorrido nos tocaría cruzar el Alto Atlas y pasar por Marrakech nuevamente, pero sabiendo la cantidad de tiempo que perderíamos, sobretodo cruzando el Atlas, decidimos hacer el viaje en dos etapas y dormir por el camino. Y ya que lo íbamos a hacer de esta manera cambiamos de ruta para no volver por la misma por la que habiamos venido y asi poder ver paisajes diferentes. La ruta de 750km se transformó en una de casi 900 km y fue Taroudant, una de las ciudades de la ruta, la elegida para dormir. Mapa1El gps pronosticaba 580 km y más de 8 hs de viaje así que sin perder más tiempo nos acercamos a la gasolinera mas cercana, cargamos combustible y nos pusimos en marcha bajo un sol que rajaba la tierra.

A lo largo del recorrido nos encontramos con una manada de dromedarios, rectas infinitas, muy pocos pueblos y unos hermosos paisajes que hicieron el viaje mucho más ameno.
Con muchísimo calor y habiendo hecho una parada para almorzar (malísimo y muy caro) a mitad de camino llegamos por fin a la pequeña ciudad fortificada de Taroudant, poco después de las 18. Por primera vez en todo el viaje habiamos tardado mas o menos lo que indicaba el gps!

Fuimos directamente a un hotel que habíamos agendado, pero la sorpresa fue que estaba bien metido en un callejón dentro de la medina por lo que se nos hizo muy complicado aparcar. Cambiamos de idea así que nos fuimos en busca de un plan B, algo que nunca conseguimos ya que no encontrábamos nada decente. Después de dar mil vueltas y ver que comenzaba a esconderse el sol volvimos al primer hotel que habiamos agendado… Dejamos el coche mal aparcado y nos acercamos al hotel a preguntar por el tema del aparcamiento. La persona de recepción nos acompañó y él mismo lo aparco! ¿Donde? En la mismísima puerta de una casa, obstruyendo el paso!!! jajajaja “Aca esta ok” dijo, ¿seguro? retrucamos nosotros, “Sin problema”. Bueno… habrá que confiar.

El hotel en cuestión se llama “Dar Fatima” y la verdad que es un lugar hermoso y muy bien decorado. Pagamos 30€ por una habitacion doble con a/c, desayuno, wifi y “parking gratuito” jajajaja.Nos acomodamos en la habitación, ducha y salimos en busca de algo para cenar. El dueño del hotel nos dio un especie de mapa, nos recomendó un restaurante y dijo “todo recto” hasta la plaza principal… Bueno, lo de “todo recto” es una forma de decir!!! jajaja habíamos hecho apenas 200 metros y ya nos habiamos perdido! jajajja. Preguntamos a un hombre que muy amablemente nos indicó por dónde ir. Mientras volvíamos por nuestros pasos un chico que había escuchado la conversación y que “iba para ese lado” nos acompañó dándonos la bienvenida a Taroudant. El paseo fue un poco raro porque éramos, literalmente, los únicos turistas y Lau una de las poquísimas mujeres que había por la calle.

Sintiéndonos como monos de feria llegamos al restaurante recomendado donde nos atendieron super bien y comimos unas ricas brochetas de pollo. La vuelta volvió a ser igual de rara… Seguíamos siendo los únicos turistas y nos sentíamos un poco observados.

El día 13 salimos de Taroudant después de un abundante desayuno. Eran sobre las 10 hs cuando nos subimos al coche, el dia estaba un poco nublado (lo cual también se agradece a veces…) y ya habiamos decidido tomar el camino más corto (255 km) pero más lento hasta llegar a Essaouira. ¿El motivo? Pasar por Agadir y poder disfrutar de la compañía del mar.

Mapa2Demoramos bastante más de lo normal porque tanto la entrada como la salida de Agadir se hizo bastante lenta por culpa del intenso tráfico. Ahora.. con un poco más de sol y bastante viento llegamos a Essaouira, nuestra última ciudad del viaje. Capital de la provincia que lleva su mismo nombre y bañada por el Océano Atlántico, Essaouira es una pequeña ciudad fortificada de la costa oeste de Marruecos. Cuenta con casi 80000 habitantes y es también conocida como “La Perla del Atlántico”. Esta turística ciudad posee una histórica medina que fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2011.

A parte de la importancia del aceite de argán, en Essaouira destacan la orfebrería, marquetería y ebanistería hecha con la madera de “Tuya”,  aunque su economía gira sobretodo en torno a la pesca y al turismo.

Mapa EssaouiraDesde Taroudant habiamos reservado una habitación en uno de los riad que se encuentran dentro de la medina. Como no se puede entrar con el coche a la zona fortificada, lo dejamos en un parking justo fuera de la muralla por el que pagamos 3€ el día.

Caminando unas pocas calles llegamos al riad Dar Sabon donde nos recibió “Fátima”, una simpatiquísima marroquí. El hotelito es chiquito pero realmente hermoso. Pagamos €26 (+ €6 de tasa turística) por una linda habitación doble, wifi y desayuno.Dejamos las cosas y con el mapa que nos dio Fatima salimos a pasear por la medina y a buscar un lugar para comer. Fue salir del riad, hacer unos pocos metros, y ver algo que llamó muchísimo nuestra atención… Una “furgo” hecha de madera típica de la zona. Pero no solo eso fue lo que captó toda nuestra atención, sino también el pequeño lugar donde el ebanista (que más “cara de bueno” no podía tener) trabajaba… Quedamos en que volveríamos a pasar.

Pasear por la medina es toda una aventura… Callejones sin salida, llamativas edificaciones, negocios que literalmente quedaron detenidos en el tiempo, vendedores en cada rincón y gente por todos lados son la postal habitual de este misterioso lugar.MedinaDeambulando por los callejones llegamos a la Skala de la Kasbah, una fortificación construida por Sidi Mohammed Ibn Abdallah para defender la ciudad. Transformada hoy en día en una importante atracción turística, desde la cima se pueden obtener unas inmejorables vistas de Essaouira. Nosotros nos quedamos con las ganas de visitarla ya que lamentablemente estaba cerrada por reformas!

Seguimos con el paseo y paramos en uno de los restaurantes de los callejones donde nos ofrecieron comer en la terraza. Grata sorpresa nos llevamos ya que tenía unas hermosas vistas de la bahía de Essaouira.Essouira1Después de comer, y saliendo de la medina, nos acercamos al puerto donde pudimos ver la típica postal de las barquitas azules con la torre de la Skala del Puerto de fondo. Debido a la hora que era la torre ya estaba cerrada por lo que hicimos unas fotos del puerto y continuamos con el paseo.Del otro lado del puerto comienza una extensísima playa. Su arena y el mar son otra de la causas de la llegada de muchos turistas a la ciudad. Lamentablemente no pudimos aprovechar mucho la playa porque se había levantado muchísimo viento y la temperatura había bajado considerablemente.Para refugiarnos del viento nos volvimos a la medina donde nos “clavamos” un rico crepe con Nutella. El “crepero” era un simpático y cómico marroquí que al consultar de donde éramos, aseguró que él era el Messi del crepe!! jajajajaja. Junto a la cafetería se alza la Mezquita de Ibn Youssef, de la cual destaca su famosa Torre del Reloj.

TorreRelojRecorriendo nuevamente los callejones comerciales de la medina y tal y como habiamos dicho, hicimos una parada en la mini tienda de “Gepetto” (así lo bautizamos al ebanista) donde no nos pudimos contener y compramos la furgo. Habíamos visitando infinidad de tiendas por toda la medina y en ninguna la encontramos, se notaba que era algo 100% artesanal y original. Digan la verdad… no tiene una impresionante cara de bueno este hombre???GepettoYa en el riad, ducha, descanso y avanzar un poco con el blog. Se hizo de noche y como cerca del riad no había ningún restaurante terminamos cenando mate con galletitas en la habitacion del riad.

El día 14 tomamos el desayuno en la terraza del riad, dejamos las mochilas en la recepción y nos fuimos de paseo. Aunque el sol había dicho presente, el viento tampoco se quiso perder la velada por lo que soplaba con fuerza para hacerse notar. Con la panza bien llena salimos de paseo… Lo primero que hicimos fue volver a la Skala del Puerto que no habiamos podido visitar el dia anterior.

La Skala del Puerto es otra fortificación que se utilizaba para defender la ciudad. Como paso con la Skala de la Kasbah, esta también se transformó en una atracción turística. La entrada cuesta apenas 10 dhm (casi 1€) y desde la cima de su torre se obtienen hermosas vistas del puerto, de la medina, de la playa y de la isla de MogadorUna linda visita, sobre todo para poder disfrutar de las visitas aunque el viento arriba de la torre era too much!! Luego, en busca de revancha, nos fuimos a dar un nuevo paseo por la playa…. Esta vez el viento nos dio una pequeña tregua y pudimos caminar un rato por la solitaria orilla.
Volvimos a la medina para internarnos en el zoco y hacer las últimas compras. Entre tantos callejones y tiendas terminamos en una donde después de negociar y reírnos bastante con el vendedor Lau compró algunas cositas y donde sin darnos cuenta nos olvidamos la mochila!!Seguimos con el paseo (sin darnos cuenta de la falta de la mochila), hicimos alguna que otra compra y para nuestro último almuerzo en Marruecos elegimos una elegante placita en medio del zoco. Probamos la “Pastilla”, un típico plato marroquí (es agridulce y no es lo que más nos gusta…), y no podía falta el tajin!!!! Esta vez lo pedimos de pollo al limón con papas!! mmmmm… estaba riquísimo!!!Recién cuando fuimos a levantarnos de la mesa nos dimos cuenta que nos faltaba la mochila!! Teníamos todo dentro… desde las carteras hasta los pasaportes!!!!!! Sudando la “gota gorda” volvimos volando hasta la tienda y gracias a dios (y al dueño de la tienda) la mochila estaba en el mismo lugar donde la habiamos dejado  y con ABSOLUTAMENTE todo en su interior!!! Uf!! menos mal!!!

Recogimos las mochilas del riad, nos despedimos de Fátima y agarramos la carretera R207 hacia Marrakech… Ahora si se terminaba el viaje.RutaPor delante teníamos casi 3 hs de viaje que finalmente se hicieron casi 4 debido al insoportable tráfico de coches, camiones y autobuses que sufrimos durante gran parte del recorrido.

Para nuestra última noche en Marruecos elegimos el “By hotel“, ubicado en la zona moderna de la ciudad y relativamente cerca del aeropuerto. Cuando llegamos y consultamos, nos sorprendio que el precio fuera mucho más caro de lo que habiamos visto.

Al consultárselo al recepcionista nos pidió que hagamos la reserva por booking ya que él no podía aplicar el mismo precios ¿?¿? Dicho y hecho… Finalmente pagamos 24€ (+ 1,10€ c/u de tasa turística) por una amplia habitacion doble, wifi y hasta una piscina donde refrescarse.Sin mucho planes para el resto de la tarde, hicimos un rato de piscina, una caminata alrededor del barrio y unas compras en un mercadito para cenar en el hotel… Tocaba acostarse temprano ya que teníamos que levantarnos tempranito.

El día 15 de Junio, madrugón mediante, nos subimos al coche con destino al aeropuerto. Así decíamos adiós a Marruecos, a África, a una experiencia enriquecedora y a un sin fin de imágenes grabadas en la retina.

No pudo haber sido más acertado el haber elegido Marruecos para nuestras primeras vacaciones en África. Uno a veces se pregunta porqué ahora y no antes, porque ahora y no más adelante o porque este destino y no otro…

Estamos convencidos que cada viaje se hace cuando y donde se tiene que hacer… ni antes ni después, ni un lugar, ni otro! Se hace cuando el destino lo tiene marcado y nosotros, en este caso, estamos convencidos que fue el momento y el lugar ideal!!! Como decíamos en el relato de Marrakech, el choque cultural y la sensación de haber viajado en el tiempo hicieron de este viaje uno de los más especiales.

Gracias Africa y gracias Marruecos… nos volveremos a ver!

No te pierdas el resto de las fotos!! 

GALERIA ESSAOUIRA