El día 2 nos levantamos tempranito, desayunamos y paramos al primer triciclo que paso para que nos lleve al puerto de Tagbilaran. El supuesto trayecto de 20 min fue de solo 5 min. Al preguntar por el precio, el conductor dijo: “Up to you”. Este no parece Filipino!!!!! jajajaj

Desde Tagbilaran solo parte un barco al día hacia Dumaguete. Operado por la empresa Ocean Jet sale a las 10:30 hs y cuesta 700 php (14€). A parte (como no!) hay que pagar un “terminal fee” de 20 php (0,40€).

Tras un viaje de apenas 2 horas llegamos a Dumaguete, capital y ciudad mas grande de la provincia de Negros Oriental. Ahí nos esperaba Edgar, el chofer del alojamiento, que nos llevo hasta Dauin, un puerto/playa desde donde saldría nuestra barca en dirección Apo Island.

Al llegar el chofer dijo que el barco estaba saliendo de la isla para venir a buscarnos. “Tardará unos 45 min” dijo… mmmm, no te creo nada! jajjaja Así que nos dejo en el restaurante “Dream”, pegadito al “puerto” (por llamarlo de alguna manera) para tomar algo mientras esperábamos.En el chiringo aprovechamos para comer algo por que los 45 minutos filipinos podían ser bastante mas. La comida exquisita, barata y super abundante!! Ahora recordamos los platos de Boracay!! Habíamos pagado lo mismo por un tercio de la cantidad de comida.

Tal y como lo habíamos vaticinado el barco tardo mas de dos horas en llegar… Se ve que los minutos filipinos tienen algún que otro segundo mas que los nuestros! jajjajaja Una vez el barquito había llegado tocaría esperar que bajen los 15 o 20 pasajeros, que carguen mercadería y recién pasadas las 16 pm nos pudimos subir.

Lo cómico es que para subirse hay que meterse al agua por que no hay muelle. Así que nos sacamos las zapatillas, nos pusimos las de agua y arriba. Teníamos por delante un “movidito” viaje de 45 min. El precio del barco es de 650 php (13€) por persona por trayecto!!!!!! Mamadera!!! (diría nuestro amigo Diego)… La verdad que se pasan con el precio!!!!

Apo Island se encuentra ubicada a tan solo 7 km de la isla de Negro. Es una pequeña isla volcánica y una reserva marina protegida. Su población apenas llega a 900 personas y es un destino turístico ideal para practicar buceo y snorkel.

 

Una vez en la isla toco nuevamente meternos al agua para poder llegar a la playa y justo sobre la arena se encuentra el hotel que habíamos reservado desde Tagbilaran. El alojamiento elegido fue el Liberty Lodge and Dive. Nos les quedaban habitaciones de las mas baratas por lo que pagamos 2200php (44€) por noche por una habitación doble super rustica, con ventilador, cama de bambú, un lindo balcón con vistas al mar y las 3 comidas incluidas (desayuno, almuerzo y cena) salvo las bebidas que había que pagarlas a parte. Es un precio bastante elevado para ser Filipinas pero tampoco había muchas mas opciones.

 

A pocos minutos de haber llegado comenzó a atardecer… Una postal increíble que disfrutamos desde el balcón.Debido a que el alojamiento solo cuenta con unas horas de electricidad sirven la ultima cena a las 19hs así que nos duchamos y bajamos a comer. El menú no es que sea muuuuy variado que digamos pero la comida esta bastante bien.

De regreso a la habitación nos encontramos dos geckos de considerable tamaño a los que bautizamos Fili y Pino. Aprovechamos la brisa del mar y nos tiramos en un colchon-sofa plegable a ver como los dos reptiles se comían a los bichos que se acercaban a luz. Digamos que era como estar viendo el Discovery Channel en directo!

 

 

Sin darnos cuenta se nos pasaron casi dos horas entretenidos con los geckos. Sacamos unas cuantas fotos y a dormir… Eso si con mosquitera y ventilador!!!

La mañana del día 3 de Enero nos despertamos con un poco de calor, ya no había electricidad por ende los ventiladores ya estaban apagados!! Bajamos a desayunar y nos fuimos directo al agua!!! Tocaba hacer snorkelling para intentar ver las tortugas!!! A eso vinimos!!!!!

En el extremo izquierdo de la playa y marcado con bollas y banderas se encuentra una zona protegida ya que es ahí donde las tortugas se acercan a comer. Como dicen en España, fue llegar y besar el santo! Ni bien entramos y en la misma orilla nos encontramos con una!! A los minutos otra!! Que emoción! Se corto la racha pero aprovechamos para disfrutar del resto de la zona donde destacan los corales y peces variados

 

Para cambiar de aires nos fuimos al otro extremos de la playa a descansar un rato y ver como los mas chicos disfrutan como nadie jugando entre las barcas que estaban atracadas.Cuando se hizo la hora volvimos al alojamiento para almorzar. Con paciencia filipina para que te atiendan y te sirvan y habiendo hecho la digestión volvimos a la zona de las tortugas en busca de revancha!!!! Esta vez la experiencia fue realmente increíble! Había un montón! Y por mas que te acercaras (respetando los limites e intentando no molestarlas) ni se inmutaban!!! Así que disfrutamos un buen rato bajo el agua. Nos adentramos un poco mas profundo y había alguna que otra enorme!!

 

También apareció una “serpiente” y otros peces que no habíamos visto por la mañana.

Tan solo por este momento junto a las tortugas ya valió la pena haber pagado los altos precios tanto para llegar como para dormir. Mas que satisfechos con la experiencia regresamos al otro extremo de la playa donde un mini camino entre rocas te cruza a la playa de al lado donde tan solo hay un resort y un barcito. El bar te cobra 100 php (2€) por una bebida y te permiten usar las tumbonas y sombrillas.

 

El lugar hermoso!!!! Había una paz increíble… solo se escuchaba el mar y el sonido de las hojas de las palmeras bailando al son del viento. Fue un momento mágico…

Aprovechamos esa paz y nos quedamos a ver el atardecer. Muchas fotos tanto en la memoria de la cámara como en nuestras retinas y regresamos al alojamiento antes que se hiciese de noche.

Después de cenar nos tiramos nuevamente en el balcón a ver el “Discovery Channel”, Pino se hizo el “tarzán”, se tiro a cazar una cucaracha y se pego un tortazo con el suelo increíble!!!

El día 4 de Enero cambiamos de rutina. Desayunamos y antes de meternos al mar nos dimos un paseo por el mini pueblo hasta llegar al otro lado de la isla. Fue un entretenido paseo de apenas 10 min.

De regreso a Apo Village nos fuimos directamente a la “piedra” que separa las dos playas para hacer snorkel por esa zona. Buenísimo!!!

 

Se hizo la hora del almuerzo y la “ansiedad” por ir nuevamente a la zona de las tortugas se vio altamente retrasada por lo que tardaron no solo en atendernos, sino también en servirnos la comida… Nos dimos cuenta que daba igual si el “restaurante” del hotel estuviese lleno o no, o si fuesen 3 o 10 camareros… Entre que te ven, te llevan la carta, te toma el pedido y te sirven la comida como mínimo se pasa 1 hora!!! jajajaj Una vez mas… Paciencia filipina!! jajajaj

Pero la espera tuvo su recompensa, fue entrar en el agua y encontrar una gran cantidad de tortugas!! Así que pasamos un buen rato con ellas! Fue increíble!!!

Con los dedos arrugados de haber pasado tanto tiempo en el agua nos fuimos una vez mas a relajarnos a las tumbonas de la playa vecina y antes de que caiga el sol emprendimos la subida al faro. Una subida de 15 minutos con unos cuantos escalones (unos cuantos cuantos…) hasta la cima desde donde se puede disfrutar de unas lindas vistas.

 

Disfrutamos del ultimo atardecer en esta increíble isla, ducha, cenamos una rica pizza y tocaba, lamentablemente, armar la mochila para seguir viaje.

 

El día 5, previendo la hora de espera para desayunar, nos levantamos super temprano ya que el barco saldría (supuestamente) a las 8:30 hs. Menos mal que lo hicimos así por que la hora se hizo hora y veinte!!! jajajja Ya listos con las mochilas bajamos a la arena donde estaba esperándonos el barco. Milagrosamente salimos 8:40!!!!! casi batimos récord de puntualidad!!!! 

 

De esta manera dejábamos atrás una de las experiencias mas lindas que hayamos vivido. Cuatro días que valieron su peso en oro y de los que jamas nos olvidaremos. Un destino del que poco habíamos leído y que hizo que ya valiera la pena haber venido a Filipinas.

No te pierdas la galería de fotos completa!!

GALERIA APO ISLAND