Después de 9 horas de vuelo desde Hong Kong, llegamos por fin (previa escala en Melbourne) a Christchurch, una de las ciudades mas importantes del la Isla Sur de Nueva Zelanda.

Una vez pasados los controles para entrar con la Working Holiday Visa, cambiamos dinero en el mismo aeropuerto (1 euro= 0,60 NZD), salimos por la puerta y ahí estaban los autobuses esperando para salir a la ciudad. Después de abonar unos 6 dólares cada uno y 30 minutos de recorrido el bus nos dejó en la Exchange Square, seria como la terminal principal donde llegan y salen autobuses hacia todas las zonas de la ciudad, que normalmente está en el centro, pero debido al terremoto del 22 de febrero de 2011 todo la zona del centro estaba declarada “zona roja”.

Acá esperamos otro bus, que por menos de 3 dólares nos llevaría cerca del Hostel que habíamos reservado: Around the World Hostel (web oficial) en el cual pagamos 25$ cada uno por noche en habitación de 4, nada barato! Bueno no vamos a decir nada malo del mismo, pero sí aclarar que son muy chicos los espacios comunes al igual que los baños y las habitaciones, en fin… no nos gusto mucho.Llegamos muertos a las 18 horas y así y todo decidimos salir a buscar un supermercado para abastecernos de algo comestible (teníamos un hambre!!). Caminamos y caminamos por las interminables cuadras y encontramos uno, compramos algo y volvimos porque estábamos muertos y hacía mucho frío.

El siguiente día nos despertaba mas tarde de lo normal culpa del famoso “jetlag” pero con mapa en mano decidimos salir a ver…..NADA porque toda la zona linda y centrica de la ciudad está devastada y no hay nada para hacer ni ver.

Triste, si, caminamos de todas formas porque ver los edificios y catedrales destruidos ahora seria la atracción turística de la ciudad, y la verdad que impacta! Caminamos mas y dimos toda la vuelta a la zona roja y bueno con el frío que hacía y el cansancio todavía de no dormir bien regresamos al hostel ya con la idea de movernos a próximo destino en cuanto terminaran las 3 noches que habíamos pagado.Pasamos los siguientes días sin salir del hostel, ya que no había mucho mas por hacer. Solo salíamos para comprar comida y cocinarla.