Habiendo dado por finalizado el recorrido por las Rias Baixas en Noia, nos dirigimos hacia Muros, nuestra primera parada antes de adentrarnos en la “Costa da Morte”. Tal como nos vino pasando en los anteriores días del viaje, las ganas de conocer lo mas posible y los planes de encontrarnos con la familia de Javi en Oviedo hicieron que solo pudiésemos destinar un día (muy poco) para este fascinante paseo por la costa de A Coruña.

La Costa da Morte (Costa de la Muerte) es una región costera llena de leyendas, naufragios, playas y escenarios salvajes que comprende desde el municipio Cee hasta el de Malpica de Bergantiños.

Nuestras primeras parada fueron la pequeña y colorida localidad costero de Muros y las fantásticas playas de Louro y Lira. Una parada en cada una para sacar algunas fotos y a continuar…
Con las ganas de habernos metido al agua en esas hermosas playas seguimos camino hasta Carnota, un pueblito situado en la zona suroeste de la provincia de A Coruña, perteneciente a la comarca de Muros. El atractivo principal es, sin dudas, el gigantesco hórreo que con mas de 30 metros es uno de los mas grandes de Galicia. Junto a este imponente hórreo se encuentra una iglesia y un pequeño cementerio.
Para el que no este enterado del tema, un hórreo es una construcción levantada sobre pilares destinada a guardar y conservar los alimentos alejados de la humedad y de los animales (sobre todo de los roedores). Sus paredes cuentan con ranuras para permitir una buena ventilación y así conservar mejor los alimentos.
Desde Carnota nos separaban solo 15 km hasta el municipio de Dumbria donde visitamos la Cascada del Ézaro o Cascada del Xallas.  Lo curioso de esta cascada, formada el río Xallas, es que es la única cascada de Europa continental que desemboca directamente al mar. Si se sigue la pasarela se puede llegar muy cerquita de la cascada. Una visita imperdible! Los sábados de verano por la noche encienden unas luces para disfrutar de unas vistas aun mas increíbles!

Después de disfrutar de este hermoso mirador, seguimos unos 10 km hasta el colorido pueblo marinero de Cee donde disfrutamos de las vistas de las tentadoras playas.

Dejando atrás Cee y recorriendo unos 15 km llegamos a Finisterre (Fisterra en Gallego). La razón principal de visitar esta villa era llegar hasta el famoso “Faro de Finisterre”, quizás el lugar que mas ganas teníamos de conocer en esta ruta. Finisterre es una villa puramente marinera y una de las poblaciones más turísticas y visitadas de toda la costa. Su nombre se hizo popular en todo el mundo gracias a la gran cantidad de viajeros que la eligen como punto final de su peregrinación desde Compostela.

Siguiendo las indicaciones desde la villa llegamos por fin al faro, una visita imprescindible!!, como imprescindible es caminar entre sus rocas, ver todo tipo de recuerdos y restos del ritual de quemar la ropa que dejan los peregrinos y contemplar la inmensidad del océano. Algo que también impresionó tanto a los primeros conquistadores romanos que por eso le llamaron Finisterre, “el fin de la tierra”.

 

Salimos de este regalo de la naturaleza con al menos 3 lugares mas que queríamos conocer, pero con muy pocas horas de sol, por lo que sin perder tiempo nos subimos en coche en dirección a Muxía.

Nos quedaban aun unos 20 km de los 30 km que la separan de Finisterre cuando unas inesperadas nubes negras comenzaron a asomarse… Unos pocos km mas, se notaba que la temperatura había bajado y las malparidas nubes ya nos comenzaban a robarnos los últimos rayos de sol. Hasta que finalmente se hizo casi de noche, y cayeron las primeras gotas de lluvia por lo que decidimos “abortar” la misión y tranquilamente conducir los 100 km que nos separaban de A Coruña.

Nos quedamos con muchísimas ganas de terminar el recorrido, nos quedaron en el tintero Muxía, Camariñas, Cabo Vilan y Malpica de Bergantiños donde acaba la Costa da Morte. Otra vez será…

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GALERIA COSTA DA MORTE