En el mes de agosto 2010, justo coincidiendo con la cercanía del cumple de Javi el día 5, pudimos volver a Dublin. Esta vez ya con Vicky (hermana de Lau) en el equipo y una temperatura mas agradable nos dedicamos a terminar de conocer la ciudad. Igual que en la primera ocasión nos inclinamos por el Bus Turístico como transporte, esta vez pagamos 12 euros por 24 hs y elegimos la compañía “City Sightseeing” (web oficial), los famosos autobuses rojos que se ven en todo el mundo y que recorren las principales atracciones de cada ciudad.

El dia 4 de Agosto arrancamos por el centro, visitando las principales calles comerciales (O’conell Street, Henry Street y Parnell Street) los principales monumentos donde destaca sin duda “The Spire”, una gran aguja de 120 metros y el famoso Rio Liffey. Por la tarde nos encontramos en Emilio, un compañero de básquet de Javi que vive ahí.  Compartimos un buen rato en un café típico de la ciudad antes de seguir con el paseo.El imperdible barrio adoquinado de “Temple Bar”, de los más antiguos y concurridos de la ciudad, lleno de bares y restaurantes Irlandeses y la “Saint Patrick’s Cathedral”, el edificio religioso más alto del país y erigida en honor al patrón de Irlanda fueron los últimos lugares que visitamos en el primer día de turistas.
El día 5 nos dirigimos hacia una de las atracciones principales de la ciudad que no habíamos podido visitar unos meses atrás. Este es el “Guinness Storehouse” (web oficial), un almacén ubicado en St James’s Gate y construido en 1904 para la elaboración de la cerveza Guinness. Utilizado con ese fin hasta 1988, en el 2000 abrió sus puertas como museo.Luego de abonar la entrada (€13 por persona) y de recibir el audio-guía en nuestro idioma ingresamos al museo.

La primera planta se encuentra en lo que seria el fondo de la pinta (vaso de cerveza típico con mas de 0,5L de capacidad) más grande mundo. El edificio posee esta forma y se alza atravesando las siete plantas. Si tuviésemos que llenar este vaso necesitaríamos 14,3 millones de pintas de GUINNESS o sea mas de 8.000.000 de litros de cerveza!!!! En esta planta se puede ver una copia del contrato de arrendamiento, firmado por Arthur Guinness en 1759, por 9.000 años.

Edificio con forma de pinta

Edificio con forma de pinta

Contrato de arrendamiento

Contrato de arrendamiento

Una interesante exposición con los cuatro ingredientes que componen la cerveza (agua, lúpulo, cebada y levadura) y una gran sala con un molino, un tostadero, un alambique y barriles gigantes de madera que se utilizaba en la fábrica completan la primera planta.

 

La segunda planta invita a un recorrido por las campañas publicitarias de Guinness a lo largo de la historia. En la tercera planta se ofrece a los visitantes la posibilidad de probar sus conocimientos sobre el alcohol mediante diferentes juegos interactivos. Avanzando una planta más, una exposición relata la historia del edificio desde el año 1904 hasta que se transformo en un centro de visitantes en el año 2000.

En la quinta planta se permite a los visitantes tirar su propia pinta, haciéndoles entrega de un diploma que acredita su destreza.GuinnessLa visita finaliza en el Gravity Bar, un hermoso, circular y vidriado bar desde el que se pueden admirar las vistas de la ciudad degustando una pinta (o gaseosa para los que no bebemos alcohol), invitación de la casa.Una vez terminamos la visita nos volvimos con el bus turístico directo al centro para reencontrarnos con Emilio y con un compañero de trabajo para almorzar juntos y celebrar el cumple de Javi.La siguiente parada seria el parque “St Stephens Green”, al cual llegamos paseando por las peatonales donde abundan las tiendas y artistas callejeros.Finalmente llegamos al parque. Este fue creado en 1664, es uno de los parques públicos más antiguos de Irlanda y se encuentra situado en el centro de Dublín, mas precisamente al final de Grafton Street, una de las calles comerciales más destacadas de la ciudad.

Con la caída del sol dimos por finalizado el día pero no sin antes cenar juntos nuevamente con la excusa del cumple de Javi. La visita fue corta pero productiva, el deber nos llamaba y tocaba volver a trabajar.

Aca la galería completa…

GALERIA DUBLIN II