Termino el verano, el bullicio del turismo, las tardes de piscina o los días libres en la playa. Con ello comenzaron a bajar las temperaturas, se acercaban las fiestas y surgió la pregunta de cada año, ¿Podríamos ir a la nieve unos días no? ¿Grandvalira o algún lugar nuevo? Preguntas que enseguida se transformo en hechos cuando casi al instante comenzamos a mirar precios, destinos y organizar las vacaciones en nuestros trabajos.

Una charla en familia desencadeno en el difícil intento de cuadrar para ir todos juntos. Dificil tarea que se soluciono, cual alineación de planetas, para que podamos hacerlo. Así que sin perder mas tiempo, y ya habiendo elegido Andorra nuevamente, comenzamos la búsqueda de alojamientos, forfaits, pasajes y todo lo que conlleva cualquier viaje a la nieve.

En un abrir y cerrar de ojos llegó la fecha indicada. El día 24 de Enero de 2018 Lau, mis viejos y yo, teníamos el vuelo hacia Barcelona a las 17hs justo después de terminar otro día de trabajo. El resto de la familia ya había cruzado anteriormente.

Volamos por Ryan Air (32€ iyv por persona con descuento de residente). A ultimo momento se sacaron de la galera la nueva norma del equipaje de mano. A partir de Enero de este año aquella persona que no pague el embarque prioritario (€5) esta obligado a enviar gratuitamente su equipaje de mano a la bodega del avión y recogerlo en las cintas en el aeropuerto de destino. De lo contrario, si pagas los €5 no solo tienes el derecho de subir tu equipaje de mano al avión sino que también tienes prioridad para subir primero.

Llegamos a Barcelona sobre las 18hs. Recogimos el coche en Enterprise, como de costumbre, y salimos rumbo a Andorra donde nos esperaba el resto de la familia. Esta vez parecíamos un equipo de fútbol…. Los abuelos Cris y El Basti (papas de Javi), Juan (hno de Javi), Maite (nuestra cuñada), los sobrinos Luca y Leo y completando el equipo estaba Pato…. Digamos que un primo de la familia.

Poco antes de las 22hs ya estábamos arribando al apartamento que teníamos reservado en Apartamentos Font del Ferro. El elegido cuenta con 3 habitaciones dobles, un sofá cama en el salón, 1 baño, WiFi, calefacción, cocina equipada, parking (bastante estrecho) y un trastero donde dejar las tablas, botas, etc. Buena localización a unos 900 mts de los remontes, espacioso, limpio, cómodo y muy buena relación calidad-precio.

Por suerte nos esperaron con unas ricas pizzas para cenar y la noche no dio para mucho mas que para armar las tablas y a dormir…

El día 25 comenzaba la aventura… luego del desayuno y de organizar a tooooooda la familia nos subimos a los coches rumbo al parking gratuito de El Tarter.

 

Antes de subir, unos últimos tramites de alquiler de material, recogida de forfaits y canje de vouchers de clases ya ya estábamos listos para la aventura!!!

De Andorra y Grandvalira ya que hemos hablando en entradas anteriores por lo que cualquier duda lo pueden volver a ver aqui.

Los abuelos y Leo, el mas peque de la familia, se quedaron en la cafeteria refugiandose del frio y disfrutando de las vistas.

Maite y Luca se encontraron a la hora pactada con sus respectivos profes de esqui y snowboard. Para Maite seria su primera experiencia en la nieve mientras que para Luca seria la segundo despues de aquellas clases que tomo en su anterior visita alla por 2014

El resto de la tropa (Juan, Pato, Lau y Yo) partimos rumbo a las alturas… La nieve estaba durísima, era hielo puro por lo que algunas pistas nos dieron mas de un susto. Susto que se transformo en incidente en una de las pistas en la que un resbalón y la imposibilidad de frenar hizo que los hermanos Bastida bajaran mas de 50 o 60 metros haciendo el famoso “culipatin”. Juan logro esquivar a un accidentado esquiador que también había sucumbidos al hielo pero a Javi se le complico y se lo llevo por delante… Si, si, si, hay pruebas! Todo esta grabado en el video!! jajajajajaj

Despues de hacer diferentes pistas y cuando se acercaban las 12 del medio día, volvimos al punto de partida a reencontrarnos con Maite y Luca que terminaban sus clases. Almuerzo con los abuelos, un rato mas de snowboard y dimos por finalizada la jornada.

El 26 y 27 nevó lo que no esta escrito!!! Desde las 23 hs del Jueves hasta el Sábado por la noche no paro de nevar. Aunque suene raro lo que voy a decir había “demasiada” nieve que complicaba muchísimo el andar. Esa gran (y sin pisar) cantidad de nieve, la poca visibilidad y los fuertes vientos que nos recibieron en las partes altas fue lo que nos encontramos a lo largo de toda la jornada.

El día 27, para escapar un poco de la zona de El Tarter en la que estábamos medio atrapados y a pesar de los fuertes vientos intentamos, sin mucha suerte, cruzar hacia Grau Roig. Por culpa del viento y de que algunas pistas estaban cerradas tuvimos que desistir.

En nuestro huida de regreso a El Tarter llegamos a un remonte que por cuestiones que aun desconocemos estaba cerrado!! WTF!! Ahí nos dimos cuenta que había mucha gente caminando cuesta arriba con las tablas y esquís en las manos y que no era por placer!!! Todos seguían las indicaciones del Ski Patrol que aseguraba que “en esa dirección y a pocos metros, hasta donde llega mas o menos la vista, comienza otra pista”. Todo mentiiiiiiiira!!!! jajajajjaj

Los “pocos metros” fueron mas de 600 con algunos tramos cuesta arriba y con una buena cantidad de nieve que complicaba aun mas la cosa… Decir que la Madre Naturaleza tuvo un poco de piedad. Paro de nevar y hasta amago a salir el solo durante unos minutos.

Una vez terminado el periplo y un tanto exhaustos logramos retomar el camino de regreso a El Tarter. Siguiendo la rutina de los días anteriores, nos encontramos con Maite y Luca, almorzamos y terminamos la jornada esquiando todos juntos.

El Domingo 28 era el DIA D. Despues de haber caído tanta nieve el pronostico anunciaba que saldría el sol!!! Con ánimos de aprovechar al máximo el día parte del equipo (Pato, Lau y Yo) salimos temprano con destino Grau Roig. Queríamos hacer otra parte de la montaña ya que la zona de El Tarter – Soldeu la teníamos ya “muy vista”.

Eran las 9AM cuando estábamos en la puerta de la telesilla. La montaña prácticamente vacía y una nieve espectacular nos esperaba. Sin perder un minuto mas nos preparamos y subimos… Aprovechamos toda la mañana para recorrer las pistas (y fuera de pistas que estaban increíbles!!!) de Grau Roig y Pas de la Casa. El día no podía estar mas lindo y aunque había muchísima gente (como era de esperar) disfrutamos muchísimo sobretodo de las primeras bajadas.

Al medio dia nos encontramos en la base de Grau Roig con el resto de la familia. Aprovechamos para comer y luego seguimos, por momentos, todos juntos disfrutando de este increible dia de sol.

Aprovechamos el día al máximo y recién cerca de las 17 hse plantamos bandera mas que satisfechos y nos despedimos de nuestro ultimo día en la nieve! Foto familiar… y regreso al coche!!

El día 29 tocaba levantar campamento. Así que después de desayunar desarmamos tablas, organizamos mochilas, cargamos todo en los coches y sobre las 11am abandonamos el apartamento. Como tanto el vuelo y el barco, en el que cruzarían Pato y Juan, recién salían por la noche aprovechamos para dar un paseo por Andorra la Vella.

Con bastante frío dimos un paseo por su peatonal, alguna que otra compra, incluido el pin de rigor en el nuevo Hard Rock Cafe de Andorra, almuerzo y tranquilo viaje de regreso al aeropuerto de Barcelona. Se acabo lo bueno…

Aca la galeria completa!

GALERIA ANDORRA 2018