Día 1 de Abril, mes nuevo, isla nueva aunque sigamos dentro del Guadalupe…Como habíamos acabado con las cosas que queríamos ver en Grande Terre, y habiendo desestimado finalmente hacer la excursión a Marie Galante, decidimos recorrer la poca visitada costa este de Basse Terre, a la vez que nos acercábamos al alojamiento que habíamos reservado para la segunda parte del viaje.

La isla volcánica de Basse-Terre de Guadalupe, como dijimos cuando hablamos de su hermana Grande-Terre, se encuentra separada de ella por un estrecho canal llamado Rivière Salée. A diferencia de su vecina, Basse Terre es una isla llena de desniveles, senderos, cascadas, abundante vegetación, aguas termales y hasta con un volcán

Como decíamos, cerca de las 8 de la mañana salimos. En el auto literalmente ya no entraba ni un alfiler. Maletas, mochilas, agua, comida, comida y mas comida hicieron que viajáramos un poco apretados!!

Habiendo cruzado gran parte de Grande Terre y el puente que une las dos islas, nos dirigimos a Sainte Rose, ubicado en el extremo norte de la isla, es el segundo municipio más grande de Guadalupe.

Una hora después de haber partido desde el alojamiento llegamos a destino donde nos encontramos con absolutamente todo cerrado!!! La única prueba de vida que vimos fue en los alrededores de la Iglesia donde se encontraba literalmente todo el pueblo en la misa! Eso si… iban perfectamente arreglamos y con su vestuario de gala!!

Nos acercamos hasta al muelle desde donde parten excursiones al manglar y a una pequeña isla… Averiguamos precios y horarios. Como el primer turnos ya había partido y para el segundo turno debíamos esperar unas cuantas horas, decidimos seguir viaje y dejar esta interesante excursión para otro momento.

Un paréntesis nada agradable!!! Nuestra cámara de fotos comenzó a fallar. No sabemos bien que le pasa pero algo no funciona bien!!! Que justo no?? En medio de las vacaciones!!!!!

Contiuamos por el paseo y comentabamos que de momento el estado de la carretera es un poco mejor que la de su vecina isla. Casi 30 km despues llegamos a Petit Bourg, el municipio más grande en el área de Guadalupe.

No encontramos ningún atractivo por lo que nos fuimos en busca de alguna playita donde disfrutar del día soleado. En el mapa vimos “Plage del Viard” y para ahí que fuimos… ¿resultado? Playa sin arena!! jajajjaaj Toco continuar hasta Goyave, el siguiente pueblo de camino al sur…

Otro pueblo sin mucho por ver y otra playa marcada en el mapa donde probamos suerte. Esta vez la cosa salio bien y en “Plage St Claire”, una decente playa con una amplia extensión de arena negra, nos dimos un merecido baño.

Habiendo bajado la temperatura corporal y estirado un poco las piernas volvimos al coche para continuar. Otra cosa que nos llamo la atencion es la gran cantidad de vegetación que nos encontramos en esta parte del país. Se nota mucho la diferencia en cuanto cantidad y sobretodo el tamaño de la vegetación comparándolo con Grande Terre.

Programamos el GPS con destino “Sainte Marie”, pequeño pueblo donde Colón desembarco allá por Noviembre de 1493, en busca de una playa donde comer los bocadillos. Al llegar al pueblo encontramos un descascarado monumento de Colon, un pueblo un tanto deteriorado y sin rastros de un trozo de arena donde sentarnos. Fracaso total…. No nos quedo otra que volver a la carretera.

A pocos km de ahí y dándole una nueva oportunidad al mapa que indicaba una playa en negrita, llegamos a “Plage de Roseau”… Otro fracaso total!!! jajajaj No había ni arena!!!! Poco a poco vamos entendiendo porque la costa este no es una zona muy visitada…

Sin perder el positivismo seguimos los carteles hasta la zona de “Capesterre Belle Eau”, aunque como ya sabíamos que no había playa probamos suerte subiendo la cuesta monte arriba justo donde comienzan algunas de las caminatas a las cascadas… ¿Y que paso? Llovía!!! jajajajajja!!! Que mala suerte!!!!

Ya el hambre apretaba de lo lindo así que bajamos nuevamente del monte y apostamos todas las fichas a “Plage Bananier”… ¿Y? Error!!! jajajaja!!! Destrozada por el paso del ultimo huracán, quedaba muy poca (por no decir casi nada) playa donde tirarnos. Decidimos, de todos modos, comer en una roca a la sombra de una palmera…. Se hizo rogar el bocadillo!! jejeje

Panza llena, corazón contento… Despues de muchas subidas, bajadas y pronunciadas curvas llegamos a “Trois Riviers”, pequeño pueblo ubicado en el extremos sur de la isla. Con mucha actividad agrícola y turística, lleva ese nombre gracias a los tres ríos que lo atraviesan. Desde el puerto de Trois Riviers parten los barcos hacia la famosa isla  de “Les Saintes”, visita que estaba en la lista de cosas por hacer en Basse Terre.

Seguimos en busca de alguna playa donde pasar un rato de la tarde hasta que se hiciesen las 17hs, hora a la que habiamos quedado con el propietario del alojamiento para hacer el check in. Desde Trois Riviers un cartel que indicaba la dirección hacia dos playas llamo nuestra atención. Lo intentamos pero el camino era tan tembloroso, con tantas cuestas y con el asfalto en tal mal estado que pegamos la vuelta.

Se nos acababan las fichas por lo que en “Plage de Grande Anse” se depositaban todas nuestras esperanzas. Fue llegar y automáticamente se nos dibujo una sonrisa en la cara. Encontramos un amplio parking y ya vislumbrábamos arena negra!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Por fiiiiiin!!!

Casi como turistas desesperados nos ubicamos junto a unas rocas y corriendo, no solo por las ganas sino también porque la arena quemaba como el fuego, nos fuimos derechos al mar. Un relajante y esperado chapuzón, fotos, relax y sol fueron los ingredientes que acompañaron el resto de la tarde.

A  la salida “cayo” nuevamente un típico sorbete casero de coco y fruta de la pasión (estaba buenísimo!!) que vendían unos simpatiquísimos vendedores. Repetimos y no queremos ser insistentes… De momento a nosotros los locales nos tratan muy bien!!!

Unos 20 minutos después de curvas, subidas y bajadas y habiendo pasado unas 9 horas dando vueltas con el coche a reventar de cosas llegamos al alojamiento. Para ser mas precisos… llegamos a la ciudad de Basse-Terre, situada la costa suroeste de la isla es, a parte de un concurrido destino, la capital administrativa de Guadalupe.

Como hicimos en Grande Terre, para esta segunda etapa del viaje también elegimos una alojamiento en Airbnb.

La casita estaba muy bien la verdad. Esta ubicada en la parte baja de la vivienda del anfitrión, en una zona super tranquila y con muy fácil aparcamiento en la misma puerta. Contaba con dos habitaciones gigantes (con dos camas dobles cada una), cocina equipada, sofa, tv, terraza, barbacoa, Wifi, hermosas vistas y a solo dos minutos del supermercado. Pagamos 49,50€ la noche… un precio mas que razonable por lo que recibís.

El día no dio para mucho mas que para reubicarnos, preparar la cena y organizar los próximos días.

Día 2 de Abril… Nos despertó un día bastante más nublado de lo deseado… y de repente, mientras terminábamos de alistarnos para salir, comenzó a llover!!! Y no era una llovizna… caía flor de chaparrón!!! Lo malo de todo esto es que no había pasado ni media hora desde que habíamos reservado y pagado online por la excursión a la isla de “Les Saintes”!!!! Que ojo para elegir el día!!!! Jajajajajaja

Pero bueno… Esta vez el destino se apiado de nosotros ya que justo cuando, resignados, estábamos a punto de salir por la puerta recibimos un llamado y un mensaje de texto! Nos llamaron desde la pagina web donde hicimos la reserva para informarnos que el Fuerte de Napoleón (una de las paradas de la excursión) estaba cerrado por ser Lunes de Pascua.

¿Solución? Aunque visitar el Fuerte no era cuestión de vida o muerte, preferimos arreglar entonces cambiar la reserva para el día siguiente y así evitar las lluvias de ese día. A escasos dos minutos de haber reorganizado la reserva, mientras pensábamos un plan b para hacer, vuelve a sonar el teléfono. Esta vez era de la empresa/restaurante que se encarga de las visitas en la Isla para explicar la misma situación!! Un 10 en la atención al cliente la verdad!!!

A todo esto la lluvia no cesaba y en nuestra cabeza solo se nos pasaba buscar algún plan. Como todo el mundo sabe el clima en el Caribe es impredecible, así que apostamos por la parte norte de la isla con el deseo de que la tormenta no pase por ahí.

La idea era conducir hasta Saint Rose, haciendo algunas paradas en el camino, hasta llegar allí al mediodía para hacer la excursión a los manglares sobre la que habíamos averiguado el día anterior. Y eso hicimos, bajo una intensa lluvia nos montamos en el coche y partimos, esta vez por la ruta de la costa oeste que es bastante mas turística que la opuesta que habiamos recorrido en el día anterior.

Nuestro primer destino programado en el GPS, previa parada para comprar pan y tomar un café, sería en “Plage de Malenudre”. A ritmo tranquilo salimos por la serpenteante carretera disfrutando de los paisajes y de lo cambiante que puede ser el clima. De repente llueve, para, sale el sol, se vuelve a nublar, llueve y vuelve a salir un sol que raja la tierra!!! Welcome al Caribe.

Casi una hora y 30 km de curvas y cuestas después llegamos finalmente a la famosa playa de Malendure.

La “Plage de Malendure”, conocida como “Reserva Cousteau” y ubicada al norte de la ciudad de Bouillante, atrae muchisimos visitantes gracias a la riqueza de sus fondos marino. Justo frente a esta extensa playa de arena negra se encuentran las Islas Pigeon, lugar hiper concurrido por buceadores en busca

Le. La playa de arena negra, conocida por la riqueza de sus fondos marinos, recibe el sobrenombre de “Reserva Cousteau”. Un busto del marinero está incluso sumergido al pie de los islotes, en alta mar. Por otro lado, no esperes una playa tranquila, autobuses enteros de turistas llegan todos los días a la playa de Malendure para aprender a bucear.

Malendure ha sido durante mucho tiempo el lugar de desembarco y embarque de productos de contrabando. Hasta mediados de la década de 1970, Malendure seguía siendo el lugar de desembarco de inmigrantes ilegales.

Nos recibió el “momento” soleado del día y una amplia franja de arena negra… La cual de momento no íbamos a disfrutar. Lo que si hicimos fui aprovechar para averiguar sobre el alquiler de kayaks y así poder visitar, en otra ocasión, la cercana Isla Cousteau.

Algunas fotos con el móvil y la GoPro (porque digamos que nuestra cámara cada vez funcionaba peor… ya estaba a punto de fallecer) y seguimos hacia las playas de la zona de Deshaies.

Justamente a 2 km al norte de la ciudad de Deshaies se encuentra la “Plage de Grande-Anse” (Ojo!! No no confundir con la playa del mismo nombre que visitamos el primer día!!! Esta se encuentra en la otra punta de la isla!!!) Con mas de 1 km de largo, arena dorada, decorada con una gran cantidad de cocoteros y muchísima vegetación y a los pies de una montaña, la playa de Grande-Anse es una de las más lindas y visitadas de la isla.

Las nubes no impidieron que disfrutemos de esta maravillosa playa. Una de las cosas que mas nos gusto es que a pesar de todo aun se encuentra bastante virgen!!!! Que placer!!!!!Fotos, descanso, baño y seguimos hacia la vecina playa del Anse Riflet para, a parte de conocer un nuevo lugar, aprovechar y comer los bocadillos antes de llegar finalmente a Sainte Rose para la excursión.

La playa tampoco eran gran cosa pero fue suficiente para hacer nuestro pic nic. Aunque aún no habíamos tragado el último trozo del bocadillo cuando unas gotas comenzaron a caer… Si, si… estaba lloviznando!!! Llovizna que inmediatamente se intensificó al tal punto que decidimos volver rápidamente al coche.Recorrimos los 13 kms que quedaban hasta Sainte Rose y la cosa no pintaba nada bien. La lluvia no paraba y la zona estaba conquistada por inmensas nubes. Así y todo, con la ilusión de que sea algo pasajero, llegamos al embarcadero… Bueno, de pasajero nada!!!! Cada vez llovía más y el manglar y la isla que debíamos visitar no mostraban su mejor versión.

Cambio de idea… Ahora tocaba plan C!!!! Cuál era? Ni idea… pero algo teníamos que hacer!!! Después de deliberar decidimos, sin mucha esperanza de que esté abierto, probar suerte en La Maison du Cacao.

Deshicimos unos 30km por la misma ruta que habíamos subido y esta vez, thanks god, tuvimos suerte!!! Estaba abierto!!!!!! Por suerte la lluvia por esta zona ya había cesado.

Pagamos 7€ la entrada y una vez dentro se hace, por libre, un recorrido por todo el recinto donde se puede ver todo tipo de árboles de cacao, plantas, explicaciones y varios colibríes dando vuelta por la zona. Al final del recorrido comienza, cada media hora, una extensa y detallada explicación de casi una hora de absolutamente todo el proceso del chocolate. Tuvimos la oportunidad de degustar desde la mismísima semilla que se le saca al fruto del cacao hasta diferentes tipos de chocolates saborizados. Super amargo, con picante, con jengibre hasta cerrar la visita con un chupito de licor de chocolate casero!

A la salida hicimos unas “dulces” compras (casi obligados por la tentación) y mas que satisfechos abandonamos el lugar. Sinceramente recomendamos muchísimo esta visita. Todos fueron muy amables y tenemos que hacer una mención especial a la chica que dio la charla ya que tuvo el detalle de hacerla en Francés y en Inglés!!!!! Algo que de momento no habiamos “disfrutado” en Guadalupe.

Aún nos quedaban un par de horas de playa así que seguimos probando suerte. La más cercana era playa Caraibe pero como nos pasó más de una vez no tenía arena así que recordando la de Malendure seguimos viaje.

Esta vez en la playa había mucha mas gente que cuando pasamos por la mañana!!!! Buscamos un rincón donde dejar las cosas y sin dudarlo nos dimos un merecido chapuzón. Hicimos un rato de relax en la arena hasta que nuestro compañero del día (la lluvia) se hizo presente una vez más!!!!! Que la pario!!! Todo el día molestando.Nos refugiamos bajo el techito de un chiringo y cuando medio nos estábamos preparando para irnos apareció una pick un con un DJ encima y la música a todo volumen… Se metieron literalmente dentro de la playa y enseguida montaron un show con baile donde mucha gente de todas las edades se prendió y participaron en diferentes concursos, pruebas o simplemente bailando en el lugar.

Como lo lluvia fue desapareciendo decidimos quedarnos y disfrutar un rato del momento. Estuvo super divertido y con ese buen sabor de boca dimos por finalizada la jornada. Durante los 45 minutos de regreso al alojamiento a parte de sufrir las subidas y la poca potencia del coche, tuvimos la compañía de una intermitente lluvia.

Una cosa que fuimos viendo por todo Guadalupe y que se acentuó en este tramo de la carretera es la cantidad de  coches abandonados que hay a los lados de la carretera. Pareciera que coche averiado=coche abandonado. La carretera parece literalmente un cementerio de chatarra.

3 de Abril… Por fin tocaba hacer la excursión a Les Saintes que habíamos anulado el día anterior. Esta vez estaba el día estaba bastante despejado por lo que la cosa prometía.

Rutina diaria y sobre las 7:30 comenzaba la aventura. Con mucha ilusión recorrimos los 15 kms qeu nos separaban del embarcadero de Trois Rivieres. Al llegar, y junto a las taquillas, hay un extenso aparcamiento donde dejar el coche por tan solo €5 para todo el día. Canjeamos los tickets del barco y nos dispusimos a esperar bajo la bienvenida sombra de una sala de espera.Cerca de las 9 am ya estábamos arriba del ferry, al aire libre y bajo un sol abrasador… Mejor esto que la lluvia del día anterior!!! Mejor ni quejarse!!!!

El recorrido es corto, es un lindo paseo de apenas 20 minutos hasta llegar a destino. Pero eso si! Llegamos literalmente pasados por agua por las constantes salpicaduras que generaba el barco al rebotar con el mar!!!!

Les Saintes es un increíble y hermoso archipiélago compuesto de siete islotes y dos islas habitadas, llamadas Terre-de-Haut y Terre-de-Bas. La mas visitada por los turistas es Isla de Terre-de-Haut que destaca por la belleza de su bahía, la cual dicen, es una de las mas lindas del mundo.  Existen diferentes formas de visitar la isla. La forma mas sencilla es contratar solo el ferry para cruzar hasta la isla y luego una vez allí ahí “buscarse la vida” para recorrerla. Una opción es caminar… Pero hay que tener en cuenta que hay muuuuchas subidas y bajadas y con el calorcito que suele hacer es un deporte de riesgo. Otra opción es alquilar una scooter (€20 a €30 euros el día) o bien los famosos carritos de golf eléctricos por los cuales te cobran la friolera de €70 a €80 por día a parte de tener que dejar hasta 800 de fianza. Nos pareció un poco excesivo….

Por ultimo, y aunque tampoco es que sea lo más barato del mundo, existe la opción de hacerlo mediante una excursión. Por €64 te incluye el ferry de ida y vuelta, transporte dentro de la isla y un menú completo en un restaurante frente al mar. Un poco por comodidad, por hacer algo diferentes y también para evitar los bocadillos diarios elegimos esta ultima opción.

La reserva la hicimos a través de la web de ICIGO y la única pega que tenemos es que no quedaba muy claro el tema del pago. Aunque finalmente entendimos que se paga por adelantado la mitad (que corresponde al ferry) y la otra mitad se paga directamente en el restaurante que es quien ofrece el transporte dentro de la isla y la comida.

Volvamos al relato… Una vez en destino e indicados por el mail de confirmacion, nos acercamos a la farmacia del pueblo a escasos 200mts del muelle donde supuestamente nos recogería un transporte. Al llegar y no ver a nadie, y también por no haber entendido del todo bien como era la historia, comenzamos a caminar hacia el restaurante que quedaba a unos 10 minutos de la farmacia con sus respectivas cuestas al rayo del sol.

Hicimos unos pocos metros, releímos el mail y ahí entendimos que no, que debíamos esperar en la farmacia así que pegamos la vuelta. Ni bien llegamos nos encontramos con la van… Menos mal!!!!! Nos subimos y nos llevaron directamente al fuerte de Napoleón… En 1 hora nos pasarían a buscar nuevamente.

El Fuerte de Napoleón fue reconstruido en 1867 y rebautizado con el nombre que lleva hoy en día luego de haber sido destruido por las fuerzas británicas alla por 1809. Aunque ahora es un museo dedicado a la historia y cultura de Les Saintes, también fue utilizado como penitenciaria. Pagamos la entrada (5€) y nos dispusimos a recorrerlo por dentro. Sinceramente el fuerte no nos pareció nada del otro mundo. Lo mejor, sin dudas, son las increíbles vistas que ofrece de la bahía y de todo el entorno.

Una vez completada la visita regresamos a la entrada donde nos recogió el mini bus para llevarnos a la hermosa “Plage Fond du cure”. Si bien el plan original era visitar la Playa de la Pompierre, el cambio se debió a que dicha playa estaba llena de algas y no íbamos a poder disfrutarla… Bueno, al menos eso nos dijeron! jajaja.

 

Nos recibió una hermosa playa de arena blanca y mar transparente… Hermosa postal que hizo qeu un abrir y cerrar de ojos ya estuviéramos refrescándonos dentro del mar!!! Hicimos un rato de snorkell y la cosa prometía porque ya pudimos ver unos cuantos peces!!!!La hora se pasó súper rápido y cuando salimos de la playa ya nos estaban esperando para llevarnos finalmente al hotel-restaurante “Le Kanaoa” donde aprovecharíamos de una rica comida.

El restaurante se encuentra en un rincón privilegiado junto a “Plage Anse Mire”, y ni hablar de la hermosa terraza con vistas al mar que ofrece a los clientes… Que placer!!! De bienvenida nos dieron un zumo mientras esperábamos la comida. Este menú constaba de primero una Concha de mar rellena de pescado y “no se que mas”, luego de plato principal había pescado a la parrilla o pollo al curry, flan de coco de postre, pan, café, agua y vino.La verdad que estaba todo bastante rico aunque también hay que decir que al momento de hacer la reserva ofrecían pescado o pollo pero ambos a la parrilla y no al curry como finalmente nos trajeron. El resto, junto con la atención recibida, muy bien.

Después de comer te permitían descansar en las tumbonas del hotel que se encontraban a orillas del mar bajo una bienvenida sombra. Intercalamos relax con muuuuuuuuucho snorkel!!!!! Pudimos ver peces de varios colores y tamaños!!!Lamentablemente se acercaba la hora de volver. Así que nos secamos y volvimos tranquilamente caminando por la playa. En unos 10 minutos ya estábamos hasta el embarcadero. Como sobraba algo de tiempo aprovechamos para dar un lindo paseo por el pueblo. Un rico y refrescante helado de despedida y sobre las 17hs nos tomamos el ferry de vuelta.

Hablando sinceramente, tenemos que decir el pueblo es, de todos los habiamos visto hasta el momento, uno de los más lindos y pintorescos. En cuanto a Les Saintes también es, según votación democrática, lo mas lindo que habiamos visto de Guadalupe… Las increibles vistas, los colores del mar, de la montaña y el fondo marino hacen  un combo perfecto.

De mas esta decir que visitar Les Saintes es literalmente OBLIGATORIO para todo aquel que viaja a Guadalupe… hacerlo con excursión o por libre ya es opcional. A nosotros nos gusto mucho el trato, la comida y la organización!!

Dejamos la Isla con la sensación de querer volver… Alojarse en la isla 2 o 3 días seria ideal para recorrer los increíbles rincones de este paraíso en el Caribe.

Día 4 de Abril…Era el día señalado en el calendario para subir al Volcán “La Soufrière”, otra de las cosas que no nos queríamos perder en este viaje a las Antillas Francesas.

La Soufrière (en español seria “la azufrera”), también conocido como “La Vieille Dame” (la vieja dama), es un volcán en activo que esta ubicado en el Parque Nacional de Guadalupe, en el territorio de la ciudad de Saint-Claude.

La cumbre del volcán, llamada La Découverte, se eleva a 1,467 metros lo convierte en el pico más alto de Guadalupe y de las Antillas Menores. Allí arriba no hay un cráter en si, sino varias fumarolas y su ultima erupción data de 1976 lo que hizo que evacuaran a mas de 70000 personas durante mas de tres meses.

Tal y como decían las recomendaciones de otros viajeros, y aprovechando la cercanía del alojamiento al volcán, pocos minutos después de las 7 am ya estábamos subidos al coche para comenzar la travesía.

Nos separaban poco mas de 8 kms de una ruta exageradamente serpenteante y con importantes desniveles hasta “Jaime Baines”, ubicado a unos 950 mts de altura, donde se encuentra el pequeño parking desde donde comienza la caminata.

Nuestro pobre Nissan Micra lleva días sufriendo las constantes cuestas de Guadalupe. El motorcito no es lo suficientemente fuerte y a veces le cuesta incluso subir en segunda!!!

Llegamos bien temprano por lo que no tuvimos ningún inconveniente en encontrar una plaza de aparcamiento. Bien preparados con nuestras zapatillas de trecking, agua y la chaqueta impermeable comenzábamos la subida. Desde Jaime Baines el cartel anuncia que la subida se hace en una hora y 45 minutos y que es de dificultad DIFÍCIL.

Este recorrido antiguamente se hacia en poco mas de 1 hora ya que se partía desde el parking de “Savane des Mulets” ubicado a 1140 metros de altitud. ¿Que paso? Bueno que tras el terremoto de 2004 este parking cerro por lo que ahora toca arrancar desde un parking situado unos metros mas abajo y sumarle una media hora al paseo.

La primera etapa transcurrió en entre abundante vegetación cruzando un bosque tropical conocido como “Pas-du-Roy” y con una llovizna que nos daba la bienvenida. El camino con escaleras y partes planas (en subida) digamos que es la parte más fácil del recorrido.

Exactamente después de 30 minutos llegamos a “Savane des Mulets”, el antiguo parking del que ya hablamos anteriormente. Ahí comenzó lo bueno… El cartel hacia la cima por “Chemin des Dames” anunciaba que delante teníamos 1 hora y 15 minutos de subida.

Lamentablemente, como se puede ver en las fotos, el día estaba horrible… Mas nublado no podía estar y la llovizna no quería marcharse!!!!

Desde este punto dijimos adiós a los arboles, ya no tendríamos reparo del viento ni de la lluvia. A paso firme y teniendo muchísimo cuidado por lo irregular del terreno comenzamos la subida. A medida que se sube los senderos se vuelven mas y mas rocosos y mas y mas empinados.

A lo largo del camino hicimos breves paradas para beber agua y recuperar un poco el aire. No decimos que para disfrutar de las vistas porque sinceramente poco se podía ver.Recién después de la mitad del recorrido comenzamos a cruzarnos a los primeros “escaladores” que ya bajaban de la cima por lo que apenas tuvimos que compartir el estrecho camino.

La subida trascurre entre irregulares rocas, bastante barro y algunas escaleras que ayudan a subir tramos mas complicados.

Y llegamos a la última parte… Cansados y mojados de la constante llovizna tocaba la parte más difícil de todas. A partir de ahi la subida era bastante más pronunciada y, sin exagerar, hay que ir medio escalando las piedras para poder subir.  La subida nos llego unos intensos 20 minutos más o menos y arriba nos recibió, a parte de un horrible clima con buenas ráfagas de viento, el famoso cartel que indica la altura máxima!!! Poco pudimos disfrutar por los fuertes vientos nos impedían incluso caminar con normalidad.No se sentía mucho el azufre ni se venían las fumarolas, el clima estaba tan feo que ni eso pudimos ver ni sentir.

Finalmente, contando paradas para agua, aire, fotos, vídeos, etc, etc, etc demoramos una hora y 39 minutos. Bien!!! Unos minutos menos de lo que pronosticaba el cartel y eso que quien escribe no es que este en muy buena forma física.Fotos, un poco de agua y ??? Par abajo otra vez. El viento seguía siendo muy intenso y la lluvia seguía con sus intermitencias.

Durante la bajada nos cruzamos mucha mas gente que a la subida. El tráfico era un poco más intenso y nosotros además teníamos que cuidar cada paso para no caernos.

Una hora y diez minutos fue lo que nos llevo bajar la primera parte hasta el antiguo parking. Lo hicimos con mucho cuidad porque las piedras resbalaban bastante y no queríamos rompernos a mitad de camino.Llegar al parking fue una especie de alivio porque todo lo peor ya había pasado… Quedaba una media hora de bajada por un camino bastante mas tranquilo

Recorrimos esos metros de carretera hasta el comienzo de la última bajada cuando la lluvia comenzó a notarse un poquito más… La esperanza de que los arboles del bosque ayudaran a parar un poco el agua se esfumo poco después de adentrarnos en el ultimo tramo de la excursión.

La llovizna se transformó en un tremendo chaparrón que ni los árboles podían frenar… Resultado??? Llegamos literalmente pasados por agua!!! Lo más gracioso es que de camino nos seguíamos cruzando con gente poco preparada para la ocasión. Algunos iban con zapatillas que poco podían ayudar con las piedras, nada de abrigo, uno incluso en chanclas!!!! y hasta una familia que llevaba un bebe!!!!! Helloooooooo???? No leíste nada antes de subir no????? Y la lluvia? Y el viento? Y la “escalada”???? Aún no sabemos lo que se le pasa a la gente por la cabeza.Llegar finalmente al parking (aunque literalmente chorreando) fue una linda emoción por haber cumplido con la misión!!!! La bajada nos llevó menos de una hora y media por lo que en total hemos invertido poquito más de 3 hs para hacer todo el recorrido.

Justo en Jaime Baines había unos baños termales donde teníamos pensado darnos un merecido baño pero misteriosamente no había nadie bañándose. Un cartel anunciaba el peligro para piel por culpa de unas algas que se encontraban dentro de la piscina. Entre eso y lo empapados que estábamos decidimos volver al apartamento a descansar.

Para ese entonces el parking estaba a explotar, y había un montón de coches bajando por la carretera por lo que a todo el trajín, esos tenían que sumarle la distancia desde donde aparcaron. Hicimos bien en venir temprano por la mañana!!

Haciendo un resumen, la excursión vale muchísimo la pena incluso si te toca un día feo como a nosotros. Vale el esfuerzo de cada paso, el agotamiento, el dolor de piernas y hasta mojarse hasta las pestañas a cambio de sentir esa sensación de emoción que uno siente al llegar a la cima.
Eso si, para vivir una buena experiencia es indispensable llevar un calzado adecuado y ropa impermeable (porque no es que te puede o no tocar lluvia…ahí arriba SIEMPRE llueve).

Y como ya dijimos es mas que recomendable ir temprano para poder encontrar aparcamiento y hacer el recorrido con muchísima menos gente que a partir de media mañana.

Agotados regresamos tranquilamente a casa donde aprovechamos para picar algo… La excursión nos dejo un tanto hambrientos. Un rato de descanso y decidimos probar suerte y bajar a la playa mas cercana a pasar un rato de la tarde… Un intento en en “Plage de Riviere Sens”, donde por culpa de la poquísima sombra que había y las oscuras nubes que asomaban, duramos menos de lo previsto.

Aun era temprano para volver al apartamento por lo que antes de ir al super, y después de una búsqueda express en Internet, decidimos visitar unas aguas termales que se encuentra en la zona de Gourbeyre.

Como “Murphy” andaba dando vueltas por la zona fue llegar al pueblo y mientras buscábamos el camino para la piscina comenzó a llover… “Sera algo pasajero dijimos” No nos dimos por vencido y seguimos dando vueltas buscando y buscando algún cartel cuando esa “lluvia pasajera” se intensifico en forma de “diluvión” que nos hizo darnos cuenta que no era buen plan.

Abortamos misión, super y a casa a descansar y a organizar los próximos días. Para la cena aprovechamos para encender el fueguito y, aunque constantemente amenazados por la lluvia, nos hicimos unas ricas chuletas de cerdo a la parrilla con papas fritas caseras. Espectacular cena en la terraza del alojamiento!! Un lujo total!!!

Jueves 5 Abril. El plan era hacer la excursión en kayak desde la Playa de Malendure para visitar la Reserva de Cousteau. Emprendimos una vez mas viaje rumbo al norte por la ruta Nacional 2.

Justamente cruzando la carretera se encuentra la agencia Gwada Pagaie donde, después de averiguar en varios puestos, alquilamos los kayak para la excursión. Pagamos €35 por cada kayak por todo el día. A parte del artilugio flotante te dan un “bidón estanca” donde guardar las cosas para que no se mojen, una folleto plastificado con las especies de peces que se pueden ver, aletas y un chaleco salvavidas.

Alistados como si nos fuésemos a la jungla, partimos desde la orilla rumbo a la “îlets Pigeon”. La travesía duro unos 20 minutos mas o menos hasta desembarcar en “Playa Piscina”

Luego de encontrar un hueco donde establecernos cerca de la orilla comenzó la expedición “snorkell”. Hermoso lugar donde pudimos ver varios peces de colores e incluso algunos corales llamativos.

Desde “Playa Piscina” parte un “mini” caminata de un par de minutos que cruza hasta “Playa el Aquarium”. La playa en si esta formada por una gran cantidad de piedras y corales muertos de gran tamaño. Un rato de snorkel donde también disfrutamos del fondo marino. Nos gusto un poco mas un lateral que el otro pero la verdad que hermoso.

Regresamos a la playa original y esta el snorkel lo hicimos en dirección a “Playa Jardin de Coral”. Como en cada rincón de esta isla pudimos ver una gran variedad de peces de colores y un literalmente gigante, sin dudas el mas grande que hemos visto en este viaje!

Satisfechos y un tanto cansados regresamos a la playa original donde habiamos dejado las cosas para comer un bienvenido bocadillo. Un rato de digestión y emprendimos viaje de regreso en kayak. Esta vez la vuelta fue un poquito más duro por la corriente y el viento… Asi y todo demoramos poco mas de 25 minutos.

Vale muchisimo la pena la visita. El lugar es realmente el hermoso, el fondo marino mas que entretenido y la experiencia inolvidable. Es verdad que no vimos tortugas como se esparaba pero asi y todo de verdad que vale mucho la pena!!!!

Luego de devolver el material, y aprovechando el sol, nos quedamos en Plage de Malendure un rato mas. Hacía muchísimo calor y la arena estaba hirviendo… pero hirviendo de verdad!!!!! Nos refugiamos en un rincón de sombra porque era imposible estar bajo el sol. La playa parecía un campo minado, la gente iba corriendo y saltando mientras los pies sufrían la temperatura de la arena.

De camino de regreso paramos en el Carrefour cercano para comprar comida para la cena. Vaaaaaaaale! Esta bien…Nos declaramos culpables… antes de hacer la compra se cayo un cafecito con algo dulce de la cafetería vecina! jajaj No nos pudimos resistir!!

6 de abril… Últimos días en Guadalupe y la nostalgia ya empieza a florecer.

Casi como cada día desde que llegamos, nuestra rutina fue la misma… Madrugón, desayuno, preparación del equipo y salimos. Esta vez lo hicimos por la Costa Este de la isla para dirigirnos a los “Chutes du Carbet”.

Las cataratas del Carbet están ubicadas en el  municipio de Capesterre-Belle-Eau. Esta atracción turística esta formada por tres saltos producidos por el rió que lleva su mismo nombre.

Lamentablemente después del terremoto de 2004 varios de los accesos a los saltos han quedado sepultados bajo tierra ya que una gran cantidad de metros cúbicos de roca se desprendieron de las paredes. Como resultado el acceso al salto 3 esta prohibido por decreto y algo parecido paso con los saltos 2 y 1 a los cuales hay que conformarse con verlos a la distancia debido a que el deslizamiento de tierra se encargo de tapar todo.

A pesar de no poder llegar a la base, y recomendados por diferentes blogs y webs de turismos, decidimos visitar el “Chute 2”. Salimos del alojamiento entre curvas, mas curvas, mas curvas pronunciadas y muchas subidas hasta llegamos al parking gratuito del recinto. El coche ya iba con la lengua fuera el pobre. Estaba harto de tantas subidas!!

Al llegar a la oficina/tienda nos recibieron muy alegremente los trabajadores del lugar. Para ingresar te piden una “donación” de apenas €2,40 por persona. Desde ahí comienza una breve caminata de solo 20 minutos en un frondoso bosque con enormes árboles y plantas.

Mas de acá ya no se puede pasar!!! Una pena… Pero así y todo el lugar es impresionante!!! Bastante humedad pero un lugar hermoso!!!!!

Algo que comentamos en el relato de Grande Terre y que nos sigue llamando la atencion, es que no hemos sufrido los mosquitos tanto como nos esperábamos!! Menos mal!!! Trajimos todo tipo de enseres para ahuyentarlos y apenas tuvimos que usarlos!

Regresamos al coche y continuamos por la misma carretera de camino al norte hacia las “Cascade aux Ecrevisses”, uno de las cascadas mas visitadas de Guadalupe probablemente por su facilísimo acceso. Al llegar notamos que había una gran cantidad de coches…. Muchos mas de los que solíamos ver y encima “tapaban” la visión dos grandes autobuses desde los que bajaban “manadas” de turistas. Esto no presagiaba nada bueno…

Sin perder la esperanza, y aunque había demasiada gente, teníamos que ir hasta la cascada al menos para sacar una foto… Ya estábamos ahí, no nos podíamos ir sin al menos verlas. Aparcamos junto a la carretera ya que el parking estaba lleno y nos acercamos a la entrada.

Muy pocos metros de un sendero separan el acceso de la cascada. A medida que íbamos llegando notamos que la mayoría de la gente se acercaba a la plataforma, sacaba un par de fotos y se iba.

Aprovechando la ocasión, buscamos un lugar seco donde dejar las cosas. Y sin titubear nos metimos a la piscina. El agua estaba bien bien bien fría pero se agradecía para contrarrestar el calor que hacia!!!! Lindo lugar, concurrido pero vale la pena. El entorno es hermoso y la experiencia mas que divertida! Un rato secándonos cual lagartos al sol y partimos con la idea de buscar algún sitio donde comer. Justo cruzando la carretera vimos un cartel de “Picnic Area” nos alegro la tarde. Al bajar nos encontramos con un área perfectamente organizada con mesas a la sombra, zona verde y hasta barbacoa.

Ya de camino de regreso, con ganas de quitarnos la espina y con información un poco mas detallada de su localización, visitamos los baños termales en Gobrayre. Lo de “baños termales” lo descubrimos cuando llegamos.. Pensábamos que era una piscina natural… por no leer! jajajaja

El agua estaba algo calentita, un “poco bastante” para la temperatura exterior la verdad, pero así y todo nos quedamos un rato descansando y en “remojo”!Para cerrar el día nos fuimos a la “Plage de Grande Anse”, la misma playa de arena negra que habiamos visitado en nuestro primer día en Basse Terre.

Por la noche teníamos la intención de prender el fuego para hacer algo a la parrilla pero la llovizna nos hizo cambiar de planes…. Quedará para mañana.

Día 7 de Abril… Ahora si, nuestro último día completo en Guadalupe!!!! Con eso digo todo… Como se suele decir “la tercera es la vencida” por eso lo íbamos a volver a intentar…Queríamos hacer por fin la excursión en el manglar desde Sainte Rose.

El primer turno para la excursión era a las 8 am y el siguiente a las 13hs. Teniendo en cuenta la distancia (mas de 1hr) que separaba Sainte Rose del alojamiento, nos decidimos por el segundo turno.

Desayuno y sin niguna prisa salimos por la ruta. El coche diria “Nooooo!!! Otra vez noooo!!! jajajja A modo despedida visitamos nuevamente la playa de Grande Anse, cerca de Desahies, que tanto nos gusto.

Hacia un día realmente hermoso, el mar estaba super tranquilo y teníamos palmeras para elegir sombra! Que mas se puede pedir??? La mañana transcurrió entre chapuzón, fotos, relax a la sombra y vuelta a empezar.Calculando el tramo que nos quedaba hasta Sainte Rose, comimos algo y maldiciendo algunas nubes que empezaron a amenazar nuevamente la excursión, nos subimos al coche “cruzando los dedos”.

Llegamos al muelle poco antes de la 13hs y fuimos directamente a la agencia Blue Lagoon, la cual tiene una gran cantidad de buenas reviews y recomendaciones en foros, blogs de viaje y tripadvisor. La excursión cuesta €35 por persona.

De un lado algunas nubes esparcidas, del otro unas cuantas negras que tenían toda la intención de fastidiarnos el día!!!Una vez que llegaron el resto de los pasajeros y pocos minutos después de las 13 comenzamos la excursión en una pequeña barca. Todo empezó con un paseo entre los manglares acompañado con una detalladísima explicación en manos de Geral, nuestro guía.

Es verdad que TODO lo hizo en Trances pero también hay que decir que modulaba y pronunciaba tan pero tan tan tan claro que hasta nosotros que no lo hablamos entendimos una gran parte de la charla. (Siempre teníamos a Ale por las dudas que nos traducía).

Escapándonos del manglar, paramos en una zona poco profunda donde vimos diferentes especies que viven en la zona. Estrellas de mar, pepinos de mar, un lambín, erizos, etc.Desde ahí seguimos hasta la barrera de coral donde tocaba la etapa 2 de la excursión!! Un poco de snorkel!!! Para ese entonces se había nublado bastante pero no lo dudamos… No pusimos las aletas y al agua! Pasamos un buen rato entre peces de colores y bastantes corales.

Regresamos al barco y ya digamos que estaba completamente nublado, había bajado la temperatura y parecía que se venia la lluvia. Aun nos quedaba la ultima parada para visitar una pequeña isla!!!

Fue poner un pie en la remota isla y nos dimos cuenta que estaba literalmente plagada de ermitaños y cangrejos! Nos convidaron con una bebida típica de Guadalupe (con y sin alcohol) para hacer un brindis de despedida mientras contemplábamos las hermosas vistas a la vez que sentíamos esa mágica sensación de soledad en el medio del océano!Gracias a dios la naturaleza nos hizo un lindo guiño y abrió el cielo de par en par para poder disfrutar de la isla con un buen rayo de sol!! Como debería ser!!! Así los colores del mar, de la arena y del verde del fondo resaltan aun mas! Impresionante lugar!!!! Sobre las 17 regresamos al puerto de partida. La excursión es mas que recomendable. Si bien seria mejor hablar y/o entender Francés (o que los guías la hagan en otro idioma también) los lugares visitados y la extensa y detallada explicacion fueron excelentes. Vale cada € pagado!!

Un ultimo sorbete de coco justo frente al muelle y recorrimos por ultima vez la serpenteante carretera de regreso al alojamiento. Por la noche y para despedir el viaje como toca nos hicimos un rico asadito con chorizo y carne local! Estaba todo muy bueno… No hay como el sabor de la carne hecha al carbón!!!

Domingo 8 de Abril… Todo lo bueno se acaba. Casi una hora de viaje hasta el aeropuerto, devolvimos el coche y bastante indignados pero mas que contentos por lo vivido pasamos los controles de seguridad del aeropuerto. Sin muchas ganas debíamos volver a la vida rutinaria.

Nos vamos de Guadalupe con un muy buen sabor de boca. Nos vamos encantados de los lugares visitados, las playas, la experiencia de la subida al volcán y de cada rincón de esta antes “desconocida” tierra. Nos llevamos cada vivencia y cada imagen bien grabada (aunque también con una cámara de fotos menos…) dentro nuestro para siempre… Dejamos la isla con la sensación de haber estamos mucho mas tiempo del que realmente pasamos subiendo y bajando cuestas. Logramos desconectar y perder la noción del tiempo, unas de las cosas mas lindas de los viajes.

Pero no solo por todo eso es que nos vamos encantados, sino también por haberlo compartido con amigos. Ale, Oscar… Mil gracias por todo, por la compañía, la buena voluntad, las risas y las horas de música en el coche!!! Tendremos que repetir…

No se pierdan el resto de las fotos!!

GALERIA BASSE TERRE