De Tailandia a Malasia…

El domingo 04-03-12 nos tomamos un songthaew hasta la estación de bus de Krabi (20 baht por persona) y una vez allí un bus azul y rosa de la compañía “Otraveznosabemoselnombre” que nos llevó hasta la ciudad de Hat Yai al sur de Tailandia (218baht por persona). Al cabo de mas de 4hs de viaje llegamos a destino. La odisea de buscar alojamiento bajo el rayo del sol se repetía, pero esta vez fue un poco catastrófica. Según quien escribió la guía trotamundos, Hat Yai, en el país es conocida como: “La París Tailandesa”. Pero al minuto de bajarnos del bus nos invadió un gran interrogante: Nos habremos tomado el colectivo equivocado? Respuesta obvia… No!
Ciertamente estábamos en Hat Yai. Quien podría decir que Hat Yai es la París Tailandesa?? Quien podría comparar la mítica ciudad del amor, con el espantoso pueblo al que acabábamos de llegar???Ja, ja, ja!. Fue mas que difícil dar con una guesthouse como la gente y a precios razonables. Finalmente, y debido a que empezó a llover como si no fuera a parar nunca, nos quedamos en “Ladda” un alojamiento que habíamos visto muy cerca dela estación de tren. Aunque no nos gustaba del todo el lugar, era barato (450 baht la habitación con aire acondicionado), pero eso si, solo había dos camas que tuvimos que juntar para poder dormir los tres! Dormimos aquella noche allí para hacer el camino a Malasia en cuotas, la primera eran las cinco horas de bus hasta Hat Yai, la segunda eran casi cuatro horas de tren hasta Sungai Kolok y dos horas de bus hasta Kota Bharu y la tercer cuota constaba de 1,30hs de bus hasta Kulau Besut y 45 minutos de bote hasta Perhentian Island en el este de Malasia. Nos parecía demasiado hacerlo todo del tiron!

El lunes 05-03-12 el despertador sonó a las 05.35hs… era hora de levantarse! Nos fuimos la estación de trenes y compramos un boleto para el primer tren con destino Sungai Kolok desde donde cruzaríamos la frontera abandonando así Tailandia. El motivo de este madrugón fue el precio de los pasajes. El tren
de las 6.30hs costaba 92 baht por persona, los siguientes ascendían a 230 baht. Como verán una buena razón para levantarse temprano!! Eran cerca de las 6.30hs cuando nos dimos cuenta que la mujer de la guesthouse corría 
desesperadamente, junto a un hombre, para tratar de alcanzarnos. Inmediatamente pensamos que nos habríamos olvidado algo allí y la buena mujer nos lo traía apiadándose de nosotros… pero no!… en realidad quería revisar nuestras mochilas acusándonos de haber “tomado prestada” una de las mantas de la cama; la cual habíamos puesto bajo el colchón para igualar el nivel de las camas que habíamos juntado! Aclarado el asunto y a la hora marcada, el tren se dispuso a avanzar. El paseo fue muy agradable y llegamos a horario a destino. Nos bajamos y caminamos unos 600 metros hasta la frontera. Una vez más cruzábamos de un país a otro caminando!!

En cuanto obtuvimos el sello, conforme podíamos permanecer en el país como turistas por 90 días, entramos en
terreno Malayo y un gran cartel nos recibía dándonos la bienvenida! Caminamos unos 300 metros más y llegamos a la estación de buses de Rantau Panjang cambiamos dinero y nos quedamos en la calle principal esperando que el bus numero 29 nos llevara a Kota Bharu (5,10 Ringgit / 1,70 USD). Al cabo de 1,30hs aproximadamente estábamos en destino y nos sorprendió una ciudad muy agradable, limpia y lo mas importante, podíamos caminar libremente sin que nadie nos persiguiera buscando vendernos algo o llevarnos a algún sitio.
Kota Bharu, situada en el extremo nordeste del país, funciona como núcleo de transportes de la región de Kelantan. Se autodenomina “ciudad islámica” y es, sin duda alguna, un baluarte de la cultura malaya, con palacios reales, coloridos mercados y numerosos museos.
Salimos a buscar hostel donde pernoctar y así completar la segunda cuota de viaje! En el camino nos cruzamos con un chico muy simpático que amable y educadamente nos ofreció su alojamiento. Nos quedamos con el folleto pero primero fuimos a chequear el que teníamos anotado, que por cierto no nos convenció del todo y no tenía habitación que se adaptara a nuestras necesidades, así que fuimos al hostel del folleto. El sitio se llama Timur Guesthouse y lo regenta un chico joven Malayo que acaba de abrirlo. Info de contacto: timurguesthouse@gmail.com tel: 60136354612. Cuenta con algunas pocas habitaciones privadas y una compartida de 4 camas. El baño es compartido, tiene una sala de estar con aire acondicionado, wi-fi, sofá, tv y te y café gratis; todo está muy limpio y cuidado y el dueño, Mat, es muy agradable y es un gran informador turístico. Nos facilitó mucha información clave para ir a la isla y sobre los sitios que visitar en Malasia. Al final decidimos quedarnos en la habitación compartida ya que éramos los únicos huéspedes. El precio, una risa, pagamos 10 Ringgit (3,3 USD) por persona!
Luego de instalarnos y dejar las cosas salimos a recorrer el pueblo. Nos sorprendió la cantidad de centros comerciales y tiendas muy bien puestas, que encontramos. A simple vista pudimos apreciar por que la ciudad se reconoce a sí misma como ciudad islámica. Todo aquí es islámico, las construcciones, la gente, las tradiciones, los templos, y cómo no! si el 90 por ciento de los malayos son musulmanes, el otro 10 se divide entre budistas, católicos e hinduistas. Regresamos al hostel para la hora del mate y al caer la noche, fuimos a visitar el mercado de comida nocturno, que según dicen, es uno de los mas grandes de Malasia. Como no podia ser de otra forma, comimos allí e intentamos probar alguna cosita típica de aquí, pero sin salirnos de nuestra línea “clásica”. En cuanto hubimos acabado de cenar se desató la “tormenta perfecta” y la lluvia nos obligó a esperar allí un buen rato más.
Gracias a una tregua que nos dió el clima, pudimos regresar, sanos y secos al alojamiento y pasar allí nuestra primer noche en el país.
Aquí van las pocas fotos…
GALERIA FRONTERA