Día 10 de Mayo de 2011, British Airways anunciaba la salida de su vuelo hacia Hong Kong… empezaba así nuestra nueva aventura… Después de 9 horas de vuelo aterrizamos en destino, sin mucha idea de lo que íbamos a encontrar allí…
Vale aclarar que esta parada en Hong Kong se definió porque compramos un “Round The World Ticket” con la empresa Travel Nation www.travelnation.co.uk, (altamente recomendable por la predisposición, la atención y la amabilidad de los empleados) y por el mismo precio nos ofrecieron parar en alguna ciudad asiática, y pensamos que como el Sudeste lo haríamos mas tarde de todos modos, Hong Kong seria una buena idea; y así fue, por eso no tuvimos casi tiempo de ver que hacer…
 
Región Administrativa Especial de Hong Kong de la República Popular de China, bueee!!! no tenías nombre!! jaja, mas fácil Hong Kong no? Como su extenso nombre lo indica es una región administrativa especial de China ya que mantiene un sistema económico propio, pero está bajo la soberanía comunista de China.
Hong Kong está formada por una península y varias islas, situadas en la costa sur del Mar de la China Meridional. Su población asciende a mas de 7000000 de habitante y hasta el 1 de Julio de 1997 fue colonia del Reino Unido.
Imagen Lonelyplant.com

Imagen Lonelyplant.com

Después de esta breve introducción comenzamos a relatar nuestra aventura…
 
Una vez llegados al aeropuerto que se encuentra “Lantau Island”, nos dirigimos a cambiar nuestros primeros euros (1Euro= 10,17 HK$), la que nos atendió, con un pésimo inglés, nos intentó vender la “Octopus Card”, pero por no entenderle muy bien y como buenos argentinos desconfiados la rechazamos! Mal hecho!!! después nos dimos cuenta que era super útil y rentable!!!
Terminamos en una máquina que vende billetes del “Airport Express”, moderno tren que te lleva directo al centro de Hong Kong (Kowloon) y sigue hasta ”Hong Kong Station” (En Hong Kong Island) donde nos esperaba el “Garden View Hotel” que reservamos!
 
Hong Kong está perfectamente comunicado por metros, buses (ambos, depende la distancia, cuestan entre 0.75 y 2 euros) y barcos (entre las islas). La verdad que nos sorprendió la cantidad de transporte público que encontramos… eso sí, si no hablas Chino, es difícil llegar a lugares con los trolebús o buses urbanos, los conductores no hablan inglés y los carteles de los destinos están en “Chino básico” (nunca mejor dicho) jajaja.
no después de 30 minutos de tren llegamos a Hong Kong Station, y de allí decidimos tomar un taxi. Consultamos donde se tomaban y descubrimos que esta TODO perfectamente organizado. Donde llega el tren esta la SALIDA de los taxis, en el piso de arriba solo la LLEGADA de los taxis y en el otro hasta podes hacer los check in de los vuelos y despachar las valijas!!! (increíblemente organizado todo)
Nombre del Hotel y dirección en mano nos subimos al taxi, y sin ningún problema (ni ningún tipo de comunicación mas que una sonrisa) nos llevo al hotel, nos cobro unos 30 dolares (menos de 3 euros). Fue corto el trayecto, pero entre que es una subida interminable y las calles no son rectas, la verdad que fue una buena elección!!
Llegamos al hotel, hicimos el check in y después de dejar las mochilas en la habitación nos decidimos a salir para tener el primer contacto con la realidad de la ciudad!!
Nuestras primeras impresiones fueron positivas, un lugar ordenado y limpio. Lo que mas llama la atención es ver como la ciudad esta construida verticalmente, los edificios son gigantes!!!
En el aspecto climático.. Calor: muuuuucho, humedad: muuuuuuuuuuuuuuuuchisima… Con decir que haces dos cuadras caminando y ya parece que hubieras corrido una maratón.. los desniveles en toda la ciudad hacen que te la pases subiendo lomas y bajándolas también, pero estas ultimas son las menos!
Luego de consultar el camino en recepción salimos caminando hacia la “Central Station”, pasando primero por el Ayuntamiento y por la enorme cantidad de rascacielos que forman parte del centro financiero de la ciudad, entre los mas importante encontramos La Torre del Banco de China” mide 369 metros de altura, sin lugar a duda fue uno de los que mas nos gusto por su iluminación y diseño. “El Central Plaza” mide 374 metros y tiene 78 plantas. El “Two International Finance Centre” mide 420 metros y cuenta con 90 plantas y el “International Commerce Centre” de 484 metros de altura y 118 plantas.
 

Luego de una linda caminata (en bajada) llegamos por fin a la estación y tomamos la línea Azul hacia “Causeway Bay”, (vale aclarar que caminar por Hong Kong es una verdadera carrera de obstáculos).

Salimos de la estación y enseguida nos dimos cuenta que la impresionante cantidad de carteles luminosos y los negocios invitan a gastar. Shopping de mas de 6 plantas absolutamente lleno de negocios repartidos por temática en las diferentes plantas, con mil escaleras mecánicas subiendo y bajando! Te sentís una hormiga en este lugar.

Lleno de negocios “chinos”, que te venden de todo (como acostumbran en todas partes del mundo) y por poco dinero, la verdad, aprovechamos a comprar algunos recuerditos para la familia… te volvés loco de las cosas que hay para comprar y lo baratas que son, pero un mochilero no puede gastar mucho ni cargar mucho tampoco, o sea….
Bueno el día empezó a oscurecer y el cansancio de las horas previas de vuelo, las horas caminando y el tumulto de gente nos hicieron pegar la vuelta para descansar por fin en una cama de hotel.
 
Calor mediante y con la resaca del molesto “jetlag”… nos despertó la luz la mañana siguiente, después de matear y comer alguna galletita de desayuno decidimos salir, esta vez con destino Kowloon (barrio principal de la península y centro del mismo).
Caminamos hasta el puerto ya que habíamos leído que se podía cruzar en barco, así que como queda cerca decidimos acercarnos. Bien que hicimos! Por menos de 2 euros tomamos el barco y en 15 minutos te cruza a Kowloon. Nos subimos al barco (bastante antiguo) y nos sentamos en sus bancos de madera, solo con la compañía de algunas personas locales, no muchas la verdad.
Llegados al puerto de destino son muchos los que ofrecen relojes, joyas, etc, (truchos, falsos, obvio!!) por muy pocos euros, te persiguen por todos lados, son un poco pesaditos, pero bueno, están trabajando!

Llegamos a Cantod Road, la calle principal, y la caminamos de punta a punta has que llegamos al Kowloon Park, hermoso parque en medio de la ciudad, mucho verde, algunos animalitos, edificaciones típicas,en fin, hermoso para estar en medio del caos de la ciudad.  

Una vez fuera del parque otra vez volvimos por Nathan Road y después de ver locales y locales con las marcas mas tops del mundo (y ver gente y gente haciendo cola en las puertas, porque solo les permiten la entrada de a dos o tres clientes), compramos una sándwich en el “7eleven” por un eurito y nos metimos en algunos shoppings de la zona para tomar un poco de “aire acondicionado”, ya que el calor era agobiante.
Seguimos rumbo a la costa desde donde se puede observar “Hong Kong Island” con sus rascacielos, y el río de por medio (una postal típica y hermosa). Caminamos todo el paseo de las estrellas, de las cuales solo conocíamos a Bruce Lee y Jackie Chan!!!. Fotos acá y allá…
Con el paseo finiquitado decidimos acercarnos al templo Wong Tai Sin (El gran inmortal Wong) para introducirnos un poco mas en la cultura de esta región, interesante y totalmente diferente a la occidental. Habíamos leído que era muy lindo, así que tomamos el metro (MTR) hacia “Wong Tai Sin Station” y luego de seguir los carteles de “Exit B2” salimos justo en frente del templo.
Ya desde afuera el templo impacta, la arquitectura y los colores asombran (Entrada gratuita) y una vez dentro aún mas, la tranquilidad, las pinturas, las figuras de los budas y del Horóscopo Chino, las flores, son verdaderamente llamativas.
En la entrada infinidad puestos venden una especie de sahumerios de todos los tamaños, desde los chiquitos que uno usa en casa hasta los tamaño “escoba”! Jajaja! En el patio del templo la gente los enciende y según leímos piden deseos o rezan.
Luego de dar un lindo paseo por el templo y sus patios tocaba volver a la costa para ver la famosa “Sinfonía de Luces” (Todos los días a las 20hs) sobre los rascacielos de Hong Kong Island. Pero como aún nos quedaba un poco de tiempo decidimos tomar un metro solo unas paradas, caminar por el famoso mercado nocturno de “Temple Street”, y luego volver a tomar otro metro hasta la estación “Tsim Sha Tsiu” en la costa de Kowloon.
Compramos unos sándwiches en la estación (1 Eurito cada uno!! lejos lo más barato y normal para comer!!) y comimos mientras esperábamos el espectáculo. Una media hora de show de luces y sonidos totalmente recomendable para quien ande por la ciudad.
Cansadisimos pero con la sensación de haber aprovechado al máximo el día y de haber aprendido un poquito mas de esta nueva cultura, decidimos volver en metro hasta Central Station y de ahí taxi al hotel. Ducha y a “intentar” dormir…. el jetlag sigue presente!
 
Día 3: para este día ya teníamos decidido ir a visitar al “Gran Buda Sentado”, no hay visita completa a Hong Kong si no lo ves! Así que nos levantamos tempranito porque nos esperaba un largo trayecto hasta Ngong Ping.
Paseito hasta Hong Kong Station, linea naranja hasta la ultima parada “Tung Chung” (2 Euros) y desde ahí hay 2 opciones: 1) tomarte la telecabina (12euros la mas barata iyv) que en menos de 20 minutos te deja en Ngong Ping Village (http://www.np360.com.hk/html/eng/front/index.asp ) 2) tomarte el autobús numero 23 (45 min cada trayecto) que se encuentra antes del edificio de la telecabina. Estos te ofrecen, a su vez, dos opciones: Ida y Vuelta en autobús o ida en autobús y vuelta en telecabina.
Nosotros con el presupuesto ajustado elegimos ir y volver en bus (2,5 euro c/u). El camino… mmmm no hay mucho para ver y lo que se mueve el bus no tiene nombre!! pero llegamos!! jajaja
Una vez en el pueblo fuimos directamente a la base del Buda donde nos esperaban mas de 200 escalones. Antes de subir tuvimos que pagar (pequeña entrada) para, una vez arriba, poder ver el museo y ademas esto incluía un helado y una bebida!
Encaramos la escalera y empezamos a subir, como la vista del Buda va siendo cada vez mas linda, siempre vas mirando para arriba en vez de mirar los escalones, lo que hace que el recorrido se haga mas corto. Además paramos algunas veces a sacar fotos y mirar hacia atrás, ya que las vistas desde arriba también merecen la pena.
Llegamos a la cima y desde acá el Buda se vuelve GIGANTE, parece que se vaya a caer encima. Lo rodeamos y pudimos descubrir hermosas vistas desde casi cualquier ángulo y una vez dimos la vuelta entramos al museo… bue si se puede llamar museo, un recorrido de 5 minutos con cuadros escritos en Chino (obvio) y representaciones de Budas, etc… la verdad no es que sea algo imperdible, lo bonito es la vista desde allá arriba y el Buda en sí.

Con el helado en mano salimos otra vez para continuar recorriendo la zona, ya que desde acá arriba podíamos ver el Po Lin Monastery, un templo de los muchos que podes encontrar en este lugar pero no por ello menos atractivo.

Bajamos la escalera, esta vez mirando el paisaje y la verdad que no te dan ganas de seguir bajando… Una vez abajo nos dirigimos al Monasterio y otra vez quedamos impactados por los colores, los adornos y la arquitectura del lugar. Otra vez gente rezando con sahumerios en sus manos y ese olor a incienso que es inconfundible!
Para terminar con el paseo por la zona recorrimos el mini pueblo llamado “Ngong Ping Village” una hermosa y chiquita calle llena de locales que venden cosas típicas, pero se nota que estas eran de las buenas, porque los precios, solo para unos pocos (o al menos no para mochileros….) El recorrido es hermoso, parece todo de película!
Ya cansados de tanto darle a las piernas nos fuimos a la parada de bus para emprender el regreso al hotel, previa parada en Hard Rock Cafe (como no podía ser de otra manera) pero solo para comprar los pins característicos que siempre compramos en cada lugar que vamos.
Y así fue, tomamos el mismo bus para volver hasta donde llega el metro, otro viajecito de media hora hasta Hong Kong Island y acá bajamos. Nos acercamos al precioso barrio de Lan Kwai Fong, donde se encuentra el Hard Rock, es una zona muy concurrida por la noche ya esta llena de bares, restaurantes, muchas luces, gente… Hasta encontramos un bar con una caricatura de Maradona!! jajaj esta en todos lados el Diego!
Ya estábamos destrozados de caminar por eso una vez cumplido el objetivo y con pin en mano nos tomamos el primer taxi que vimos y directo a la cama!!
Un nuevo día y una nueva experiencia por vivir, esta vez, con un día nublado, tocaba visitar la parte sur de Hong Kong Island, para lo cual deberíamos ir hasta la Terminal de Buses (20 minutos caminando) y allí tomarnos una de los buses que llegan hasta el puerto de Aberdeen donde se encuentra el famoso “JUMBO” (http://www.jumbo.com.hk/eng/main.php ) un llamativo y colorido restaurante flotante.
Después de 40 minutos de viaje, disfrutando de las vistas y pasando por diferentes pueblos llegamos a destino. Desde donde te deja el bus salen barquitas que te llevan al Restaurante por un módico precio de 11 euros (carísimo si contamos que el restaurante lo ves desde la orilla y estará a unos 500 metros como mucho). Por eso no pagamos y seguimos caminando hasta la entrada principal del puerto porque sabíamos que había un trasporte que era gratis!
Y si!! era gratis!!, el mismo restaurante tenía un barquito para llevar y traer a los clientes…. si “clientes” pero nosotros nos subimos de todas formas, llegamos allá, sacamos fotos, hermoso lugar por fuera, pero dentro no entramos, a ver si teníamos que sentarnos y comer (carísimo para nuestro presupuesto) y volvimos en el mismo barquito con la cara de sorpresa del que lo manejaba! Bueno, por lo menos con nuestra mejor cara de ignorancia, pudimos hacer el viajecito gratis!
Otra vez en el puerto nos dirigimos a la parada de Bus porque nuestro siguiente destino seria Repulse Bay una playa muy linda no muy lejos de donde estábamos. Divertido fue hacerse entender con el conductor del autobús, al final luego de jugar a dígalo con mímica y con el mapa en mano entendimos que nos llevaría hasta un punto donde podíamos tomar el siguiente hasta Repulse Bay.
Como el chofer nos avisaría nos sentamos a disfrutar del paisaje… bueno no mucho porque en 5 minutos estábamos bajando del autobús y acá fue donde nos dimos cuenta que teníamos que haber comprado la Octopus Card!! Los autobuses no dan cambio y solo se puede subir si tenes monedas… pffff no teníamos NI UNA!!! A la vuelta encontramos un puestito de bebidas donde “intentamos” (en vano) pedirle cambio a la señora, resultado? Fácil! Compramos una coca cola y así por fin conseguimos algo de cambio…
Volvimos a la parda y en menos de 10′ vino el autobús… imposible errarle porque el cartel decía REPULSE BAY !!! Un lindo paseo de unos 15 o 20 minutos y el chofer grita REPULSE BAY!!!!!!!!!!! gracias!!!
Bajamos y frente a la parada estaba la playa. La verdad un lugar hermoso, no nos esperábamos un lugar así en medio de la masificada ciudad! El día seguía bastante nublado y se acercaban unas nubes negras… Bajamos hasta la arena y empezamos a caminar por la playa, y si… se veían venir, las primeras gotas se hicieron presentes pero no hicimos caso, seguimos caminando, queríamos llegara hasta un templo que había frente a la playa.
Acá una chinita se ofreció a sacarnos una foto juntos y la verdad que la pobre tendría mal el pulso porque las tres las saco torciditas! jaja Otro típico templo chino, lindo, colorido! Había lugareños en la playa que ni se mosquearon con las gotas que cayeron, están muy acostumbrados! Y la verdad que frió no hacía, al contrario, una humedad y un calor!!
Paseamos un rato largo y decidimos volver al Norte de la isla, aun nos quedaban cositas por ver.
Después de hacer el recorrido inverso hacia la Terminal de bus, bajamos y caminamos por lo menos unos 20 minutos para poder llegar al Golden Buhinia, que esta afuera del “Convention Centre”, y representa la independencia de Gran Bretaña.
Y para completar la jornada y aunque el clima no acompañaba mucho decidimos hacer Victoria Peak, un edificio muy loco situado en una colina desde el cual se puede observar la isla y Kowloon.
Tomamos un tren muy antiguo (unos 6 euros ida y vuelta con acceso a la terraza) especial para la excursión que sube y sube en una pendiente de unos 45 grados… Esto hace que tengas que hacer fuerza constantemente por la gravedad.
Después de apenas 10 minutos de trayecto llegamos y pudimos ver el edificio, muy lindo y entrar para ver lo que, es sin duda, la gran atracción del paseo, la terraza desde la cual se ve TODO Hong Kong. Y ahí estábamos en la mismísima terraza con un millón de nubes cubriendo el cielo y las vistas e incluso metiéndose en la terraza, en fin, NO VIMOS NADA solo nubes blancas…. jajaja
Pero para estos días así que son muy comunes en Hong Kong una chinito te vende una foto trucada con el fondo como si el día hubiera estado espectacular! No quisimos caer en semejante chantada, mala suerte! No compramos nada y nos fuimos un poco desilusionados de regreso al hotel.
Pero en vez de tomar el trencito que ya habíamos pagado decidimos hacer un caminito que había entre el bosque de la colina, como total había que bajar… si claro! pero super empinado y el paseito por ese llamativo caminito nos llevo una hora!! Sii!!! terminamos de cama! Ducha, sándwich (una vez mas) y a dormir!!
El último día no hicimos planes, estábamos destrozados de no haber parado un minuto y del agobiante calor y humedad. Nos levantamos mas tarde de lo normal, check out en el hotel y nos fuimos directo a la terminal del Airport Express que nos llevaría de nuevo al aeropuerto, esta vez destino Christchurch, New Zealand. Una nueva aventura, ahora en un nuevo continente: Oceanía!!!!! allá vamos!
No te pierdas la galería de fotos completa!
GALERIA HONG KONG