Luego de una friolenta noche en el ferry llegábamos el miércoles 30-11 a la región del sol y el calorcito, Marlborough Sounds. El puerto de entrada a la isla sur es Picton, un pintoresco pueblo de costa con unas bahías sin desperdicio y unos cuantos caminos para internarse en las costas desde las montañas a pie. Dormimos unas horitas en el puerto para recuperarnos de la larga noche y salimos al solcito a recorrer el poblado. La terminal de barcos se encuentra situada en “Picton Harbour” y alli mismo descansa el puerto deportivo. Junto a este, el museo marítimo que alberga el “Edwin Fox”, el noveno barco mas viejo del mundo construido en 1853.
Después del desayuno en un área de pic-nic fuimos a dar un paseo e hicimos una caminata por la costa de “Shelly Beach”para tener un primer contacto con “Marlborough Sounds”. Se llama así a un conjunto de canales marítimos que se crean entre montañas que mueren en el mar, dando sitio a unas bahías inigualables. Sin duda alguna, la costa mas linda que vimos en Nueva Zelanda y según los nativos, la joya mas preciada de la isla sur.
Caminamos por las calles del pueblito y nos alejamos por la costa hacia Waikawa Bay Reserve para almorzar allí. El sol dejaba sentirse mas y mas y experimentamos un gran golpe de suerte que se apoderaba de nosotros, asique sin pensarlo dos veces nos fuimos a la playa.
Manejamos por Underwood Road hasta llegar a “Karaka Point”, donde pudimos avistar algunas huellas del paso de las comunidades Maories en la zona y, luego de adentrarnos en un pequeño camino, descendimos hasta la playa… Estábamos totalmente solos…. Una vez mas nos sentimos en el paraíso!!!
Pasamos allí el resto de la tarde y bajamos hasta Blenheim para encontrarnos con Jonathon (otro esquiador que se ofreció a recibirnos!!! jajaja alguien lleva la cuenta de cuantos van ya???? jaja) Pasamos la noche en su casa, rodeados de viñedos, y arboles frutales.
El jueves 1-12 empezábamos el mes de una manera muy peculiar. Fuimos con Jonathon a pasar el dia de trabajo con el. Salimos temprano hasta un pueblito del norte llamado Havelock, sobre las 8hs estabamos en el puerto subiendonos al barco de su empresa para hacer un paseo por “Marlborough Sounds”, en un recorrido rutinario de control de Almejas que tiene la compañía en sus granjas acuáticas. Toda una aventura!!! Cabe mencionar que Havelock es considerada la capital mundial de la almeja verde, ya que exporta el 98% de las almejas a todo el mundo.
Navegamos desde Havelock por “Mahau Sound”, nos deslumbramos con las hermosas vistas a nuestro alrededor, el color del agua azul y la variedad de aves y vegetación a derecha e izquierda. Pasamos asi “Hipaku Beach”, “Nydia Bay” y nos internamos en la zona de Pelorouse Sound donde comenzó la jornada laboral.
Un paseo de ida de mas de 1.30hs que nos dejo boquiabiertos. Hicimos solo una parte ya que toda la costa de Marlborough Sounds abarca unos 1500km sisi 1500km!!! una sexta parte del total de costa de NZ.
Aprendimos mucho de almejas y de los cuidados que requieren y las probamos por primera vez hervidas allí mismo en el barco!!! Para el mediodía hicimos un pequeño avistaje de delfines y nos dispusimos a pescar para comer algo diferente. Lau y Javi sorprendieron pescando “Blue Cod” (riquísimo por cierto) y nos quedamos impactadísimos cuando la pescadora profesional del Huge Team saco una Barracuda del mar (un bicho incomible pero de un tamaño considerable).
Lástima que se soltó a último momento y no se dejó hacer la foto…. todos pescaron para el almuerzo… bueno todos no! Vicky no pesco ni un resfriado!!! jajaja. Pasamos una jornada increíble e inolvidable y encima gratuita!!!. Digno de ser disfrutado y vivido. Para los turistas existen eco-tours que te llevan a pasear por los canales y a ver los delfines en paseos de unas 3hs con un costo de unos $200 pp.
Por la noche disfrutamos de una barbacoa kiwi donde comimos hamburguesas de venado (cazado por el dueño de casa) y probamos una delicatessen neozelandesa llamada White Bait (un pececito de río muy pequeño y sin hueso cuyo precio asciende a los $160 el kilo). Un Huge-Kiwi-Day total!!!!.
El viernes 2-12 volvíamos a Picton pero esta vez para hacer una visita deleitándonos con los paisajes desde el Queen Charlotte, una montaña invadida por caminos que dejan obtener las mejores vistas del área. Sus 71km la convierten en la segunda caminata más importante de NZ, ya que puede hacerse entre 3 y 5 días. Nosotros no disponíamos del tiempo para hacerlo a pie, pero quisimos tener un primer contacto con ella.
Seguimos camino rumbo al norte y fue así que, luego de una parada en la espectacular Shakespiere Bay”, llegamos a Anakiwa donde nos informamos bien del recorrido del Queen Charlotte. Una parte de el puede hacerse en auto pero siendo que es bastante largo y demasiado bonito, preferimos dejarlo para mas adelante porque realmente merece la pena hacerlo con el tiempo necesario.
Volvimos a Havelock donde nos relajamos el resto de la tarde y vimos el atardecer a los pies de una playa perdida. Pero primero decidimos hacer un pequeño camino a un lookout y Oh sorpresa!! Ni bien estacionamos un pequeño animalito muuuy similar a un kiwi nos daba la bienvenida, creímos que era uno real, pero ciertamente era un familiar de este. A medida que avanzábamos en el camino, nos fuimos encontrando algunos mas, nosotros creíamos haber visto un kiwi pero no. Igual la experiencia fue emocionante, excepto porque al regresar vimos como dos inadaptados sociales les daban de comer arroz con tomate a estos animales, incumpliendo las exigencias del departamento de conservación de no alimentar a ningún pájaro o animal que haya en el país!!!
El sábado 3-12 nos encontramos en el puerto de Havelock con Jonathon, quien junto con su familia, nos habían invitado a pasar el fin de semana en la casa en “Kaiuma Bay”, en plena bahía de Marlborough Sounds. Casa a la que se accede en barco… salimos en el bote y probamos suerte con la pesca para asegurarnos la cena, pero el tema estuvo complicado, nadie pesco nada, nadie mas que Vicky!! la tortilla se dio vuelta y esta vez la afortunada fue “La Mochi”!!! La victima?? un Maori Chief, un pez típico de esta región y no muy comun de pescar y que acabo horas después junto con un delicioso solomillo de venado, en la barbacoa de la casa frente al mar!!!
Esa misma noche experimentábamos la última cosa que nos faltaba para poder declararnos totalmente kiwis… fuimos testigos y protagonistas de un terremoto…. Bingo!! nada grave por suerte ni con daños de ningún tipo, pero eso si! una experiencia sobrecogedora y extraña, muy extraña! El fin de semana se vio truncado por una llamada telefónica que requería nuestros servicios laborales en Blenheim para el siguiente día.
 
El domingo 4-12 a las 7hs estabamos subidos a la Tota manejando direccion trabajo!!! y así lo haríamos los próximos 20 días que recolectaríamos cerezas en el campo….
El miércoles 7-12-11 salimos del trabajo sobre las 12hs debido a que ya habíamos hecho lo que tocaba para la jornada y debíamos darle tiempo a las cerezas para terminar de madurar. El cielo era gris y las nubes avanzaban hacia nosotros pero a pesar de ello decidimos ir a la playa. Ariel, nuestro comapñero Argentino de trabajo, tuvo la idea de ir a White Beach, una playa hermosa de la costa este de Marlborough. Se llega por la ruta N1 hasta Tuamarina donde se toma el desvío hacia Rarangi Beach y unos metros mas adelante Withes Bay, el acceso se hace justo antes que la ruta pavimentada se acabe.
Inocentemente creímos que quizás allí el clima seria mas favorable, pero obviamente no fue asi. Lo que si, la lluvia nos dio tregua y nos dejo comer en el área de pic-nic de la playa a escasos metros del mar. Conforme empezó a llover de nuevo nos metimos los cuatro en la furgo y nos quedamos jugando a las cartas y tomando mate hasta pasadas las 18hs.
Como sabíamos que al otro dia no trabajábamos, una vez que Ariel abandonó el campamento, nos dispusimos a buscar el sitio para pernoctar. Nos habían recomendado seguir por la ruta de ripio que recorría unos 33km hasta llegar a Picton y cuyos paisajes no dejaron de sorprendernos a cada momento.
Fue así que a pesar de la lluvia, nos enamoramos un poco mas de las vistas a las bahías que se alzaban a nuestro andar. Bahias bellísimas como la Robin Hood Bay que albergaba un camping para poder dormir justo frente a la playa!!! sin pensarlo dos veces decidimos quedarnos alli, eso si!! después de sacar a la Tota del barro donde quedo atascada en una pendiente… jejeje!!! con un poco de barro en las zapatillas y en los pantalones, y agradeciendo a quienes nos ayudaron a empujar, dábamos por finalizada la jornada!!!
El Jueves 8-12-11 seguimos la ruta hasta Picton, una vez allí dimos un paseo por el pueblo, aprovechamos para lavar ropa y ponernos al dia en internet en la biblioteca del lugar. Volvimos a Blenheim porque habiamos sido avisados que teníamos que trabajar al dia siguiente…. se nos iba así el poco de libertad que habiamos empezado a disfrutar….
Los 20 días trabajando se pasaron acompañados de nubes, viento, lluvias y poco tiempo libre para poder ir un poco mas lejos de la ciudad, ya que el horario no nos lo permitía. Pero así y todo encontramos cobijo a los alrededores, tal es el caso de un pueblito llamado Renwick; el cual tuvimos que abandonar a la tercer noche ya que un patrullero se acercó a nosotros para ver si estábamos haciendo algo “ilegal”. Asique cada dia que empezaba no sabiamos donde ibamos a terminar durmiendo.
Dormimos la mayoría de las noches en Blenheim ya que al ser una ciudad un poco más grande, pasábamos desapercibidos. Nos quedábamos en varios parques durante la tarde hasta que caía la noche y nos disponíamos a dormir un poco mas alejados. Fue así como encontramos asilo en el Seymour Square, el Oliver park, Pollard Park, Horton Park y Riverside Park, siendo este ultimo el mas frecuentado, utilizando siempre el mismo “modus operandi” de desaparecer al caer la noche y no dormir allí porque está prohibido!!!
Estos 20 días vieron nacer varias historias nocturnas graciosas en las calles de Blenheim… entre ellas la noche que dormíamos frente a unas fábricas y un grupo de borrachos pasó gritando y tuvo la gran idea de despertarnos moviendo la furgo, lo que por un momento nos hizo dudar de si estábamos siendo testigos una vez más de una terremoto en la zona!! jajaja… el autor del hecho salió corriendo al instante así que no hizo falta utilizar la fuerza bruta de Javi!!! jeje!!!
O la noche en el Oliver Park (donde no hay señal de “no camping”) que un sonido extraño golpeaba la chapa de la Tota… a la tercera vez las chicas empezaban a sentir miedo así que Javi se tuvo que aventurar a la oscuridad de la noche y averiguar qué era lo que estaba pasando… en remera, boxers y zapatillas salio el “machoman del team” a inspeccionar…. luego de hacer un poco de exhibicionismo por la calle descubrió que el sistema de riego del parque se había activado y lo que golpeaba la chapa era el agua que pasaba justo a nuestro lado!!!!! Estas dos son solo algunas anécdotas que hacen del viaje una aventura sin precedentes!!! jejeje!!
El 23-12-11 le decíamos adiós al trabajo, las cerezas, el jefe y a la falsa zona más soleada del país que nos dio 20 días grises, lluviosos y con una temperatura de no más de 14 grados. Le decíamos adiós al truck stop donde nos duchábamos y lavábamos ropa, a los baños públicos a los parques y la P… que lo pario!! Volvíamos a ser libres!!! jajaja!!! Se reanudaba así el Huge Travel por Nueva Zelanda… próximo destino… Kaikoura!!!

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GALERIA MARLBOROUGH SOUNDS