Volando desde Nueva York, y previa escala en San Pablo llegamos a Río de Janeiro el 4 de Abril de 2008. Habíamos cumplido un sueño más de la lista… Brasil es un país que siempre nos interesó y aunque teniéndolo cerquita nunca habíamos podido visitar. En esta ocasión contábamos con un ingrediente adicional, visitaríamos Petrópolis donde viven Pablo y Maru (hno de Lau y su mujer).

Oficialmente su nombre es República Federativa del Brasil, el idioma oficial es el Portugués y su moneda el Real que a día de hoy su cambio de es 1€ = 2,60 Reales. Por su extensa superficie y sus mas de 190 millones de habitantes se estima que es el quinto país mas grande y mas poblado de mundo. mapa-de-brasilAhí nos esperaba Pablo, hno mayor de Lau con un taxi preparado para llevarnos a Petrópolis. El camino desde el aeropuerto hasta Petrópolis es de unos 65 kms y dependiendo del tráfico dura aproximadamente entre una hora y una hora y media. La subida por los morros es impresionante, por momentos pensás que el bus se sale de la ruta, pero los conductores la tienen mas que clara. Después de mil y una curvas pasando por el medio de nubes y rodeados de vegetación llegamos al fin a destino. 

Petrópolis es una pequeña ciudad que esta situada en el Estado de Rio de Janeiro, en las montañas de la “Serra dos Órgãos”. El nombre fue escogido en homenaje a su fundador el emperador Pedro II.

mapadepetropolisPara el día que llegamos, charlar, ponernos al día, comer y descansar fueron las opciones elegidas, lo único que hicimos fue dar una pequeña vuelta de reconocimiento por el barrio.

Muy cerquita de la casa de los chicos se encuentra el Palacio de Quitandinha, un impresionante Hotel-Casino construido en 1946. Bajo su imponente fachada nos recibe un hermoso lago (conocido como la «Lagoa») artificial con forma del mapa de Brasil. Sus 50mil metros cuadrados lo hacían el Hotel-Casino mas grande de latinoamérica y su éxito atraía estrellas de todo el mundo hasta que en el mes de Mayo del 46 el presidente de turno decretó la prohibición del juego en Brasil y con ello llegó una crisis financiera muy importante para el Hotel.

Decidieron entonces reformar las habitaciones para venderlas como apartamentos. El resto se dejó como salones de fiestas, convenciones, etc que hoy en día lo explota el SESC (Sindicato de empleados de comercio) con fines Turístico/Cultural.

Por la tarde las nubes se fueron un poquito así que salimos de caminata por la Lagoa y pudimos observar mas claramente de que estábamos rodeados: morros y vegetación, un paisaje hermoso que contrasta con el caos y la edificación de Río. 
El día 5 nos recibió con nubes entrando por la ventana del departamento de los chicos y con una llovizna un tanto molesta y hasta un poquito de fresco, por lo que, por mayoría de votos, decidimos quedarnos en casa, descansar y aprovechar el tiempo para organizar como serían nuestros siguientes días en Brasil. 

El domingo 6 toco playa en Río con Pablo y Maru que no trabajaban y el lunes 7, ya sin la compañía de los chicos pero con una extensa lista de consejos turísticos que nos dieron, nos tomamos el bus hacia el centro de Petrópolis.

El paseo comenzó visitando la Catedral de San Pedro de Alcántara que fue construida en 1884 en ella descansan los restos de Don Pedro II, su esposa Teresa Cristina, la princesa Isabel y su esposo.

Luego nos acercamos al Palacio de Cristal, construido en estructura metálica y cubierto de vidrio, se inauguró en 1884 y en él se realizaron bailes famosos de la época imperial y fiestas de la hija del emperador.

También conocimos el Ayuntamiento y la Universidad Católica. Nos sorprendió la cantidad de escarabajos y furgos viejas VW que encontramos recorriendo las calles, esto nos encanto porque nos gustan mucho los autos antiguos y porque nos recordaba nuestra querida “Furgo”.

El sábado 12, luego de haber bajado varios días seguidos para disfrutar las playas de Rio, decidimos quedarnos en Petrópolis y aprovechar para estar con Pablo y Maru que no trabajaron. Tenían clases de inglés por la mañana en el centro, así que nos tomamos el bus hasta allí y los esperamos fuera del instituto para hacer el recorrido por Petrópolis como Dios manda.

Fue así que estuvimos en el Museo Imperial (web oficial), antiguo Palacio que el Emperador Pedro II mandó construir en 1848. Fuera del Palacio, los jardines llaman la atención por su belleza y una vez dentro, la colección del museo incluye, además de los muebles y objetos del palacio, reliquias de la época imperial del Brasil.  Paseamos por la vera del río, los jardines y terminamos el paseo con unas ricas hamburguesas en la famosa cadena de comida rápida Bob´s. Volvimos a casa para hacer una buena digestión y prepararnos psicológicamente porque por la noche nos esperaba lo mas “deseado”: una cena en el Restaurante Lago Sul (web oficial), ubicado en un extremo del lago del Palacio de Quitandinha.

Su especialidad son las carnes, donde podés comer dentro de una amplia variedad hasta el cansancio por la suma de 50 reales por persona aproximadamente. Resulta muy interesante el sistema que utilizan… primero pides los acompañantes que deseen y luego te los reponen constantemente a medida que se van acabando.

Luego cada uno de los comensales tiene una tarjetita roja de un lado y verde del otro. Esto funciona como el semáforo, si la pones en verde te siguen trayendo comida, y si la tenes en rojo ya no te ofrecen. Los camareros pasan por las mesas con los trozos de carne clavados en unas espadas, ven quien le da «luz verde», te ofrecen el corte de carne que llevan y si aceptas te la cortan delante tuyo. Todo lo que probamos estuvo delicioso… y para completar la noche pasa el camarero con un carro lleno de postres, quien se resiste a esto??? nosotros obvio que no!! jajaj

Te vas de allí totalmente lleno y hasta cansado de comer, lo cual hace que luego no quieras comer por una semana, con lo cual el valor de la cena no resulta tan cara, jaja! Increíblemente bueno todo y muy recomendable.

El dia 13 toco «Rio» y el 14 nos fuimos a «Buzios»… El viernes 18, ya de regreso en Petrópolis, los planes no fueron mas que ir hasta el aeropuerto de Rio con el taxi que nos había ido a buscar a nosotros, pero esta vez para recibir la visita de Agustina y Marito, amigos que venían desde Argentina para pasar 8 días con nosotros. Llegaron por la tarde y nos pusimos al día, cenamos y a organizar como seguiría el viaje.

El sábado 19 nos fuimos con Agustina y Marito a caminar por Petrópilis para que los chicos conozcan, pasando nuevamente por los sitios donde habíamos estado anteriormente. Pero no pudimos entretenernos mucho ya que esa noche teníamos la boda de Agustin, el amigo de Javi, en Rio!!El domingo 20 dejamos que los dueños de casa descansaran de nosotros y nuestras vueltas y nos tomamos el autobús que nos llevó hacia Barra de Tijuca Ese mismo día, de regreso en Petrópolis planeamos el próximo destino, esta vez hacia el sur de Rio: Trindade, pero antes de partir y un poco en forma de despedida fuimos a cenar a «Armazem 646», un pequeño restaurante donde la especialidad es la «costela no bafo», unas deliciosas costillas de cerdo acompañadas por un arroz con ajo para chuparse los dedos!!! Con la panza llena, una vez mas, dimos por finalizado el día…  El día 26 de Abril, luego de haber disfrutado unos días increíbles en Trindade e Isla Grande, partimos los 6 con mate en mano a pasar la tarde en el Parque Cremerie, un extenso parque de 47 mil metros cuadrados donde se puede respirar aire puro y descansar..Por la noche nos fuimos nuevamente al restaurante «Armazem 646», no nos pudimos resistir a la tentación de repetir las deliciosas «Costela no bafo» y aprovechamos la ocasión para celebrar el cumple 27 de Agus y de paso despedir a los chicos que al siguiente día por la mañana salían de regreso para Argentina!

El día 27 de Abril despedimos a Agus y Marito y emprendimos camino hacia Itaipava, un tranquilo barrio de Petrópolis ubicado a unos 15km al norte del centro de la ciudad, donde un amigo de Pablo organizó un asado. Entre el sol, la piscina y la deliciosa carne a la parrilla pasamos un día redondo!Así se nos acabó el tiempo en tierras de la samba, del fútbol y de la caipirinha. Pasamos unos 15 días increíbles y gran culpa la tuvieron Pablo y Maru, muchísimas gracias por la hospitalidad y por cada momento vivido.

Con un país menos en la lista de pendientes, un sinfín de momentos inolvidables, muchísimos paisajes grabados en la retina y un tostado en la piel envidiable, el día 30 de Abril dijimos adiós a Brasil, a los chicos, a Petrópolis y a este maravilloso y alegre país que por supuesto volveremos a visitar! OBRIGADO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Visita la galería de fotos completa!

GALERIA PETROPOLIS