Muy emocionados por lo vivido en Ferrol con la familia de Lau, el 22 de Noviembre llegamos a Ribadeo ya de noche. Una muy buena autovía nos acompaño desde Ferrol, y sin pagar un céntimo de peaje, en un poquito más de hora y media estábamos ingresando al Hostal El Pinar que previamente habíamos reservado. El hostal es muy lindo, amplio y cómodo. Pagamos €32 cada noche por una habitación doble, parking privado gratuito, wifi, calefacción (a veces no suficiente) y la tranquilidad de su entorno. Esta a unos 8 km del centro por lo que es ideal para los que viajan en coche.

Ribadeo es un municipio situado en la provincia de Lugo, en el límite con el Principado de Asturias. La razón principal de visitar este rincón de Galicia fue para conocer “La playa de Las Catedrales” (en gallego As Catedrais), nombre turístico de la Playa de Aguas Santas.

El plan para el día 23 era muy claro, programar lo que sea para la mañana pero asegurarnos de estar de regreso para las 13:40 hs, punto máximo de marea baja y momento ideal para visitar la Playa de las Catedrales. Mientras se hacia la hora y luego de un calentito desayuno, nos fuimos de paseo hasta la villa de Taramundi, capital del concejo que lleva su mismo nombre y ubicado en la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias.

Partimos del hotel dirección sur compartiendo recorrido con la Ria de Ribadeo, la cual nos fue regalando un hermoso paisaje a lo largo de 9 km hasta llegar al pequeño pueblo de “Porto de Abaixo”. Aquí cruzamos la “frontera” que divide Galicia del Principado de Asturias…. desde ahí un seguimos por un hermoso camino de 20 km, una zona que no hizo recordar mucho a Nueva Zelanda por sus tranquilas rutas, sus curvas y sus ovejas y vacas descansando en las colinas perfectamente “alfombradas” de verde.
Llegamos a un dormido pero bien pintoresco Taramundi, famoso por sus artesanías, siendo el primer municipio de Asturias que ha alcanzado la denominación de “Zona de Interés Artesanal”. Muy conocida es la artesanía de los “ferreiros”, que trabajando en sus pequeños talleres se encargan de la fabricación de navajas y cuchillos con hojas de acero carbono. Pero no solo sus cuchillos y navajas son famosos en esta zona, también lo es la artesanía de telar. Existe una escuela donde fabrican tapices, alfombras y diversas piezas realizadas con técnicas y teñidos tradicionales.

Luego de un paseito y de unas cuantas fotos volvimos al coche para recorrer los escasos 4 km de un estrecho camino que nos separaban de la Os Teixois. En esta aldea visitamos “El Conjunto etnográfico de Teixois“, ubicado junto a un pequeño río en un hermoso entorno verde, abierto al al público en 1980 y declarado Bien de Interés Cultural. Aquí se puede descubrir un valioso conjunto de ingenios hidráulicos en su estado natural. Consta de un mazo, un molino, un batán, de una piedra de afilar y hasta una pequeña central eléctrica que lo alimenta, todas estas aun en funcionamiento.

Lamentablemente la visita guiada ya había comenzado unos minutos antes y si esperábamos a la siguiente nos perderíamos la hora de bajamar en la playa, así que deshicimos nuevamente el camino hasta Ribadeo haciendo una fugaz parada en el Museo de Mazanovo ubicado entre Os Teixois y Taramundi.

Una vez ya en el centro de Ribadeo nos asesoramos en la oficina de turismo y partimos hacia la playa que se encuentra a unos 13 km de distancia. Como comentamos anteriormente, lo interesante de esta playa es visitarla con la marea baja y caminar por la arena para poder apreciar la magnitud de los acantilados y la evolución de las cuevas marinas formadas por la erosión del viento y del mar. Se pueden ver desde pequeñas grietas hasta cuevas de mas de 30 metros de altura. En esta web se pueden consultar los horarios de marea alta y baja ya que estos van variando cada día.

Llegamos, aparcamos en el estacionamiento de la playa y bajamos a la arena donde disfrutamos de unas hermosas e impactante vistas,  apreciando los caprichos de la naturaleza. Un lugar realmente hermosa que recomendamos sin duda a todos lo que anden por la zona.

Muy impresionados con la hermosura del lugar, muchas fotos después y viendo que la marea comenzaba a subir rápidamente volvimos al estacionamiento. Casi como si estuviese perfectamente sincronizado, fue poner un pie en el coche, el sol desapareció y comenzó una molesta llovizna que pocos minutos después se transformo en una lluvia acompañada, como no, de su inseparable hermano el viento!
Pese a la lluvia decidimos, al menos, dar un paseo por Ribadeo en coche. Comenzamos por un desolado y sin mucho atractivo centro y seguimos por la Estrada do Faro, saliendo de la ciudad, hasta llegar a “Ilha Pancha” (Isla Pancha), una pequeña isla, unida a tierra firme por un estrecho puente, de un poco mas de una hectárea donde se ha instalado un importante faro construido en 1857.

Luego de unas fotos bajo la lluvia regresamos a Ribadeo por la costa y cuando atravesábamos el paseo marítimo la lluvia ya era bastante intensa y bien molesta… bandera blanca de rendición y regreso al alojamiento a descansar.

Una cena en el restaurante frente al hotel dio por finalizado el ultimo día de la “primera” etapa del viaje, a partir del 24 comienza la etapa 2: “En Familia”.

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GALERIA RIBADEO Y TARAMUNDI