El sábado 16 de Noviembre salimos desde Santiago de Compostela tempranito por la mañana para visitar la imponente Ribeira Sacra, mas precisamente los Cañones de Sil. Sorpresivamente la Madre Naturaleza nos regalo un día soleado así que la jornada prometía…

La zona de La Ribeira Sacra comprende las riberas del río Sil y del Miño, se extiende desde el sur de la provincia de Lugo hasta el norte de su vecina provincia de Ourense. La zona mas destacada es la de los Cañones del Sil por su espectacular paisaje donde el río viaja encajonado a través de las montañas. Para poder disfrutar del paisaje y su majestuosidad existen diversos miradores así como un catamarán que navega por los cañones.

La Ribeira Sacra es también muy conocida por la calidad de sus vinos ya que la orientación sur de las pronunciadas laderas y el microclima especial que posee favorecen la correcta maduración de las uvas.

El nombre “Ribeira Sacra” se cree que proviene de la Edad Media y que el origen de su denominación estaría en el latín “Rivoira Sacrata”. Esto seria debido a la gran cantidad de monasterios y templos ubicados en los cañones. Pero por otro lado, otras investigaciones descubrieron un error en la transcripción y señala que en el documento se lee claramente “Rovoyra”, por lo tanto seria “Robledal”, dando como resultado “Robledal Sagrado”, totalmente diferente a como lo conocemos hoy en día.

Lamentablemente por cuestiones de tiempo, solo pudimos destinar 1 día para esta zona por lo que decidimos elegir alguno de los tantos increíbles miradores y monasterios que nos regala este imperdible destino turístico. Desde ya que solo un día no es suficiente, como mínimo se necesitan un par de días, pero bueno… peor es nada no??

Nuestra travesía comenzó en la autovía desde Santiago en dirección Monforte de Lemos, capital  y “entrada” a la Ribeira Sacra. El tramo es de tan sólo 115 km y tiene un peaje de €5,80. La autovía está en muy buen estado y casi no había tráfico por lo que en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos en destino. La idea era encontrar la oficina de turismo para pedir un mapa de los miradores, esto sólo se quedo en una idea porque se nos complico encontrarla por lo que después de alguna foto al Colegio de los Padres Escolapios y un paseo en coche, seguimos viaje.

Tomamos la carretera en dirección a la “siguiente” oficina de turismo que nuestro navegador indicaba. Esta se encontraba en el pequeño pueblo de Sober a tan solo 14 kms de Monforte y de camino a nuestra primera parada… Resultado? Oficina cerrada! Así qué decidimos buscar cada uno de los miradores por nuestra cuenta aunque ya habíamos leído que no todos están bien señalizados. 

El primero que habíamos seleccionado era el Mirador de Os Chancis que se encuentra junto al embarcadero que lleva su mismo nombre. Para nuestra sorpresa en la misma plaza de Sober encontramos el cartel que indicaba la dirección del deseado mirador, un poco más adelante otro desvío señalizado hasta que salimos del pueblo y nos topamos con la ruta… Derecha o izquierda? Dirección Doade o Xantia? Obviamente qué elegimos la dirección incorrecta, por lo que tuvimos que preguntar y deshacer unos pocos kms, finalmente era hacia la derecha dirección Xantia y luego de unos minutos por fin llegamos. No había nadie! Se respiraba aire puro y mucha paz… El mirador es absolutamente imperdible! 

 

Maravillados con semejante grandeza regresamos a la famosa bifurcación, esta vez seguimos dirección Doade y aquí si que encontramos varios carteles hasta que indicaban los diferentes desvíos. Por la ruta pudimos apreciar muchos viñedos a ambos lados de la carretera hasta que encontramos el desvío a la derecha del Mirador Cadeiras que se encuentra junto al monasterio que lleva su mismo nombre. Desde este mirador se puede observas la parte mas alta de los cañones del Sil. Se puede observar que la piedra apenas tiene vegetación y que las pendientes son extremas dando una sensación de vértigo.

 

Una ves más deshicimos los km andados de regreso a la ruta principal que conduce a Doade hasta llegar al desvío de Vilar de Mouros para visitar el Mirador del Duque. Desde el desvío tenemos 4km hasta el mirador pero luego de 1,3 km hay que tomar el desvío perfectamente señalizado en dirección Palleiros y finalmente después de 700m otro cartel indica que debemos girar y seguir los últimos 2km.

El mirador esta muy bien organizado y nos regala diferentes panorámicas de este hermoso capricho de la naturaleza.

De aquí volvimos hasta el pueblo de Doade, desde donde seguimos las indicaciones para descender al embarcadero justo donde se encuentra el puente que une las dos provincias. A pocos metros de comenzar el descenso y rodeado de viñedos recostados sobre las laderas nos encontramos con el Mirador de Soutochao, pegadito a la ruta es muy fácil de encontrar y desde el cual obtendremos unas hermosas vistas panorámicas.
En la cima del mirador hay una estatua de piedra en homenaje a los carretadores de uva, quienes realizaban el duro trabajo durante la vendimia. 

Continuamos con el descenso disfrutando de la combinación de viñedos y las vistas del Rio Sil hasta que finalmente llegamos el puente. Ya estábamos en la provincia de Ourense comenzando la segunda y ultima etapa de este día.

 

La siguiente parda elegida eran los Balcones de Madrid y el Monasterio de Santa Cristina, ambos se encuentran en el pueblo de Parada do Sil. La carretera después del puente tiene muchas curvas pero es realmente hermoso así que la recorrimos con bastante tranquilidad. Después de mas de media hora de viaje y siguiendo las indicaciones llegamos a Parada do sil. 
Circulando por sus estrechos callejones buscábamos el cartel del desvío a los Balcones de Madrid, pero sorpresivamente nos topamos con del Monasterio de Santa Cristina así que ahí nos dirigimos. Aparcamos el coche y bajamos los escalones que nos guiaron hasta el misterioso convento. Este monasterio benedictino, ubicado al borde del río Sil, destaca por su monumentalidad y por la espectacularidad de su enclave rodeado de bosques. 

 

 

El cuidador que se encontraba en el convento nos dio por fin un mapa, y nos indico como volver a los miradores Balcones de Madrid. Había que volver al pueblo y encontrar el mini cartel, escondido detrás de un árbol, que indicaba el desvío… poco mas de 1 km de ahí se encuentran los miradores.

Se levanto muchísimo viento frío, estábamos cansados ya que llevábamos mas de 9 horas dando vueltas y aunque nos quedaban cosas por ver, decidimos dar por finalizado el paseo. Aun nos quedaba mas de una hora de trayecto hasta Ourense donde habíamos pensado dormir. De camino pasamos por una infinidad de hermosos pueblos y aldeas.

Ya de noche llegamos al Hostal Sequeiros por el cual pagamos 22 euros por una habitación doble, wifi, parking gratuito aunque sin calefacción. El hostal esta bastante bien, limpio y silencioso. Se encuentra a 10 minutos en coche de Ourense por lo que no es muy cómodo para el que no viaje en coche.

A la noche nos acercamos a Ourense, dimos un paseo en coche y nos metimos en el Centro Comercial Porto Vello donde sin planearlo terminamos mirando una peli en el cine, dando con esto por finalizado un intenso día.


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Ribeira Sacra