A las 16hs salió el bus de San Juan llegando a Villa Mercedes (San Luis) a las 21.45hs. Llegábamos a la provincia de San Luis con la necesidad de hacer un descanso en el viaje. Allí nos recibió la familia, con quien compartimos mates, recuerdos, charlas y risas.

Gracias tío, Naty, Lucas, Ignacio y Juanma por hacernos pasar unos días maravillosos. Antes de partir decidimos hacer una visita al Parque Nacional Sierra de las Quijadas. Y bueno! El espíritu viajero siempre tira!!!

El equipo se concentró en San Luis capital, donde Vicky (que pasó la noche anterior allí) junto con Flor habían alquilado el auto que nos llevaría al parque. El alquiler lo hicimos con la empresa Avis, ya que no hay ninguna otra empresa local mas barata o menos conocida. El precio bastante elevado, 321 pesos con 400km libres y franquicia extra.
La decisión fue tomada de esa manera ya que hay un colectivo solamente que sale desde San Luis al parque a las 8hs y el trayecto de vuelta los hace sobre las 19hs con un costo de 27 pesos el viaje. Era una pérdida de tiempo, siendo que solo teníamos ese día para recorrer.
Lau y javi se tomaron un bus desde Villa Mercedes con la empresa Portal de Cuyo (10pesos) y sobre las 10hs se sumó Chicho (el novio de Flor) a la aventura. Salimos por la ruta Nacional 147 y llegamos a Las Quijadas luego de haber recorrido 120 km (Entrada 10 pesos).
Allí hay tres tipos de recorridos para realizar. Uno es un recorrido de aproximadamente 40 minutos, donde gratuitamente seguís un sendero que te lleva a los miradores desde donde se puede tener una vista preciosa del lugar.
Otra es una visita guiada a pie donde, después de recorrer los ya mencionados miradores, bajas a ver una huella fosilizada de dinosaurio, con un costo de 60 pesos por persona. Y la tercera opción es adentrarse en el corazón del parque y llegar a ver los farallones desde adentro (120 pesos por persona). Nos pareció demasiado caro y como ya habíamos visitado otros parques del estilo decidimos hacer la visita gratuita.
La Sierra de las Quijadas es un maravilloso escenario de figuras rojizas caprichosamente moldeadas por la erosión a lo largo de los milenios, atesora restos fósiles de dinosaurios y conserva yacimientos arqueológicos de culturas antiguas.
Los miradores que visitamos alcanzan una altura entre 200 y 300 metros con una vegetación de matorrales y un bosque adaptado a la sequedad. La erosión ha tallado relieves y depresiones que componen un paisaje asombroso. Cabe mencionar que el área no cuenta con todos los servicios requeridos para el visitante pero tiene una zona de acampe.
Pano 1
Pano2
Una vez acabada la visita volvimos por la misma ruta con dirección San Luis y decidimos hacernos una escapada al Trapiche a 38km de la capital. Es un típico pueblo de las sierras, a orillas del río que da nombre al lugar, allí los lugareños se reúnen para zambullirse en los Siete Cajones donde se forman unos piletones que invitan a refrescarse.
Aire puro, río y vegetación son la combinación perfecta que hacen de este lugar el marco perfecto para el descanso o la diversión.
Luego de recorrer la zona nos fuimos hacia el Potrero de los Funes, uno de los lugares mas tradicionales para el veraneo para los puntanos y unos kilómetros mas adelante se abre el circuito que rodea al Embalse Potrero de los Funes donde nos sentimos corredores del TC2000, transitando por la carretera que es también el autódromo de la ciudad.
Así llegamos al mirador de la Punta, desde donde pudimos obtener una magnífica vista de la ciudad. Apreciamos la diversidad de colores y formas que la naturaleza le regaló a sus paisajes.
Por la tarde-noche devolvimos el auto y regresamos a Villa Mercedes, despidiéndonos de Flor y Chicho en San Luis.
En Villa Mercedes nos esperaban el tío y Naty con empanadas y después de una buena ducha nos fuimos a la estación terminal. Luego de haber cargado pilas y de habernos relajado en la calidez del hogar, la travesía debía continuar y así lo hizo…
Aca el resto de las fotos!
GALERIA SAN LUIS