¿Santorini en invierno? Y sí, vamos!!! Si bien estamos en temporada baja, y sabemos perfectamente que Santorini estará bastante abandonado, decidimos pegar el salto un par de días en nuestro viaje por Grecia. Invierno o verano… da igual, la escapada a Santorini no podía faltar!

Una intensa búsqueda de pasajes nos llevó a desviarnos de la idea inicial y volar a Santorini el día 4 de Enero, cortando así la visita a Atenas en 2 partes. ¿El culpable? El precio de los pasajes! Finalmente pagamos €59 ida y vuelta con la aerolínea Volotea, de lo contrario hubiéramos pagado el doble!

Despues de un par de días en Atenas, el día 4 de Diciembre madrugamos como nunca en el viaje. A las 7 de la mañana nos pasaba a buscar el taxi (€38) que nos gestionaron los anfitriones del apartamento. Un trayecto de media hora y ya estábamos en el aeropuerto. El vuelo es un abrir y cerrar de ojos! En menos de una hora aterrizamos en Santorini!

Santorini

Antiguamente (y oficialmente) conocida como «Théra», es una pequeña isla formada tras el hundimiento de la caldera de un enorme volcán. Junto con sus vecinas islas conforman el Archipiélago de las Cícladas ubicado en el mar Egeo. Santorini se encuentra a 200 km de la Grecia continental y su nombre deriva de la patrona de Salónica «Santa Irene», ya que así la bautizaron los mercaderes venecianos medievales.

En 1840, con la unificación del archipiélago a Grecia, la isla recupero su nombre oficial «Théra». Aunque en la actualidad todos nos seguimos refiriendo a ella como «Santorini».

Demoramos como 30 segundos en salir del mini aeropuerto. Fuera nos estaban esperando, a parte de un espectacular día soleado, un representante de la empresa Drive Hellas para entregarnos el coche que habiamos reservado. Pagamos €59 por dos días con todos los seguros. Después de lo que nos pasó en Barcelona, donde agradecimos haber contratado los seguros, no nos la íbamos a jugar.

A sólo 10 minutos del aeropuerto, junto a Fira se encontraba el alojamiento reservado para este finde en Santorini. Reservamos a través de Airbnb un apartamento llamado «Liberty Apartments» por el que pagamos 82€ la noche. Uno de los mas caros de todo el viaje!

Y acá empieza, si otra vez, una nueva anécdota!!! Tal y como nos indicaba el mail que recibimos, llegamos al apartamento y la sorpresa fue que la puerta la abrió un chico quien nos confirmó que él también tenía reserva! WTF!!!! Hablamos con la anfitriona y nos hizo esperar unos 15 minutos para que un trabajador de su empresa nos pasará a buscar para llevarnos a otro apartamento?¿?¿?¿ La cosa ya no pintaba bien…

Terminamos en el centro de Fira en un apartamento para ¿4? mucho más feo, más antiguo, con olor a humedad, sin calefacción, medio sucio, con 1 habitacion doble, una simple y… una cama en la cocina!!! Jajajajjajajajaja

El que nos mostró el piso no hablaba una papa de inglés así que llamo a la que manejaba todo el tema y haciéndose bien la boluda nos decía que el otro apartamento no estaba disponible! (Que novedad!!) Ante cualquier pregunta, queja o pedido de explicaciones ella cambiaba de tema confirmando que «si no les gusta, lo cancelo y les devuelvo el dinero».

Para no perder más tiempo «aceptamos» su generosa oferta dejándolo bien escrito en la web Airbnb para no tener problemas y nos dispusimos a buscar un nuevo lugar donde dormir. Después de un rato de investigación, a la vez que nos asegurábamos que la estafadora cancele la reserva, terminamos encontrando una casita entera (Sunny Days Villa) ubicada en medio del campo a unos pocos kilómetros de Emporio.

Hicimos la reserva pero hasta las 14hs no se podía hacer el check in así que aprovechamos para comenzar con el recorrido de la isla. Algo para picar en el super y partimos rumbo al sur.

Red Beach

La primera parada decidimos hacerla (o al menos intentarlo) en la famosa Red Beach. Esta playa esta ubicada cerca de la antigua aldea de Akrotiri, al sureste de la isla. Su acantilado rojo de roca volcánica, su arena de color rojizo y negro y sus aguas cristalinas hacen que Red Beach sea una de la mas famosas, diferentes y concurridas de la isla.

El primer intento para llegar a ella fue fallido. El camino de ripio tenia un tramo inundado y preferimos no pasar. Pegamos la vuelta y nos aceramos a la Iglesia de San Nicolás, desde donde se puede ver la playa un poquito mas de lejos.

Faro de Akrotiri

Ya se estaba acercando la hora del check in, pero antes hicimos una nueva parada en el Faro de Akrotiri. Ubicado en el extremo suroeste de la isla, fue construido en 1892 lo que lo convierte en uno de los mas antiguos de Grecia. Famoso por sus vistas del atardecer, el faro sufrió graves daños durante la Segunda Guerra Mundial que lo dejo inutilizable hasta que en 1945 la Armada Griega volvió a ponerlo en funcionamiento. Llevábamos solo unas horas en Santorini pero la cosa pintaba bien! Las vistas y los contrastes de color son alucinantes!!!

Ahora si, fuimos hasta la casa reservada donde nos estaban esperando para poder hacer el check in. La casita está bien, es grande y el entorno es espectacular. Tiene dos habitaciones dobles en las plantas de arriba, una cocina decentemente equipada, salón-comedor, dos baños, calefacción, chimenea, wifi y tv. La guinda del pastel eran una tentadora parrilla y hasta una piscina en el exterior que, como se imaginaran, no pudimos utilizar. Para aprovechar el excelente día soleado que nos regaló la madre naturaleza dejamos las cosas y salimos a disfrutar del día.

Perissa

Cerquita de la casa se encuentra Perissa, un desolado pueblo de pescadores donde pretendíamos visitar la popular «Black Beach». Esta playa de arena negra volcánica cuenta con una gran variedad de centros de deportes acuáticos, buceo, atractivos turísticos y un gran ambiente festivo lo que atrae a muchos jóvenes.

Como era de esperar nos encontramos con un pueblo y un paseo marítimo totalmente desolado y abandonado. Normal, estamos en temporada baja y acá no viene ni dios!!!

Oia

De Perissa nos cruzamos literalmente toda la isla para llegar Oia, seguramente el pueblo más lindo de todo Santorini. Oia, que se pronuncia «ia», es una pueblo costera ubicado en el extremo noroeste de la isla y destaca por sus conocidas casitas blancas y cúpulas azules que literalmente cuelgan de los escarpados acantilados.

A parte de ser uno de lo pueblos mas fotografiados gracias a su incuestionable belleza, Oia atrae a miles (o millones) de visitantes gracias a su famoso atardecer. Uno de los rincones que se llena cada día para disfrutar de este ritual son las ruinas del castillo de Oia, ubicado en uno de los extremos del pueblo.

Un muy lindo camino nos llevo hasta la la estación de buses de Oia, donde dejamos el coche y nos sumergimos en sus callejones. Es verdad que la mayoría de tiendas y hotelitos que se veían estaban cerrados pero la verdad que poca falta nos hicieron.

No te alcanzan los ojos para disfrutar de tantas cosas. Las vistas, los colores, las casitas en el acantilado y las formaciones rocosas de fondo forman una postal impresionante!!!! Parece de cuento!! Que suerte tuvimos que nos haya tocado un día soleado!!!

Hay un sendero serpenteante muy recomendado de 9,5 kilómetros que une Oia con Fira (o viceversa claro!) y que lleva unas 3 horas completarlo. Nosotros por cuestiones de tiempo lo descartamos pero las vistas tienen que ser únicas!!

Panagia Platsani

En la plaza principal del pueblo se alza la Iglesia Panagia Platsani, una iglesia ortodoxa dedicada al Himno Akathista de La Virgen María. 

Castillo de Oia

Se hizo la hora del atardecer… Dudábamos si verlo desde el castillo o junto a las famosas cúpulas azules que se ven en todas las fotos de Oia. Al final algunos nos quedamos junto al castillo y Juli se fue con su cámara hasta las cúpulas para tener las dos imágenes.

Habíamos leído que las ruinas del castillo se llenaban al tal punto que no podías ni respirar. Es verdad que todos los viajeros de la isla estábamos ahí reunidos, pero no fue para nada un agobio! Eso sí, ni nos queremos imaginar como debe ser en verano! Un verdadero caos!

Se estarán preguntando si es para tanto y si realmente vale la pena el atardecer, ¿no? ¿Y si te decimos que el viaje a Santorini ya valió la pena solo por este momento? Tanto desde las ruinas del castillo, donde decoran la postal las casitas y los típicos molinos de viento, como junto a las famosas cúpulas azules, el atardecer es realmente mágico.

Ver como el horizonte, el mar y las paredes y techos de las casas van cambiando de color al mismo ritmo que el sol se va despidiendo es realmente hipnótico!!! No sé… juzguen ustedes mismos!!!

Fira

Despues del ritual, el equipo se reunió junto a las cúpulas, regresamos al coche y antes de volver al apartamento hicimos una breve parada en el mini centro de Fira. Se noto mucho como bajo la temperatura, pero no nos podemos quejar del día que tuvimos!!!

Fira es la capital de Santorini y así como en Oia, las edificaciones cuelgan de los acantilados y ofrecen unas hermosas vistas que incluyen las de Nea Kameni, una isla volcánica activa que se encuentra al oeste.

Solo visitamos las 2 calle mas céntricas de Fira, la zona de los acantilados lo dejaríamos para el día siguiente. Una parada en el super y a la casita!!

Aunque estaba fresca la noche no nos pudimos resistir (como buenos argentinos) a prender el fueguito y hacer un asado¡!! Carne a las brasas, música y chimenea encendida fueron el combo perfecto para terminar nuestro primer día en Santorini!

El Domingo salimos de la casa un poco más tarde de lo previsto. Tuvimos que esperar que venga un técnico a reparar el aire acondicionado del salón que no funcionaba y recién después pudimos arrancar. No teníamos muchos planes para el día la verdad así que fuimos visitando diferentes pueblitos pero sin ninguna prisa.

Emporio

Empezando por lo mas cerca, paramos en Emporio. También conocido como «Nimborios», es un pequeño pueblo que se encuentra a 12 km de Fira y cerca de las montañas «Profitis Ilias». A pocos pasos de la carretera se encuentra uno de las principales iglesias del pueblo, estamos hablando de «Panagia Mesani».

Pyrgos

Desde Emporio seguimos zigzagueando por la carretera hasta llegar, en unos 10 minutos, hasta la aldea de Pyrgos. Este pequeño pueblo fue la capital de Santorini hasta 1800 y fue construido en los alto de una colina con laberínticos callejones y una arquitectura medieval.

Dejamos el coche en la carretera y nos metimos (o perdimos) entre sus estrechos callejones. Nuestra misión era llegar hasta el antiguo castillo que se encuentra en la cima.

Siguiendo con el paseo, y ya divisando unas nubes un tanto oscuritas en el cielo, llegamos a Fira. Nos había quedado pendiente visitar la zona del acantilado!

Unos callejones llenos de tiendas y restaurantes cerrados y casas en obras, nos guiaron desde el centro hasta el comienzo del vertiginoso acantilado a través de unos adoquinados escalones. Las vistas son increíbles!!

Desde el punto en el que nos encontrábamos, unos 270 metros de altitud, se podía ver perfectamente las interminables escaleras (600 escalones para ser mas exactos) que te bajan hasta el «Puerto Viejo de Fira». Y acá es donde empiezan las cosas que mucho no nos gustan… Las típicas «turistadas» que hace la gente porque es «típico», «gracioso» o «divertido».

Para bajar o subir estos 270 metros explotan a los pobres burros que cargan turistas, maletas, y lo que haga falta, subiendo y bajando las escaleras una y otra vez. Desde nuestro punto de vista… para nada gracioso! ¿Cual seria entonces el «Plan B» para subir o bajar al puerto? O bien aguantarse los 600 escalones compartiendo «ruta» con los burros o bien utilizar el teleférico que en solo 2 minutos completa el recorrido. Cuesta, a día de hoy, €6 por trayecto y es la opción más cómoda.

Iglesia Metropolitana

En un extremo de Fira nos encontramos con la «Iglesia Metropolitana Ortodoxa de Santorini». Esta iglesia fue construida en 1827 y cuenta con unos llamativos arcos en el exterior y un impresionante campanario. En 1956 sufrió graves daños por culpa del terremoto que azotó la isla por lo que tuvo que ser completamente reconstruida.Antes de seguir viaje comimos algo (lease: gyros) en el centro del pueblo. Lastima que el clima seguía empeorando poquito a poquito.

Imerovigli

Solo 10 minutos de carretera dirección norte nos separaban de nuestra próxima parada. Queríamos visitar «Skaros» en Imerovigli. También conocido por su puesta de sol, sus casitas están construidas en forma de anfiteatro alrededor de la caldera.

El pueblo estaba prácticamente vacío pero lo que realmente nos trajo hasta acá, como ya dijimos, eran los restos de un castillo veneciano construido en 1207, mas conocido como «Skaros». Pero el frío que hacia cuando llegamos y sobretodo el terrible viento que soplaba nos quitó todas las ganas de bajar. Abandonamos la idea, 4 fotos y seguimos con el paseo.

Kamari Beach

Ya de camino de regreso a la zona sur de la isla, y cruzado a la coste este, hicimos la ultima parada en la Playa de Kamari. Con cinco kilómetros de arena negra volcánica, cafeterías, bares con música en vivo y mucho ambiente tanto de día como de noche, Kamari Beach es una de las playas mas visitadas de Santorini.

Como nos pasó en Black Beach, tanto en el pueblo como en la zona costera estaba absolutamente todo cerrado y medio abandonado. Hicimos una parada de relax, disfrutando de la paz y el silencio de la playa.

El clima seguía empeorando y sin muchas mas cosas que quisiéramos ver, dimos por terminado el paseo. Poco después de las 16 hs ya estábamos de regreso en la casa y no paso mucho tiempo hasta que se largo una buena lluvia!! Llegamos justo!!!

Pasamos el resto de la tarde escuchando el ruido de la lluvia y con la compañía del hogar encendido mientras mirábamos una peli. Con unas ricas pizzas caseras junto a la chimenea pusimos punto y final a nuestra visita a Santorini.

Es verdad que vimos algunos rincones de la isla poco cuidados y deteriorados pero así y todo nos vamos con una muy buena sensación y la satisfacción de haber decidido visitar Santorini. Nos gustó mucho la isla, sobretodo Oia y su atardecer.

Aca van todas las fotos!!

GALERIA SANTORINI