Llegamos a Palma de Mallorca el día 26 de Diciembre luego de nuestro periplo por Cerler y Zaragoza, y como si no hubiésemos viajado lo suficiente, ya teníamos organizado otro viaje para el día 28!!! Insaciables!! jajajja El plan era invitar a un viajecito a «Los Bastis» (papas de Javi) a la Selva Negra (Alemania) de regalo de Navidad.

Con poquito margen de tiempo para preparar las cosas y con la ilusión de siempre nos acercamos al aeropuerto en familia. Aprovechando las ofertas Low Cost volamos por Ryan Air (39€/persona ida y vuelta) hacia el Aeropuerto de Karlsruhe.

Un vuelo corto de apenas 2 horas, normal, sin sobresaltos y llegamos!!! Nos hicieron bajar en la pista y ya notamos el «fresquito» en el cuerpo. Entramos rápido a la terminal, recogimos el equipaje y antes de nada nos abrigamos!!!!! Que diferencia de temperatura con Palma!!!!!Solucionada la parte de temperatura corporal nos encontramos con el primer inconveniente!!!! Por un error/confusión en la web con respecto a la ubicación de la oficina para alquilar el coche (parece mentira que trabaje en un Rent a Car y me pasen estas cosas!!!) nos dimos cuenta que Enterprise no tiene oficina en Karlsruhe Airport!!!!!!!!! La tiene en Karlsruhe ciudad!!!!! La madre que lo pario!!! No seria un problema mayor, un taxi o bus a la ciudad y punto ¿no? ¿Cuan lejos puede estar?

Bueno… mágicamente la ciudad de Karlsruhe no es la mas próxima al aeropuerto. Se encuentra nada mas y nada menos que a 44 km de distancia!! ¿Y si miramos si hay oficina en Baden Baden que esta a tan solo 15 km? Mala suerte… no hay! La otra opción era consultar precios en las compañías que SI tenían oficina en el aeropuerto pero nada se iba a acercar al precio con descuento que tengo por trabajar en Enterprise.

Eran las 16:30, llamamos a la oficina y nos comentan que cerraban a las 18hs. Que debíamos tomar un autobús hasta Rasttat y de ahí un tren hasta la estación de Karlsruhe donde nos ofrecieron recogernos para no perder mas tiempo. Google Maps calculaba que el itinerario nos llevaría cerca de 1:20 hs por lo que estaríamos llegando a Karlsruhe sobre 17:50!!!! A correeeeeeer!!!

Sin perder un segundo mas nos subimos al bus que gracias a dios paso justo cuando pusimos un pie fuera! El ticket individual combinado hasta Karlsruhe cuesta 7,60€ pero muy amablemente y entendiéndonos como buenamente pudimos en Alemán/Ingles la conductora nos recomendó comprar el Pack Familiar que por €20,30 nos permitia a los 4 viajes ilimitado durante 24 hs! Aunque solo lo utilizaríamos para ir a la ciudad nos salia igual mas rentable!

Sudando la gota gorda, (a pesar del frío que hacia) con un trasbordo a las corridas cual película de hollywood en la estación de Rasttat, llegamos a destino! Ahí llamamos a la oficina para avisar que habiamos llegado y nos pasaron a buscar. Ya en la oficina, recogimos el coche y con el inconveniente solucionado deshicimos camino hasta Baden Baden para dirigirnos al alojamiento reservado… Lamentablemente ya habiamos perdido gran parte de la tarde.

Digamos que ahora si… estábamos a los pies de la Selva Negra!!!

La Selva Negra, o «Schwarzwald» en Alemán, es un macizo montañoso con densos bosques de abetos y pequeños pueblos de cuento ubicado al suroeste del país. Gracias a la belleza del entorno, los colores y el encanto de sus pueblos es unos de los lugares mas turísticos de Alemania. 

Hablando del alojamiento… Esta vez, y aprovechando su cercanía y el precio, decidimos dormir del lado Francés. Reservamos un apartamento en la localidad de Neuhaeusel, a través de Airbnb por el cual pagamos 162€ las 3 noches!

El apartamento era el altillo de una casa y estaba muy bien preparada, limpia y con un amplio salón-cocina-comedor, un baño y una gran habitacion con dos camas dobles. Incluía TV, WiFi, calefacción y la cocina totalmente equipada con vajilla, condimentos y hasta una cafetera con sus correspondientes capsulas. Ademas, de bienvenida, nos habían dejado unas bebidas en la nevera y una bandeja con dulces sobre la mesa! Un 10!!!Luego de un reconfortante descanso, la mañana del 29 comenzaba por fin el tan ansiado recorrido por la Selva Negra! Desayuno, preparación y bastante abrigados salimos en dirección a Friburgo, nuestra primera parada del día y el destino mas lejano al que llegaríamos.El trayecto fue de 114 kms por una muy buena autovía, sin peajes y con un trafico normal. Un paseo con un paisaje mas que agradable de poco mas de 1:20 hs hasta llegar al centro de la ciudad. Ahí, para no complicarnos la vida, metimos el coche en un parking de un centro comercial. Nos abrigamos y comenzó nuestro contacto real con la Selva Negra.

La universitaria ciudad de «Friburgo de Brisgovia» es la puerta de entrada a la Selva Negra. Considerada «Capital de la Ecología» es, con su casco antiguo, la catedral y los pequeños canales que la atraviesan, una de las ciudades mas lindas y mas visitadas del país.Serpenteando entre sus callejones llegamos a los edificios del Ayuntamiento de Friburgo. Ubicados en la «Rathausplatz» (Plaza del Ayuntamiento) y unidos pared con pared, se pueden ver el Nuevo y el Antiguo Ayuntamiento. Ambos fueron declarados Monumento Nacional y construidos en el siglo XVI.A escasos metros de la Plaza del Ayuntamiento nos esperaba la Calle «Kajo» (Kaiser-Joseph»-Straße). Una extensa calle comercial de casi 1 km que atraviesa el centro histórico de la ciudad. Hermoso paseo con un especial ambiente navideño.

Actualmente solo el tranvía, abierto en 1901, recorre la calle aunque no fue hasta 1972 que se transformo en peatonal. Convirtiéndola así en una de las primeras peatonales de Alemania. Como diferentes zonas del país, muchos de los edificios de la ciudad fueron completamente destruidos en 1944 durante la Segunda Guerra Mundial. En uno de los extremos de la peatonal nos topamos con la famosa «Martinstor» (Puerta de San Martín). Esta era una de las puertas de la muralla de Friburgo. Hoy en día se conservan dos de ellas: «Martinstor y Schwabentor» y son uno de los principales atractivos de la ciudad.

Ambas fueron construidas durante la Edad Media aunque a lo largo de los siglos han sufrido innumerables transformaciones. Una de las mas relevantes fue en el siglo XX cuando la Martinstor paso de medir 22 metros a 60 metros! Esto se hizo ya que los edificios vecinos la habían superado en altura.Unas cuantas fotos después (y alguna que otra visita a las tiendas de la zona) regresamos unas calles para tomar el desvío hacia la famosa e imponente Catedral de Friburgo de Brisgovia.

Construida en tres etapas (1120, 1210 y 1320), de las cuales guarda mayoritariamente una arquitectura gótica y vitrales medievales, esta iglesia fue elevada a Catedral en 1827 convirtiéndola en la sede del obispado de Friburgo.Junto a la catedral, mas precisamente en la plaza del Mercado, se alza el «Historisches Kaufhaus», un gran almacén histórico cuya característica mas llamativa es su fachada roja. Fue construido entre 1520 y 1532 para el consejo de administración del mercado.Mas que satisfechos con la primera toma de contacto con los pueblos de la Selva Negra regresamos al coche en busca de mas!! La siguiente parada la haríamos en Triberg, otro de los puntos de interés imperdibles de la zona.

El trayecto fue un hermoso paseo entre bosques de poquito mas de una hora. Unos kilómetros antes de llegar nos encontramos, junto a la tienda «House of Balck Forest Clocks«, con uno de los varios relojes de cuco gigantes típicos de la zona!!! Luego de las correspondientes fotos, recorrimos los pocos kms que nos faltaban y llegamos a destino.

Triberg se encuentra a 600 mts sobre el nivel del mar, en el estado de Baden-Wurtemberg. Es mundialmente famosa por las fabricas de relojes de cuco, la archiconocida torta Selva Negra y las «Triberger Wasserfälle» (Cascadas de Triberg), unas de las mas altas de Alemania.La misma carretera que te lleva al centro del pueblo se transforma en su calle principal, por lo que aparcamos y aprovechamos para dar un lindo paseo. Hermoso pueblo, ordenado, limpio, con carácter y un entorno inigualable.Si, si, si… Todo muy lindo, muy pintoresco pero nosotros teníamos la mente enfocada en la Torta Selva Negra! No nos íbamos a ir del pueblo sin probarla!!! La venden por todos lados pero elegimos «Cafe Schäfer» ya que la recomendaban en blogs, webs e incluso en Tripadvisor.Por si todavía hay algún despistado por ahí les contamos que… La «Schwarzwälderkirschotorte» (Torta Selva Negra con cerezas) es uno de los dulces más preciados de la cocina alemana. Capas de bizcocho de chocolate, intercaladas con crema chantillí, Kirsch (licor de cereza) y cerezas son los ingredientes de esta delicia de la pastelería.

Hay muchas teorías y leyendas sobre quien la creo pero en esta cafetería aseguran que fue el pastelero Josef Keller, allá por 1915, quien la inventó. La historia también cuenta que luego de pasar por el servicio militar Keller abrió su propia pastelería donde trabajaba el joven August Schäfer. Este, después de muchos años aprendiendo del maestro, heredó la receta original de la Selva Negra.

El hijo del señor Schäfer es quien abrió la pastelería en la que nos encontrábamos sentados. Con los secretos de la mítica receta, abrió sus puertas en 1867 continuando con la tradición y siguiendo al pie de la letra la receta original de Josef Keller.Volvamos al relato! La Selva Negra era una torta que comíamos incluso en Argentina por lo que traiamos doble ilusión!!! peeeeeeeero… Lamentablemente nuestra experiencia fue un fiasco total!!! El problema principal, mas allá de sablazo que nos pegaron a la hora de pagar, fue que la tarta estaba exageradamente borracha! Que digo borracha… Borrachísima!!!!!!!! Si, si, si … ya sabíamos que llevaba alcohol pero la verdad… era demasiado!!! Ni siquiera la pudimos acabar!!! Una pena.

Salimos del café un tanto indignados y ademas se nos acababa la luz del día, por lo que declinamos visitar las cascadas y partimos. La idea era hacer una parada mas de camino de regreso y visitar Gengenbach pero antes llegar ya se había hecho completamente de noche y hacia mucho frío por lo que desistimos.

La mañana del 30 repetimos rutina aunque esta vez programamos el GPS para que nos guíe hasta Gengenbach, destino que nos había quedado pendiente el día anterior. Esta vez el viaje fue de apenas unos 50 minutos por la misma carretera recorrida el día anterior.

Gengenbach es un pequeño pueblo ubicado en el distrito de Ortenau, a orillas de la Selva Negra. Como si hubiese sido sacado de un cuento ofrece una belleza única lo que inspiro a un sin fin de escritores y pintores, ademas de convertirla en escenario de varias películas.Sin dar muchas vueltas, aparcamos ni bien entramos al pueblo… Fue dejar el auto, caminar unos metros y ya nos recibió la Plaza del Mercado, donde convergen las principales calles del pueblo y donde se alza la «Röhrbrunnen» (Fuente del Mercado) que data del siglo VXI y es presidida por un caballero de piedra.

Se notaba claramente que era domingo y el pueblo estaba todavía un poco «dormido». Muchas tiendas cerradas y pocas personas por la calle.Aunque el que se lleva todas las miradas en la Plaza del Mercado es el hermoso «Rathaus» (Ayuntamiento). Construido en 1784 y con una llamativa fachada clasicista, presume de ser el Calendario de Adviento más grande del mundo. Sus 24 ventanas representan los 24 días de la cuenta atrás para Navidad y es la principal atracción en estas fechas, sobretodo por la noche cuando lo iluminan.Siguiendo tranquilamente por la «Victor Kretz Strasse», donde no podíamos parar de observar la belleza de cada edificación y su colores, llegamos hasta la enorme Obertorturm (Torre de la Puerta Superior).

Obertorturm es una de las dos torres de vigilancia y puertas de acceso a Gengenbach a través de sus murallas. En su fachada se puede ver un reloj y el águila, que representa que Gengenbach fue una Ciudad Imperial Libre.Atravesando la puerta recorrimos parte de la muralla hasta llegar a la «Abadía Benedictina». Este monasterio fue construido en el siglo IX, es el edificio más antiguo de Gengenbach y actualmente es utilizado por la Universidad.

Junto a esta abadía, pared con pared, se encuentra la «Stadtkirche Sankt Marien» (Iglesia de Santa María). Un templo que data de 1120, que ha sufrido numerosas destrucciones con sus consecuentes reconstrucciones y que cuenta con una alta torre de estilo barroco.Muy impresionados con lo visitado y con la belleza del lugar, regresamos al coche y abandonamos el pueblo para continuar con el paseo.

La siguiente parada la teníamos fijada en Freudenstadt. Nos separaban de ella algo mas de 60 kms. Un trayecto que nos llevo mas de 1 hr recorrerlo atravesando varios pueblos y bosques de la Selva Negra.

Freudenstadt fue fundada en 1599, es capital del distrito homónimo y posee un reconocido prestigio gastronómico, turístico y vacacional dentro del país. Esta ubicada en una meseta alta en el extremo nororiental de la Selva Negra y esta prácticamente reconstruida en su totalidad debido a los bombardeos recibidos durante  la Segunda Guerra Mundial.  Tan pronto como vimos la plaza principal buscamos aparcamiento con el fin de no perder tiempo. Nos recibió una temperatura bastante mas baja que en Gengenbach!! Bajamos del coche y automáticamente tuvimos que abrigarnos cual esquimales!! Mamita que fresquito esta el asunto!!!!

A escasos pasos se encontraba la «Marktplazt» (Plaza del Mercado) que con sus 5 hectáreas (casi nada!!) es la plaza más grande de Alemania. Posee una forma cuadrada y esta rodeada por edificios históricos y pintorescas galerías de arcos que esconden un sin fin de tiendas para todos los gustos.No había ni dios por la calle y a diferencia de Gengenbach donde algo (aunque no todo) estaba abierto, en Freudenstadt estaba prácticamente todo cerrado!! Se ve que los Domingos, y mas con la rasca que hace, se descansa…

Dimos un paseo por la plaza refugiándonos en sus galerías y para calentar el cuerpo nos metimos en un café del centro de la plaza. Buscábamos revancha del Café con torta! Antes de cometer el mismo error preguntamos a la camarera y nos afirmo que efectivamente la Selva Negra estaba bien bien bien borracha, así que nos recomendó otras sin alcohol.Disfrutamos de un ricos cafés con dos ricas porciones de torta (de chocolate, obvio!!!) y una vez recuperamos la  temperatura corporal cruzamos la carretera para dirigirnos a la otra parte de la plaza. Ahí destaca sin dudas la «Stadtkirche» o Iglesia de la ciudad.

Esta iglesia protestante fue construida entre 1601 y 1608 y llama especialmente la atencion por su forma angular. Esta se divide en dos naves que forman un perfecto angulo recto. El motivo de esta distribución no es otra que la de garantizar, según la tradición protestante, que hombres y mujeres acceden al templo “limpiamente”. Misión cumplida… Para entonces el frío ya se nos había metido en los huesos. Así que decidimos plantar bandera blanca y escaparnos! ¿Donde? Rumbo a Baden-Baden para así despedirnos de la Selva Negra.

Por delante nos esperaba 1 hr de viaje, la cual se transformo en bastante mas tiempo ya que una densa niebla se apodero literalmente de la carretera, ralentizando considerablemente el trafico. Al llegar a destino elegimos un parking público en la zona céntrica y a pasear se ha dicho!!! Baden-Baden es un renombrado municipio balneario situado en el valle del Oos, cerca de la frontera y con Francia y descansando sobre las laderas de la Selva Negra.

Se cree que los orígenes de Baden Baden se remontan a la época romana cuando, gracias a sus importantes aguas termales, el Emperador Carcalla frecuentaba esta ciudad. En el siglo XIX cobro aun mas fama por la llegada de la burguesía y la nobleza europea en busca de balnearios donde realizar curas de salud.

Como era de esperar con tanta riqueza, su casco histórico es un museo en si mismo. Las típicas calles empedradas decoran una gran variedad de hermosas construcciones y casas con fachadas neobarrocas.

Siguiendo un poco a la gente dimos con el Mercado Navideño, ubicado junto al Kurpark es el típico punto de encuentro en cada ciudad alemana durante estas fechas. Probablemente no sea el mas famoso de la zona pero es realmente atractivo.Dimos un lindo paseo por el mercado donde alguna cosita (comestible) cayo! Y si… era muy tentador! El Basti mayor y Lau no se pudieron resistir a las famosas salchichas alemanas!En uno de los extremos del mercadillo se encuentra la famosa «Kurhaus». Una emblemática construcción del siglo XIX que actualmente alberga el casino de la ciudad. Este casino de lujo con aires de palacios reales, se jacta de ser el más antiguo y grande del país.Junto al Kurhaus se encuentra la «Trinkhalle». Una galería construida en los jardines del spa de Baden-Baden entre 1839 y 1842. Lo que mas destaca de esta edificación son sus 16 columnas corintias que apoyan un vestíbulo abierto de 90 metros de largo.Terminamos de visitar el mercado, escapando de la muchedumbre y acompañados del río Oos continuamos la visita por este pintoresca ciudad. Muy cerquita del mercado y muy bien iluminado, nos llamó mucho la atencion el «Teatro Baden-Baden».

Fue construido entre 1859 y 1862 y reformado en 1992 y según dicen (y sin conocerlos todos… tampoco nos extrañaría!), este teatro es uno de los más lindo de Alemania. Sin dejar de disfrutar de cada rincón por el que pasábamos, nos zambullimos en sus coquetas peatonales. Un sin fin de tiendas, lujosas marcas, históricos edificios, luces navideñas y perfectamente organizadas, estas peatonales se merecen el derecho de robarnos parte de nuestro tiempo para visitarlas.Secuestrados por todo este ambiente navideño emprendimos camino de regreso al coche, pero no sin antes hacer las ultimas dos paradas. Primero para sacar una foto a la «Stiftskirche», una iglesia de estilo gótico construida en el siglo XV.En el parque frente a la iglesia habían montado, gracias a las navidades (como no!), una pista de patinaje sobre hielo. Gente de todas las edades disfrutaban de la atracción casi sin importar el frío que hacia! Se ve que están acostumbrados!! Con esta última parada y habiendo aguantado suficiente frío, se acababa nuestra visita a la Selva Negra. Corta pero intensa visita que nos lleno el espíritu. Los colores del bosque, la tranquilidad, los paisajes, los pueblos de cuento y un viaje en familia fueron las ingredientes mágicos para que despidamos este 2018 con las energías renovadas y con ansias de que el 2019 nos traiga aun mas viajes.

La Selva Negra es espectacular y hay millones de rincones por visitar. Nosotros en apenas dos días no pudimos hacer mucho pero sin lugar a dudas nos quedamos con la miel en los labios… Esa miel que incita a volver para recorrer mas y mas de este hermoso rincón del mundo! See you soon Black Forest!!!

La devolución del coche el día 31 fue toda una odisea!!! Dejamos a los Bastis en el aeropuerto y emprendimos viaje hasta Karslruhe. Hasta ahí todo perfecto… el tema venia a la vuelta cuando debíamos hacer todo el periplo de metro hasta la estación, tren hasta Rasttat y finalmente el bus hasta el Aeropuerto.

Suena fácil y lo es! Pero claro no contábamos que era día 31, vísperas de fin de año y los servicios de los transportes se reducen considerablemente! Las esperas, sobre todo del bus al aire libre y con mucho frío, se hicieron largas!! Pero finalmente lo logramos!!!! Lección aprendidísima para la próxima vez!!!!

Todos reunidos otra vez, vuelo Ryan Air de regreso a Palma y fin de año en familia!!

FELIZ AÑO A TODOS!!!!!

No se pierdan el resto de las fotos!

GALERIA SELVA NEGRA