El día 21 de Abril de 2008 partimos muy temprano por la mañana desde Petrópolis en dirección a la Estación Novo Rio de la ciudad de Río de Janeiro. Una vez allí tomamos otro bus de la empresa Costa Verde (web oficial) con destino Trindade, el trayecto es de mas de 250km, tarda unas 4hs y el pasaje cuesta 40 Reales.

Tuvimos que hacer una parada temporal temporal en Paraty para cambiar de bus para llegar Trindade. Desde Paraty la empresa Colitur recorre los 29 km que las separan y el precio ronda los 3 R$.Ya estábamos en el último tramo del viaje, ansiosos de llegar, pero la cosa se torció .. Cerca del destino, mientras recorríamos un angosto, peligroso (muy) y serpenteante camino por los morros el autobús frenó, ¿Que paso? un coche averiado en el medio de la ruta, no se puede pasar…

Bueno eso creíamos todos menos el chofer que en su afán de pasar se acercó lo mas posible a la pared del morro sin percatarse de la enorme cuneta que bordeaba la ruta… ¿resultado? el autobús atascado y no había forma de sacarlo! En un intento desesperado y como si fuéramos barras bravas nos mandó a todos al lado contrario de la cuneta a pegar saltos para ver si el contrapeso ayudaba!

Bueno, ni contrapeso ni nada!!! Nos tocó bajarnos del bus y empezar a caminar! Después de un rato caminando el bus nos volvió a recoger y por fin terminamos el recorrido!

Trindade (en castellano: Trinidad) es una pequeña y tranquila aldea ubicada en el límite sur del estado de Río de Janeiro, justo antes de la cadena montañosa que lo separa del estado de São Paulo. Posee unas playas maravillosas y está completamente rodeada de montañas, selva y muchísima vegetación.

Mapa Trindade Nosotros tuvimos la suerte (sin organizarlo) de llegar durante la semana ya que cuentan los lugareños que los fines de semana la aldea se transforma, se llena de jóvenes que la colapsan, arman infinitas fiestas y la música a todo volumen interrumpe su tranquilidad.

Ni bien llegamos comenzamos con la tarea de encontrar alojamiento, preguntamos en casi todas las posadas y finalmente elegimos la “Pousada do Pele”. Pagamos 100 Reales por una habitación para 4, balcón con vistas al mar, hamaca paraguaya y un rico desayuno. Es un hermoso alojamiento tranquilo, limpio y frente al mar en la playa “dos ranchos” (conocida también como “de fora”), la principal de la aldea.

Dejamos las cosas en la habitación, tomamos unos mates en el comedor de la posada y aunque estaba bastante nublado y la tarde iba cayendo salimos a caminar hasta el extremo sur de la playa. Vimos varios “chiringos” junto a la arena donde parece que se arman las fiestas nocturnas.

Por la noche salimos a pasear la calle principal de la aldea, aquí encontramos un pequeño puesto con apenas 4 mesas donde comimos unas ricas hamburguesas y dimos por finalizado el primer día en este tranquilo lugar.
El día 22/4 amaneció como debía… mucho sol y una temperatura hermosa para disfrutar de las playas, que fue exclusivamente el motivo de nuestra visita a Trindade.
Luego de un rico desayuno frente al mar emprendimos camino hacia el extremo sur de la playa donde, mal informados, deberíamos esperar unas barquitas que rodea la montaña para así poder poder llegar a “Praia do Meio”, la playa que habíamos elegido para disfrutar de la mañana.

Decimos “mal informados” ya que mientras esperábamos a la dichosa barquita, se nos acercó un hombre y nos indico que si queríamos ir a Praia do Meio había que hacerlo mediante un sendero (no más de 5 min) y se ofreció  muy amablemente a acompañarnos! Un hermoso gesto del señor con el que, por supuesto, nos sacamos una foto!!

Llegamos finalmente a la playa, pero antes de disfrutar de esta, y recomendados por el “guía” que nos trajo por el sendero, contratamos una barca que por 5 Reales nos llevó hasta la “Piscina do Caixadaço”.

Se trata de una piscina natural compuesta por enormes piedras de origen volcánico, estas retienen el agua formando un espacio de agua calma y cristalina. Disfrutamos un rato largo del tranquilo lugar y aprovechamos para hacer un poco de snorkeling ya que había muchos peces merodeando por ahí. La barca nos espero y nos llevó de regreso a la playa, el trayecto es de solo 5 minutos por lo que en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos de regreso!Ahora si pudimos disfrutar de la playa.”Praia do Meio” es un conjunto de dos hermosas playitas divididas por una formación rocosa, también podemos encontrar bares y puestitos de comidas sobre la arena. 

Pasamos aquí un buen rato disfrutando del mar y del sol hasta que el equipo decidió levantar campamento y “mudarnos” a la vecina “Praia do Cachadaço”.

Para llegar a esta playa tomamos un tranquilo camino que parte desde Praia do Meio y que se realiza en unos 10 minutos. Es una playa desierta con 700 metros de longitud ideal para relajarse y disfrutar una vez más del paisaje que la rodea.

Después de un rato de relax nos agarro hambre y como no había nada que comprar en esta playa deshicimos el camino hasta “Praia de Meio” donde comimos algo en un uno de los puestitos.

Continuamos un rato mas con el agitado deporte de “hacer playa” jajaja hasta que juntamos energías para la siguiente caminata. Esta vez tocaba la “Cachoeira da pedra que engole” (algo así como la “Cascada de la piedra que traga”)
Partimos desde Praia de Meio con la idea de que era un simple camino, primer error!!! 20 minutos de subidas y bajadas con todo tipo de vegetación en forma de obstáculos. El camino estaba bastante resbaladizo, debido a la humedad, segundo error!!! llevábamos las havaianas (chanclas)!!! cosa que dificultó mas la aventura, no solo por el barro sino porque había que cruzar peligrosos arroyitos con piedras enjabonadas (Lau sufrió un pequeño accidente) y porque además, en parte el camino había hormigas coloradas de un tamaño considerable que te pegaban un buen mordisco!
Pero el equipo no se amedrento frente a las adversidades y siguió con la frente alta, hasta que por fin llegamos a la dichosa cascada!, un lugar increíble y lleno de magia. Nos dimos un refrescante baño y Marito comprobó el porqué de “la piedra que traga”, se subió a la cima y descubrió que el cauce del agua pasa justo por debajo de una gran piedra lo que hace parecer que te está tragando.

Después de refrescarnos y de sacar unas cuantas fotos emprendimos el camino de regreso, sabíamos lo que nos esperaba así que el equipo salió decidido. Llevábamos los pies y las havaianas mojadas (tercer error!!) así que entre resbalones y algún que otro susto, llegamos a terreno “hormiguero”… no nos quedó otra que pasar corriendo con el peligro que eso conlleva…

Lo logramos! atrás habían quedado alguna que otra hormiga aplastada, lo sentimos! pero lo último que queríamos era sufrir otro de sus “mordiscos”. Seguimos camino abajo y por fin pisamos tierra firme, estábamos a salvo!!!

Volvimos a la posada, ducha, mate en el balcón y a disfrutar de la lluvia que había dicho presente. Cuando paró nos acercamos nuevamente al sitio donde habíamos comido la noche anterior y con ello dimos por finalizada una jornada completa y muy productiva.El día 23/4 nos levantamos tempranito, desayunamos y nos quedamos en “Praia dos Ranchos” a disfrutar de un rato de la mañana, solo un ratito ya que debíamos dejar la habitación y volver a Paraty para seguir viaje hasta nuestro próximo destino.

Y eso hicimos, un ratito de playa, preparamos la mochila y nos paramos en una esquina de la calle principal a esperar el autobús que no llevaría a Paraty. Pero de repente paró una minivan, de las típicas que andan por Brasil, que nos ofreció llevarnos por solo 3 R$, aceptamos sin dudarlo y antes de lo previsto ya estábamos en la estación de buses de Paraty.
Nuestro propósito era conseguir un autobús que nos lleve a Angra dos Reis para, posteriormente, cruzar a Ilha Grande, nuestro siguiente destino.

Sin lugar a duda, Trindade es un lugar que recomendamos con los ojos cerrados!, como bien dijimos al principio de esta entrada, planear la visita durante días de semana (si quieres evitar las fiestas y las aglomeraciones) es la mejor opción para poder disfrutar de las hermosas playas, la paz y un entorno increíble.

No te pierdas la galería de fotos completa!

GALERIA TRINDADE