El jueves 24-11 dejamos atrás Ohakune en el área de Tongariro National Park, en un día que nos dio un poco de tregua. No es que saliera el sol ni hiciera calorcito de verano como esperábamos, sino que al menos no llovía, que ya eso era bastante para nosotros!!! Pasamos la mañana en la biblioteca de Raetihi (paso obligado) para actualizar el blog y ponernos al día con el mundo real. Para la hora del almuerzo queríamos estar de camino a Wanganui.
Salimos de Raetihi por la R49 hacia el oeste para seguir el camino del Whanganui River que nace en el monte “Tongariro” y muere en el mar de Tasmania en la costa de la ciudad que lleva su nombre 329km después. Este río es el mas largo navegable de Nueva Zelanda. Sus aguas se disputan entre dos colores, verde en verano y marrón turbulento en invierno. A pesar que estemos en primavera no pudimos divisar ni una pizca de verde en sus aguas, lo mas verde… el entorno!
Este escénico paseo comienza atravesando Pipiriki, éste junto con Taumarunui al norte, son los dos poblados que ofrecen el mejor acceso al río. Una vez en este pequeño pueblo, mas bien Maori, decidimos hacer la primer parada cerca del río para almorzar. Un paisaje impactante nos daba la bienvenida.
Sobre las 16hs decidimos seguir camino y vimos que la carretera cada vez parecía mas una pista de rally que una ruta nacional primermundista!! A medida que avanzábamos las piedras que suplantaban el asfalto, se hacían cada vez mas grandes, la estrechez del camino se acentuaba y la ausencia de guarda rails era evidente. Por suerte no tuvimos mucha compañía durante el viaje y pudimos hacer varias paradas para apreciar las hermosas postales que se dejaban admirar desde lo alto.
Pasamos así por varios pueblitos como Jerusalem, que entendemos debe su nombre a una misión católica que se estableció a finales del siglo 19 y que aún permanece activa como orfanato y convento. En los 79km que recorre esta carretera, atravesamos otros varios poblados fantasmas como Ranana, Matahiwi, Koriniti, Atene y Parakino. Finalmente vimos la luz al final del camino cuando llegamos a la intersección con la R4 y el trayecto volvió a ser asfaltado!!!
En poco y nada estábamos entrando en Wanganui. (Aquí hay un punto que queremos aclarar no es que nos equivocáramos en llamar a la ciudad Wanganui y al rio Whanganui, en realidad se trata del mismo nombre pero existe una controversia entre inglés y maorí acerca de la H, nosotros decidimos hacer caso al mapa donde figura el río con H y la ciudad sin!!)
Cruzamos el río por el puente “Dublin” y lo bordeamos hasta llegar al Queens Park donde paramos para nuestros mates sagrados de cada día. Se hizo un poco tarde y decidimos buscar un lugar medio alejado para dormir. Fue así que terminamos en el lago Virginia ubicado en “St Jhons Hill”, un sitio que nos sorprendió sobremanera, no solo por su belleza sino porque también contaba con una reserva interesante de aves, una fuente que al caer la noche se encendió e ilumino y unos cuantos senderos iluminados que permitían recorrer la reserva a la luz de la luna.
Varias parejas se aventuraban a hacerlo a pesar del frío de la noche. Esas mismas luces no fueron suficientes para iluminar a Vicky, quien volviendo del baño a las 4am, se tropezó con una cadena en la parte asfaltada del camino tatuándose así algunas frutillitas en el cuerpo!! jajaja!!!
 
Un día más… un día menos…. y otro día vivido y disfrutado en honor al bomboncito de la familia en su primer añito de vida. FELIZ CUMPLE VALEN… TE AMAMOS!!!
La mañana del 25-11 nos encontró en un estacionamiento lleno de autos y con mucha actividad a nuestro alrededor y eso que eran solo las 8am. Como pueden ver aquí la vida laboral comienza pronto. Nos aseamos y volvimos al Queens Park para preparar el desayuno. Desciframos que el clima no seria el mejor para estar al aire libre pero así y todo quisimos ir a la playa. La elegida fue Kai Iwi Beach, a tan solo 14km al oeste siguiendo Rapanui Road. A los alrededores se divisan muchos acantilados que nos recordaron, valga la redundancia, al barrio Acantilados en Mardel.
El viento no dio tregua pero las ganas de quedarnos se acentuaron cuando vimos las parrillas y la posibilidad de hacer fueguito. No teníamos carne encima pero hicimos papas asadas. Como ya saben nos encanta el ritual del fuego!! se nos fueron así unas cuantas horas en la playa, pero de tomar sol o meternos al agua ni hablar!!!
Volvimos al centro de la ciudad a caminar por las calles, ver vidrieras y disfrutar de la belleza de Wanganui donde la simpatía de la gente se manifestaba a cada paso. Cualidad en los neozelandeses que seguimos reafirmando a lo largo de todo el país, simplemente son simpáticos y nos encanta!!!! Lastima que nos sorprendamos de ello cuando debería ser una virtud de todos, mas aún de quienes trabajan y viven del turismo!
 
Para dormir le decíamos adiós a Wanganui para alejarnos hacia Foxton, pero al no encontrar nada por allí, manejamos hasta Levin y dormimos a orillas del Lago Horowhenua, en una noche donde el viento simulaba un tornado a nuestro alrededor!!
 
La galería de fotos completa!
GALERIA WANGANUI