La mañana del sábado 26-11 salio el sol. Después de que la noche anterior en el lago Horowhenua se simulara un tornado, un día completamente distinto nos levantaba el ánimo para seguir el recorrido. Desayunamos allí junto al lago y viendo que la temperatura iba en aumento, optamos por ir directamente a la playa antes de emprender el viaje hasta Wellington.
Tomamos la R1 dirección sur y llegamos al área de Kapiti Coast, que cubre 40km de costa plana ubicada a tan solo 45 minutos al norte de Wellington. La elegida? Raumati Beach. Nos internamos en la pequeña ciudad y, como hacemos siempre, nos dirigimos al I-site en busca de mapas e información (la cual, como dijimos en otras oportunidades, es muy amplia y detallada).
Nos adentramos por Te Moana Road y llegamos a la costa en unos 5 minutos. La sorpresa? Un mar abiertamente increíble y unas vistas preciosas pero de arena y playa ni siquiera unos pocos metros como para tirar los pareos y pasar el resto de la mañana al sol. Asi que improvisamos y decidimos bordear la costa para seguir haciéndonos del paisaje hasta llegar al famoso Queen Elizabeth Park donde Tierra, Aire, Agua y Energía convergen de una manera especialmente simple haciendo de este sitio el ideal para quien desea relajarse y aislarse en un entorno único. Pasamos allí el resto del día hasta que se hizo la hora de partir.

Para la hora del mate estábamos llegando a Porirua otro pequeño poblado de la costa oeste, no tiene mucho que ofrecer mas que algunos supermercados y una bahía extremadamente tranquila que nos permitió seguir disfrutando un poco mas del solcito antes de ver caer el día.

Queríamos llegar a Wellington antes que se hiciera de noche y así fue. Sobre las 18hs estábamos teniendo el primer contacto con la capital de Nueva Zelanda. Se nos hizo bastante extraño volver a transitar calles llenas de autos que van y vienen, edificios altos cuya sombra enfría la vereda, gente en cantidad por las calles y bares repletos de turistas… sin dudarlo nos fuimos alejando de la gran ciudad bordeando la costa hasta llegar a Wainuiomata desde donde accederíamos al camping del Rimutaka Forest Park para pasar allí la noche. Una vez mas nos encontrábamos con esas barbacoas gratuitas, la soledad en el ambiente y un entorno mágico, que nos permitió, al caer la noche, divisar un cielo despejado repleto de estrellas… hacia tiempo que no veíamos tantas!!!
La mañana del domingo 27-11 nos fuimos después del desayuno a la ciudad de Wellington, la capital de Nueva Zelanda. La ciudad no solo es un importante centro financiero y de negocios, sino que también un importante centro cultural. Fue fundada a finales de 1830 y se convirtió en la capital de Nueva Zelanda en 1865, en sustitución de Auckland. 
Por las calles mas desoladas empezamos el recorrido a pie de los puntos mas importantes del centro de la ciudad. Estacionamos La Tota en The Terrace Street y caminamos hasta la zona del Parlamento y edificios del gobierno. Avanzamos por Lambton Quay y nos internamos en el microcentro de la ciudad. Muchas tiendas, edificios, cafés y locales de todo tipo se alzan a derecha e izquierda de esta calle principal.
Pasamos así dos importantes centros comerciales de la ciudad y seguimos hasta el Centro Cívico. La plaza cuenta con varios edificios de gran importancia entre ellos, el centro de información turística (donde obviamente hicimos una parada), una Galería de Arte y la Biblioteca de la ciudad. Al final de la plaza, unas escaleras te llevan hasta un puente que simula ser un barco antiguo de madera donde un grupo del movimiento ocupa tenía unas cuantas carpas levantadas en protesta, de que? No lo sabemos, pero protesta al fin! Al atravesar el puente, cruzábamos la avenida Jervois Quay y llegábamos al puerto! Unas vistas maravillosas de la ciudad construída sobre la montaña que cae al mar rodeando la bahía.
Unos metros mas adelante estaba el Museo de Nueva Zelanda, cuyo nombre en Maori “Te Papa Tongarewa” literalmente significa “container of treasures” (Baúl de tesoros). No somos fanáticos de los museos pero este nos llamó la atención sobremanera, ya que es innovador, atípico y muy interactivo.
El museo abre sus puertas los 7 días de la semana de 10 a 18hs y la entrada es gratuita. Existen visitas guiadas de una hora a un costo de $12. Cuenta con cuatro niveles totalmente diferenciados y participativos donde pudimos asombrarnos con un calamar gigante, el mas grande expuesto en todo el mundo que fue pescado en la Antártica en 1997; un mapa interactivo del país en el suelo; gran parte de la historia geológica de esta región desde que NZ formaba parte del continente “Gondwana”, hasta una exposición de artilugios pertenecientes a la cultura Maori y su historia hasta la llegada de los europeos posteriormente. Una visita recomendada incluso porque cuenta con un sector al aire libre donde se exponen variados ejemplares de la flora de este archipiélago.
Como el día estaba soleado por la tarde fuimos al Jardín Botánico, donde cientos de rosas de diferentes colores y aromas adornaban los jardines recordándonos que estamos en plena primavera. Un semi-respiro de la ciudad, porque así como nosotros, montones de personas decidieron pasar la tarde del domingo allí.
Un gran recorrido bordeando la costa en dirección al oeste de la misma ciudad, nos deslumbraba con un paisaje mas que pintoresco. Los mates en el puerto Evans Bay y el cambio radical del clima cerraban la jornada.
El 28-11 nos levantábamos en otra ciudad!! Que diferente es todo cuando el cielo está gris, llovizna y el viento sopla sin remordimiento por las calles. Se notaba que era lunes y que empezaba la jornada laboral en la ciudad. La mañana se nos fue en trámites exitosos de renovación de pasaportes para Lau y Javi y una visita al dentista para Vicky, nada grave por suerte.
Para el mediodía estábamos en Miramar (si si acá también hay un pequeño poblado que lleva ese nombre). Fuimos a visitar el mini museo “Weta Cave”, y decimos mini-museo porque no se lo puede llamar de otro modo, allí se puede descubrir el detrás de escena de muchas películas famosas que fueron traídas a Nueva Zelanda como El Señor de los Anillos y Crónicas de Narnia. La visita es gratuita y dura unos 10 minutos!!! jaja la verdad que esperábamos algo mas pero bueno, no estaba mal para un día tan feo como ese.
Como saben la mayoría de las actividades aquí son al aire libre y en días como estos se complica bastante disfrutar a pleno del paisaje asique decidimos hacer otra visita al “Te Papa” y seguir descubriendo recovecos que nos quedaron pendientes del día anterior.
Por la tarde, antes de las 17hs, fuimos a visitar la vieja Iglesia de San Pablo. La única de estilo Gótico construida en 1866. El olor a madera antigua, la arquitectura tan marcada, las ventanas pintadas y la paz del ambiente, decían presente tan solo abrir la puerta. La Iglesia está ubicada en el 34 de Mulgrave St, Thordon, cerca del Jardín Botánico.
Como aún nos quedaba tiempo decidimos visitar algunos pueblitos en los alrededores de Wellington, fue así como llegamos al lago Wairarapa en Featherson, donde hicimos fueguito y pasamos la noche.
El martes 29-11 el viento calmó y el sol dejo avistar algunos rayos asique seguimos visitando pueblitos de la zona como Martinborough, conocido por sus viñedos y su ruta del vino y que debe su nombre a su fundador irlandés John Martin. Cuatro cuadras a la redonda conforman este pueblo que no cuenta con mas que algunos negocios y plazas. Como no somos bebedores de vino no encontramos otro atractivo aquí asique nos fuimos a Upper Hutt, donde aprovechamos a lavar ropa y pasar parte de día allí.
Después del almuerzo regresábamos a Wellington para dar un paseo por la costa y estar sobre las 19hs en Eastbourne, más precisamente en Days Bay, para cenar con Jane y Charles (otros miembros del club de Whakapapa) que nos recibieron muy alegremente. Actitud que sigue confirmando la teoría de lo abiertos, hospitalarios y serviciales que son los Kiwis!! Después de la cena James, el hijo mayor, nos llevó a dar un paseo por la zona e hicimos una caminata por un monte que nos permitió ver la puesta del sol y las luces de Wellington a lo lejos.
Para las 23hs estábamos en el puerto desde done parte el ferry Interislander hacia la isla sur. El barco salia a las 2.25am llegando a destino a las 5.25am ($267 3 personas y una van). Una vez hecho el check-in le decíamos adiós a la ciudad del viento, la capital de esta tierra tan hermosa que no deja de sorprendernos día a día!!!

Acá el resto de las fotos!

GALERIA WELLINGTON