El sábado 31-03-12, estábamos renovados y ya podíamos seguir camino. Nos tomamos un tren a las 8am con destino Yogyakarta, mas conocida como Yogya. Esta vez la tarifa elegida fue en clase Bussines 130.000Rp (14USD) ya que se
paga la tarifa hasta Solobalapang aunque desciendas antes.  Al cabo de dos horas de trayecto, nos dimos cuenta que habíamos cometido un gran error.

El recorrido completo desde Bandung a Yogyakarta es de algo mas de 8hs, y en este caso, el tren con el que nos tocó viajar (Lodaya Pagi) tenia butacas similares a las de un fiat 600 modelo 75 y el ventilador fue insuficiente, cuando el sol empezó a apretar pasadas las 10am. En este caso, la diferencia entre bussines y executive era casi del doble. 

Sobre las 16.10hs llegamos a Yogyakarta, una ciudad y una provincia de la Isla de Java, conocida por ser un centro del arte clásico y de cultura javanés tales como batik, ballet, drama, música, poesía y marionetas. En cuanto pusimos un pie fuera del área de las vías, una multitud de gente comenzó a agobiarnos intentando llevarnos a un alojamiento, o vendernos un tour, o un taxi…. incluso los conductores de “Bahasa” (una especie de bici-taxi, que puede transportar dos adultos) nos desgastaron los oídos preguntándonos si queríamos que nos llevaran!! A todo dijimos que no! Queríamos ir por nuestra cuenta, ya que sabemos que todos cobran comisiones por llevarte a “sus” hoteles, o a “sus” agencias, lo único que consiguen es encarecerte un poco el
precio ya que la comisión la termina pagando el turista!

Nuestro deseo fue imposible, un javanés se encargó de pasearnos por todos los hostels del área de Malioboro. Con un movimiento estratégico cuidadosamente premeditado por el equipo, logramos perderlo de vista! Ahora si podíamos ir en busca de un lugar para pasar las próximas dos noches. Cansados, acalorados y hambrientos, sobre las 17hs dimos con una guesthouse, donde decidimos resignarnos y quedarnos.

Era fin de semana, todo estaba lleno y sólo había esa habitación de tres disponible. En seguida supimos la razón de que fuera la única vacía. Pagamos el “sucucho” con baño dentro, a/c y wi-fi 220.000Rp por noche (23USD). La habitación olía a humedad y la limpieza brillaba por su ausencia. El baño, que siempre olía a pis, no puede ser calificado como tal, Internet no funcionó nunca y no había ventanas, sólo unos diminutos ventiluces, de ahí lo del olor a humedad. Éramos los únicos huéspedes allí… ya habrán adivinado el por qué? La casa del terror decía llamarse “Superman House” y debido a que no lo recomendamos, obviamos el tema de la información de contacto. Dejamos todo, comimos y salimos a caminar.

El domingo 01-04-12 arrancábamos el mes temprano y con calor. Fuimos en busca del famoso bus público que conecta el centro de Yogyakarta con Borobudur, pequeño poblado a 45km donde se encuentra el templo del Buda Borobudur, el UNICO motivo de nuestra parada en Yogyakarta.

Para explicar un poco el motivo de nuestra estancia allí, debemos ahondar un poco en la importancia del templo. El templo de Borobudur, es el monumento budista mas grande del mundo. Construida con 2 millones de piedras, consta de seis plataformas cuadradas coronadas por tres plataformas circulares, y está decorado por 2.672 paneles de relieve y 504 estatuas de Buda. Hecha para contener reliquias, que deriva probablemente de los antiguos túmulos funerarios, Es; incluso hoy en día; un santuario y lugar de peregrinaje budista. El viaje de los peregrinos comienza en la base del monumento y continúa por un camino que lo rodea, mientras asciende hasta la cima a través de los tres niveles de la cosmología budista.

Templos de Borobudur (http://tectonicablog.com )  

La guía Lonely Planet explicaba que fácilmente se accedía desde allí con un transporte que al cabo de 90min te dejaba en la puerta del templo. Pues creemos que quien escribió la guía jamás estuvo en Yogya! Ya que para llegar al templo es necesario hacer una serie de 3 conexiones diferentes de buses que puede llevarte media mañana y donde se viaja como ganado y sin ventilación.

Se nos presentó un gran dilema: tomar este camino, o ir en contra de nuestros principios y contratar un transporte con una agencia. Buscamos otras salidas, como alquilar una moto, pero el tráfico es extremadamente peligroso, al mejor estilo Ho Chi Minh! Contratar un taxi era otra opción, pero el coste era desorbitado. No nos quedó otra que la agencia. Caímos en una llamada “Sosro” ubicada a unos pocos metros de nuestra guesthouse. Nos ofreció el transporte saliendo a las 14hs y viendo el atardecer en el templo. El costo por persona era de 65.000Rp (7USD) y nos ofrecían un descuento en la entrada al templo. Pagaríamos así 120.000Rp la entrada que vale 135.000Rp. La visita que duraría 5hs nos costaba 185.000Rp por persona (19USD). Debido a nuestra experiencia previa y a la de quienes se toman la molestia de compartirlas en los foros de Internet que habíamos estado leyendo, teníamos cierta desconfianza con esto por la cantidad de estafas y mentiras que se escuchan, pero pensamos que en algún momento en alguien se tiene que confiar, y en realidad no te queda otra opción. Por eso compramos igualmente el ticket allí.

Nos tomamos el resto de la mañana para pasear. A las 13.50hs estábamos en la agencia según lo pactado, entonces fue cuando todo sucedió. La anteriormente simpática chica de la agencia, nos dijo que se había equivocado al decirnos que iríamos a ver el atardecer, que solo era la visita al templo, que el atardecer deberíamos pagarlo aparte y por si esto fuera poco, deberíamos volver a las 17hs porque el templo cerraba sus puertas. Esto nos daba un margen muy limitado de visita, ya que el transporte hasta allí nos tomaría una hora de viaje como mínimo.

Fue ahí que se armó la hecatombe… la debacle total, que incluía a Javi con su mejor cara de serio diciéndole al supuesto interventor de la agencia que era un mentiroso, a Lau recalcándole a la chica que era su culpa y exigiéndole nos devuelva el dinero y a Vicky pidiendo que todos se calmaran para llegar a un acuerdo. En la revuelta hubo terceros participantes como el conductor del transporte y algún curioso que pasaba por allí. No hubo heridos ni se utilizó la fuerza bruta ya que finalmente reclamamos hasta conseguir una reducción de 10.000Rp por persona. Atando cabos nos dimos cuenta que como éramos los únicos tres en la salida de aquella tarde, no les era rentable llevarnos a nosotros solos, por eso intentaron salirse con la suya y achicar horas. Debido a este incidente no la vamos a recomendar aquí sino todo lo contrario.

Ya habíamos arrancado el paseo con el pie izquierdo, para colmo el conductor suicida, se dedicó a hacer maniobras extremas toda la hora de viaje y por si todo esto fuera poco, en cuanto pusimos un pie en el templo se desató la gran tormenta del año, que incluía truenos y lluvia constante en el menú. Habíamos alquilado unos paraguas porque creímos que caerían unas gotas, pero no fue así. Nos empapamos de pies a cabeza!! Sisi!! Se nota que la sociedad de acá lo tienen a Buda de su parte, y la lluvia fue la respuesta a las plegarias de la agente turística que de muy mala manera nos devolvió una parte del dinero. 

Lo consiguió… por primera vez en todo el viaje, el clima nos arruinaba completamente una jornada. Quisimos pasear por el templo de todo modos, pero no fue lo mismo. Las dos horas que estuvimos allí estuvieron acompañadas de esa lluvia incesante y para colmo de males, el templo es todo al aire libre, nada de techos o de recovecos donde refugiarse. Intentamos ponerle buena cara al mal tiempo, pero nos fuimos de allí sintiendo que nunca habíamos estado, una pena, un desperdicio. 

Deberíamos haber hecho caso al destino y pedir se nos devuelva la totalidad del dinero y esperar un día más para hacer la excursión. Pero en ciertos momentos, por no ser tan tajante, se toma la decisión equivocada, se fuerza al destino y pasa lo que pasa…. la naturaleza es la que dice No!

Volvimos riéndonos de nuestra desgracia y proponiéndonos estar más atentos a las señales. Eso sí, declaramos al domingo 01-04-12 sin duda alguna, el peor día del viaje y de ahora en adelante, cualquier mal día de nuestra vida, será denominado “Día Yogya”.

Sabíamos que no podíamos cargar en la mochila el peso de esta decepción, pero nos quedó igual la mala espina de lo ocurrido. El acoso constante de la gente en la calle, es insoportable. Nadie se te acerca a hablar solo por conversar como en Malasia y en muchos casos se recomienda andar con cuatro ojos y siempre acompañados. Nos decíamos a nosotros mismos que esto era solo el comienzo, pero no nos íbamos a dar por vencidos ni a dejar caer tras la primera piedra en el camino.

Y como decía Freddy Mercury… “The Show Must Go On”. Y como decimos nosotros “The Huge Must Go On”.

Acá la galería de fotos completa…

GALERIA YOGYAKARTA